Aguas de Bogotá y sus 3.700 empleados, fuera del servicio de aseo

Empresas aseguradoras le negaron la venta de la póliza para poder presentarse a la licitación que adelanta la Uaesp. El servicio de aseo quedará en manos de privados. Distrito dice que replanteará su modelo de negocio.

Luis Ángel

A pesar de la explicación del Distrito, que apunta a que exploró todas las opciones para rescatar la empresa, al final el resultado es claro: la empresa Aguas de Bogotá y sus 3.700 empleados, que desde 2013 presta el servicio de aseo en casi el 50 % de la ciudad, quedará por fuera del negocio y será inminente una reducción en su nómina. Por la falta de una póliza, que le negaron las compañías de seguros, la filial del Acueducto de Bogotá se quedó por fuera de la licitación que adelanta la Uaesp y con la que pretende adjudicar cinco Áreas de Servicio Exclusivo (ASE). (LEA: Licitación de aseo: ¿proceso innecesario?)

La noticia se conoció en la tarde de este lunes, justo después de que se cerró el plazo para recibir las propuestas de los oferentes interesados en un negocio que en ocho años generará ingresos mínimos por $5 billones. Al final fueron 18 compañías nacionales e internacionales las que pujarán por los contratos, mientras que Aguas de Bogotá, según su gerente Juan Manuel García, tendrá que buscar nuevos rumbos.  (LEA: Esquema de aseo, con nuevas condiciones)

García resume la situación de manera simple: “Nos cobraron la mala historia de cómo llegó la compañía a prestar el servicio de aseo. A pesar de que la empresa hoy tiene utilidades por $9.800 millones, las malas noticias del mercado como  la forma cómo se convirtió en operador del servicio de aseo, el escándalo de los compactadores y las multas, por ejemplo, impactaron la reputación de la empresa y eso fue un caldo de cultivo para tener la resistencia de las aseguradoras que no negaron las pólizas de seriedad de la oferta y de cumplimiento”.  (LEA: Nuevo esquema de aseo de Bogotá será adjudicado en diciembre)

Actualmente Aguas de Bogotá cuenta con 3.700 empleados, de los cuales 3.200 trabajan en la operación de aseo al menos hasta febrero. ¿Quedan en el aire? A esta pregunta, García responde que por ahora la empresa buscará nuevas fuentes de empleo y otras oportunidades de negocio. “Hay un tema claro y es que tenemos mano de obra calificada que no abunda en el mercado y posiblemente las otras empresas la van a necesitar. De igual forma, si hubiéramos ganado una de las cinco ASE, nuestra área de operación hubiera disminuido”.  (LEA: Tribunal anula la facultad del Acueducto de Bogotá para prestar el servicio de aseo)

Entre las alternativas, dice García que Bogotá seguirá necesitando escobitas, ya que casi toda la ciudad la barren manualmente y eso los convierte en los mejores candidatos para seguir ejerciendo el oficio. Además, dice, Aguas de Bogotá seguirá en el servicio del saneamiento básico, al ser los operadores de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre.

¿Se quedaron cortos? 

A la pregunta de si la administración se quedó corta en buscar alternativas para que Aguas de Bogotá pudiera seguir prestando el servicio, desde el acueducto señalan que se analizaron todas las opciones, pero que la situación es producto de un factor externo, como la expedición de una póliza de seguros. 

“Aguas de Bogotá es un actor del mercado más y pretender que la Uaesp ajustara los pliegos para favorecer a Aguas de Bogotá era algo que era imposible. En ese fuimos súper rigurosos y como Acueducto se hizo lo que estuvo al alcalde, empezando por rescatar una empresa que en 2016 estaba en causal de disolución; la capitalizamos e, incluso, ofrecimos amparar la actividad con una responsabilidad solidaria, pero no logramos las pólizas”.

En cuanto a la alternativa de buscar un socio privado o una unión temporal, expresa que también se contempló. “Pero eso implicaba una serie de trámites que no eran sencillos. Uno era llevar la propuesta al Concejo y, luego de revisar la intención del cabildo ante una propuesta como estas, encontramos que no era favorable. Por eso tratamos de competir por un área de servicio exclusivo, para luego buscar una capitalización. Solo hasta el 11 la empresa quedó habilitada y ya era muy poco tiempo para buscar nuevas alternativas. Desafortunadamente ocurrió lo de la póliza y eso nos deja sin opción”. 

¿Qué salvaría a Aguas de Bogotá de quedar por fuera del mercado? Según voceros de la administración, la única opción sería que se revocara la licitación, porque la recepción de propuestas ya se cerró. No obstante, cree que es algo inviable. “Lo que nos deja tranquilos es que el mercado reaccionó bien a la licitación y se presentaron 18 proponentes. A pesar de los traspiés, el proceso se cerró con buenos resultados”. 

Actualmente cursa en un juzgado administrativo una acción popular que busca tumbar el proceso, al considerar que la licitación de aseo es innecesaria y sería un detrimento para las finanzas de la capital. Los primeros efectos ya los siente Aguas de Bogotá.


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