Alertan por condiciones “casi infrahumanas” de 639 retenidos en estaciones y URI de Bogotá

Los detenidos, según denunció la Personería Distrital, se encuentran en una situación deplorable en materia sanitaria, sin baños ni alimentos y sin atención médica oportuna.

Personería de Bogotá.

La Personería de Bogotá encontró que alrededor de 639 personas que permanecen detenidas en las estaciones de Policía y Unidades de Reacción Inmediatas (URI), se encuentran en “condiciones casi que infrahumanas”.

Pese a que estos lugares no están destinados a la reclusión y detención de individuos procesados o en ejecución de sentencia, la mayoría de los detenidos llevan meses allí, según alertó el ente de control. En las URI se encuentran 453 personas privadas de la libertad y en las estaciones de Policía son 186.

El ente determinó que 461 detenidos tienen medida de aseguramiento intramural, 83 son transitorios, 72 condenados intramural, 20 con medida de aseguramiento domiciliaria, y tres condenados a prisión domiciliaria.

Así mismo, se contabilizaron 62 personas de especial protección, de las cuales se destacan 10 adultos mayores; ocho en condición de discapacidad; cinco con trastornos psiquiátricos; 16 extranjeros y cuatro con enfermedades de transmisión sexual.

También se evidenció que la mayoría de los detenidos se encuentran hacinados; en condiciones higiénicas y sanitarias deplorables; sin baños ni alimentos; sin atención médica oportuna; sin ventilación e iluminación óptima; sin extintores y con escasa señalización. Adicional a esto, hombres y mujeres duermen en el piso y, alerta el organismo, hay problemas en materia de infraestructura.

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Autor: 
Personería de Bogotá.

“Todas estas situaciones son las que nos hacen prender nuevamente las alertas, para que tomemos cartas en el asunto y solucionemos la constante y permanente vulneración de los derechos humanos de las personas privadas de la libertad, los cuales tienen que ser respetados en un Estado Social y de derecho como el nuestro”, informó la personera, Carmen Teresa Castañeda.

Pese a los constantes llamados de atención de los entes de control, esta situación no es nueva. La problemática obedece a la falta de cupos por parte del Instituto Nacional Penitenciario (Inpec), entidad que no recibe a las personas detenidas en las cárceles de la ciudad, generando un colapso indefinido en la capacidad de las URI y las estaciones de Policía.

En mayo pasado, la Personería Distrital encontró 342 personas retenidas en estos lugares, en junio la cifra subió a los 506 y hoy son 639 ,es decir, 133 detenidos más.  

No suficiente con lo anterior, Castañeda denunció que, de acuerdo con un reporte presentado por un representante del ministerio público, fue detenido el sargento de la Policía, Carlos Julio Roa Sanguino, tras ser sorprendido mientras ingresaba dos litros de aguardiente y 18 dosis personales de marihuana para suministrar a las personas privadas de la libertad, en hechos ocurridos en la Estación de Puente Aranda.

Por todo lo anterior, el ente de control distrital hará un llamado al Inpec, a la Policía Metropolitana y a la Fiscalía General de la Nación para que articulen esfuerzos y tomen medidas inmediatas que permitan garantizar los derechos humanos de las personas detenidas en estos lugares. (Lea también: Aumenta hacinamiento en estaciones de Policía de Bogotá).

Lo que encontró la Personería

Condiciones especiales

Durante el recorrido, se constataron casos que atentan contra la dignidad humana. Por ejemplo, se detectaron personas con enfermedades de transmisión sexual y trastornos psiquiátricos, a quienes no se les brinda tratamiento médico alguno. En esa situación se encontraron también personas en condición de discapacidad, adultos mayores y extranjeros.

Adicionalmente, se evidenció el caso de un venezolano que, por estar indocumentado, no se le ha resuelto su traslado de retención domiciliaria, desde el pasado 13 de marzo, es decir, hace ocho meses.

En la URI de Puente Aranda, hay una sola celda para mujeres, que se encuentra junto a la de hombres, por lo que no tienen intimidad alguna. A esto se suma que muchas veces son objeto de vejámenes y exhibicionismo sexual.

Alimentación y Salud

En general, la Personería denuncia que no hay un suministro adecuado y permanente de alimentos, y en muchos casos, esto es asumido por los familiares. Quienes no reciben visitas están sujetos a la caridad de los otros detenidos para obtener alguna comida. Por ejemplo, en la Estación de Barrios Unidos, el servicio de alimentación es incompleto y muchas veces ha llegado en estado de descomposición.

En salud, el común denominador es la ausencia de servicio médico y odontológico en celdas. En caso de ser formulados medicamentos, es difícil su adquisición, y cuando es requerido el servicio de ambulancia es muy demorado.

En la Estación de Barrios Unidos se informó que a los familiares que realizan visitas los obligan a desnudarse y hacer cuclillas, lo que atenta contra la dignidad humana.

Hacinamiento

Se presenta una grave condición de hacinamiento en las URI de Puente Aranda con 299 personas; en Ciudad Bolívar, 61, y Kennedy 60, en espacios en regular y mal estado.

En las Estaciones de Policía de Rafael Uribe hay 22 retenidos en condiciones locativas y celdas en mal estado; en Suba hay 23 personas y dos celdas en regular estado; en Barrios Unidos hay 38 personas en cuatro celdas en deplorables condiciones; y en Antonio Nariño, siete personas, en dos celdas en malas condiciones locativas.

Quedó en evidencia que las condiciones higiénicas de estos lugares no son las adecuadas, ya que no solo falta infraestructura para albergar a los detenidos, sino que estaciones, como la de Chapinero, presentan un riesgo inminente de colapso.