Se requiere un estudio para asumir las rutas alimentadoras

Alimentación a TM de Soacha: pocas soluciones inmediatas

Aunque un fallo obliga al municipio a implementar un sistema de alimentación y reorganizar sus rutas internas, la Secretaría de Movilidad de ese municipio asegura que lo hará luego de hacer estudios y de forma paralela a la construcción de la fase III del sistema.

Los usuarios de TM en Soacha deben pagar, mínimo, $6.600 al día para viajar entre el municipio y Bogotá. / Archivo El Espectador

Para movilizarse en Transmilenio (TM), entre Soacha y Bogotá, los usuarios deben pagar mínimo 3.300 pesos por trayecto. Eso significa que, semanalmente, los 300.000 soachunos que usan el sistema a diario gastan 33.000 pesos en transporte, cifra que representa un 30 % más de lo que gasta un bogotano en pasajes. Esto se debe a la ausencia de un sistema alimentador en el municipio, que lleve a los usuarios desde los barrios hasta alguna de las cuatro estaciones que operan en Soacha: La Despensa, León XIII, Terreros y San Mateo. (LEA: Transmilenio no asumirá las rutas alimentadoras de Soacha)

Por esto, antes de tomar un articulado, primero deben resolver cómo llegar a las estaciones, bien sea en transporte informal o en uno de los 300 buses que la Alcaldía de Soacha dispuso para movilizar pasajeros. En ambos casos los usuarios deben pagar entre 1.000 pesos (buses de la población) y 2.000 pesos (en bicitaxis, camionetas de servicio especial y carros particulares). Solo un pequeño porcentaje hace el recorrido en bici.

Esta situación motivó en 2014 a la Alcaldía a presentar una demanda contra Bogotá por el déficit en el servicio de alimentadores en TM. La lucha la continuó en 2016 la Personería municipal, que exigió una fecha para que el Distrito incorporara el servicio. No obstante, hace poco el vecino municipio sufrió un revés, cuando el Tribunal Superior de Cundinamarca determinó que debía ser Soacha y no Bogotá el responsable de garantizar ese servicio a los usuarios.

(Soacha apelará fallo por rutas alimentadoras de Transmilenio) 

Si bien hace poco el municipio hizo una reorganización de las rutas internas para que todas pasaran, en algún punto, por una de las estaciones del sistema, de todas formas el fallo no fue bien recibido en el municipio. Aseguran que la tarea no será fácil y tomará tiempo contar con un servicio que cumpla las necesidades de los ciudadanos.

Así lo expresó el secretario de Movilidad de Soacha, Carlos Alberto Giraldo, quien agregó que hay apartes del fallo que se deben aclarar. “Nos obligan a implementar el sistema de alimentadores y hacer otra reorganización de rutas internas. Sin embargo, se debe aclarar si será un sistema de alimentación incluido en la tarifa del sistema troncal o uno que acerque a la gente pagando otro pasaje”.

El funcionario resaltó que inicialmente el tema era competencia de TM, pero el tiempo pasó y esas responsabilidades se diluyeron. “En el Conpes de la fase I estaba estipulado que debían diseñar e implementar las rutas de alimentación, pero no se hizo. Entonces, en 2014 lo hizo Soacha y con el compromiso de que paulatinamente se iría adelantando el tema de las rutas, pero tampoco ha pasado”.

Como están las cosas actualmente, la solución no llegará este año, dado que el municipio primero quiere tener un estudio que defina los términos para hacer una reingeniería, teniendo en cuenta el rápido crecimiento poblacional del municipio. Ese estudio, que además tendrá que ser validado por los ministerios de Hacienda y Transporte, Planeación Nacional, la Gobernación de Cundinamarca, las secretarías distrital y municipal de Movilidad y Transmilenio, se contratará con recursos de la fase I de TM Soacha y apenas está en etapa precontractual.

“El estudio nos permitirá tomar las decisiones en materia de transporte, pero esa radiografía de lo que significa mover 300.000 pasajeros al día la tendremos en 10 meses”, añadió Giraldo. Las soluciones, por ahora, son a largo plazo. Por eso, desde Soacha hacen un llamado a Bogotá para que exista un compromiso conjunto en la implementación de las rutas alimentadoras, pues el problema también les ha representado un auge del transporte informal y la compra de motocicletas. Según un estudio de Fenalco, entre enero y mayo de este año se han matriculado 18.142 motos en el municipio.

En cuanto al transporte informal, el municipio tiene el mismo problema de Bogotá: la falta de regulación para los bicitaxis, un sistema con frecuencias y tarifas que fijan los bicitaxistas, y que no tienen ningún tipo de seguridad.

Pero no es lo único. Soacha también se queja de la falta de avances en las otras soluciones que le aportarían a la movilidad en el municipio, como la ALO, la perimetral de los Cerros, la Avenida Cundinamarca y la conexión de la Avenida Ciudad de Cali hasta Ciudad Verde.

Por ahora, Transmilenio se comprometió con hacer mejoras en el componente troncal a Soacha. Este tema también hizo parte de los problemas de movilidad entre la capital y el municipio, pues en ciertos horarios no había suficientes articulados para evacuar toda la gente de las estaciones. Tras la serie de bloqueos que se presentaron a principio de año, la gerencia del sistema y la Alcaldía municipal acordaron reforzar las frecuencias e, incluso, se propuso dejar articulados permanentemente en Soacha, pero el tema sigue en revisión.

Al menos por este año, el servicio de alimentadores en Soacha se seguirá prestando con los buses azules que hacen las rutas conectoras. Las ideas para renovar ese sistema interno, con chatarrización y mejoramiento de la infraestructura, se discutirán a finales de este mes entre los empresarios y la Alcaldía de Soacha, que analizarán la forma de atender el transporte interno e intermunicipal para más de un millón de personas, teniendo en cuenta que en menos de dos años se entregarán proyectos de vivienda para otras 100.000 personas.