Periodismo y posconflicto: retos y desafíos para el próximo cuatrienio

hace 30 mins

Allanamiento al microtráfico con un adiós definitivo a las 'ollas'

Aunque en Bogotá el Gobierno demolió lo que denominó una olla de expendio de drogas, el alcalde local asegura que era solamente un predio de invasión.

En el marco de los operativos para demoler inmuebles identificados como expendios de droga, las autoridades reportaron cerca de 233 allanamientos en varios predios a lo largo del país.

De acuerdo con la Policía, luego de que el presidente Juan Manuel Santos ordenara derribar casas utilizadas como ‘mini ollas’–planteada como medida para hacerle frente a la delincuencia– se registraron 52 demoliciones en ciudades como Facatativá, Soacha, Barranquilla, Cúcuta y en el municipio de La Ceja, en el departamento de Antioquia.

“Hoy iniciamos demolición de expendios de droga. ¡Vamos a acabar con esas fábricas del crimen!”, manifestó Santos a través de su cuenta en Twitter, tras participar en uno de los operativos este viernes en Bogotá donde fue derribada una ‘olla’ en la localidad de Suba.

Otro de los operativos se realizó en el barrio Tierra Buena de Kennedy, hasta donde llegaron las autoridades con maquinaria pesada, camiones para transportar escombros y uniformados del Esmad. En el allanamiento fue demolido un predio que además de que era una invasión, estaba considerado como espacio público.

En el predio no había una única vivienda, sino de un grupo de casas a medio construir que habían sido invadidas por supuestas víctimas de la banda delincuencial ‘Los Tierreros’ (dedicada a estafar a personas en la venta de predios).

El terreno estaba conformado por cerca de 2.500 metros cuadrados, ubicado entre los barrios Caracolí, Rivera y la ciudadela Tierra Buena. De acuerdo con los vecinos, desde hace más de dos años el predio se había vuelto un verdadero dolor de cabeza debido a que pasó de ser un potrero para convertirse en el principal foco de violencia, drogadicción y delincuencia en un sector en el que habitan más de 20.000 personas.

“La invasión comenzó hace cerca de dos años y con ella, empezó a llegar gente rara, tanto, que en las noches se volvió intransitable el sector por los robos, atracos y hurtos que se presentaban. Todas esas situaciones generan inseguridad y zozobra. La invasión afecta la valorización de nuestros predios y perjudica a los niños porque son los que más expuestos están a la droga”, manifestó Roque León habitante de la ciudadela que queda frente al predio.

Para Mariana Escobar, líder comunal del sector, aunque la llegada de un CAI móvil desde hace más de seis meses contribuyó a mejorar la seguridad de la zona, esto no fue suficiente para erradicar la delincuencia: “todas esas edificaciones ilegales hicieron del sector una zona ‘pesada’. Esas casas se convirtieron en la guarida de los ladrones y se han visto muertos, atracos en la ciclorruta y hurtos frente al conjunto”.

El alcalde de la localidad de Kennedy, Luis Fernando Escobar, explicó, por su parte, que el operativo fue realizado tras un proceso de recuperación adelantado por la Alcaldía desde hace varios meses, y aunque el gobierno lo presentó como una olla, para su administración no era más que un predio de invasión.

“Nosotros nunca hemos dicho que sea una olla. Hay quejas de la comunidad respecto a esa situación de consumos y de expendios, pero nuestro operativo es de recuperación del espacio público. Este proceso se había aplazado hace 15 días porque no había suficiente personal de la Policía para hacerlo. Esta era una oportunidad para hacer el operativo y nos pareció un poco confuso el contexto en que se desarrolló”, precisó el alcalde. (Vea la galería: Así demolieron una de las ollas en Kennedy).

Tras la demolición, los vecinos del sector piden que el terreno sea utilizado como un parque, se construya un CAI y hasta un colegio: “Este lote pertenece al IDRD (Instituto Distrital de Recreación y Deporte) y siempre hemos luchado para que nos construyan un jardín infantil más amplio por la demanda de los niños. Quisiéramos también gestionar un colegio porque hay niños que estudian en sitios muy alejados”, indicó Mariana Escobar, líder comunal del barrio Tierra Buena.
Balance de la jornada

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, en compañía del director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, realizó un balance de la jornada.

En total se realizaron 233 allanamientos en el país, de los cuales 52 terminaron en demoliciones y fueron recibidas 147 quejas sobre expendios de drogas. En los operativos se registraron 278 capturas, se reportaron 41 acciones de extinción de dominio y fueron incautadas 32.000 dosis de cocaína.

De acuerdo con la Secretaría de Educación de Bogotá, hay cerca de 54 ollas identificadas en inmediaciones a colegios e instituciones educativas de la ciudad.

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