Están recogiendo firmas para sus candidaturas

Alternativos en carrera por la Alcaldía de Bogotá, ¿qué los hace diferentes?

María Andrea Nieto, exdirectora del SENA, y Luis Ernesto Gómez, exviceministro del Interior, se abren espacio con nuevas formas de hacer política.

María Andrea Nieto lleva recolectadas 10.000 firmas de las 50.000 requeridas. Busca 80.000. Por su parte, Luis Ernesto Gómez ha recaudado 32.000 firmas para avalar su aspiración. Ha participado de los diálogos en la centro-izquierda. Óscar Pérez/ Gustavo Torrijos - El Espectador

María Andrea Nieto y Luis Ernesto Gómez son las caras alternativas en la contienda por la Alcaldía de Bogotá. Si bien la campaña de ambos ha coincidido en desligarse de la política tradicional; en la innovación, como forma de administrar la ciudad, y en la incorporación de nuevas ciudadanías (a tono con temas medioambientales y culturales), difieren en método y estilo.

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Mientras que Gómez, exviceministro del Interior y de Trabajo en el gobierno Santos, ha conformado la coalición de centro-izquierda para llegar al Palacio Liévano con candidato único, Nieto, quien estuvo al frente del SENA también en el pasado gobierno, aboga por llegar sola y no estar atada a coaliciones.

El énfasis en sus prioridades también los hace diferentes. Por un lado, ella insiste en una agenda centrada en la independencia política, el emprendimiento y la noción de bienestar. Por el otro, Gómez centra sus propuestas en la sostenibilidad, la innovación y el respeto de libertades y derechos. Estas son sus propuestas.

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María Andrea Nieto: Una visión de madre, para gerenciar

¿Qué ofrece diferente a otros candidatos?

Estamos haciendo un ejercicio independiente, convencidos de que se puede hacer política nueva. Sumo 20 años de experiencia en lo privado, soy empresaria, emprendedora y me destaqué como servidora pública. Más allá de eso, en la contienda soy la única que es ama de casa y mamá. Bogotá, además de una visión de gerencia, requiere ese sentido de hacer rendir las cosas para poner la casa en orden. Nos hace falta después de muchos gobiernos de hombres.

¿Cuál es el pilar de su candidatura?

La concepción de bien-estar, para ofrecer equipamientos, promover una ciudadanía que sienta a Bogotá como su hogar y garantizar infraestructura social. Además, impulsar la productividad y un fondo de emprendimiento con recursos por $30.000 millones para crear empresas con capital semilla, que cumplan con planes de negocio y creen empleos.

¿Qué diagnóstico hace de la ciudad?

Está en urgencias, con tres síntomas: atascada, insegura y enferma del aire.

¿Ha tenido acercamientos para alianzas?

No. Se pueden hacer alianzas, pero no con la política tradicional, que busca repartirse el poder. No se puede llegar solo, pero hay que buscar acuerdos programáticos y éticos. En el ejercicio de recoger firmas, la gente me dice, al reconocer mi lucha en el Sena contra la corrupción, que no me junte con los mismos y que siga sola.

¿Dará continuidad al metro elevado?

Si lo adjudican no puedo caer en un detrimento patrimonial. Si no es así, me doy una gabela de tres meses para evaluar el subterráneo. Me la juego por lo que sea más eficiente.

¿Qué otras propuestas tiene en movilidad?

No me gusta Transmilenio por la séptima, pero si queda contratado, no incurriré en detrimento. Si no lo adjudican, le apuesto a la troncal de la Boyacá, así como a las de la 68 y la Av. Ciudad de Cali. Hay que revisar la frecuencia de las rutas, porque el problema hoy es subirse a un bus. Frente al SITP, lo más urgente es eliminar el componente provisional y revisar los contratos, así como modernizar la flota para hacerle el quite al diésel.

¿Cómo mejorar el ambiente?

Se debe aplicar la ley, para que los que contaminen paguen. Evitaría que el transporte de carga transite en el día no solo para aliviar el tráfico, sino para invertir las franjas de contaminación. Tenemos que ser una ciudad 24 horas, ya no somos un pueblito.

¿Y la inseguridad?

Hay que atacarla diferenciando entre macro y microcriminalidad. Hay que activar la inteligencia de la Policía para desmontar mafias. También se deben hacer alianzas interinstitucionales, para lograr una judicialización efectiva. Tenemos que armar mejor a nuestra Policía, para que pueda persuadir y usar bases de datos, mapeando los días y horas en las que se perpetran delitos, para prevenirlos.

¿Cómo erradicar la violencia contra la mujer?

Optimizar las políticas de atención y prevención para mujeres y niños, tener la cultura de no violentar a los niños y buscar nuevas formas de resolver conflictos.

Luis Ernesto Gómez: Activismo colectivo y cultural

¿Cuál es su consigna para llegar a la Alcaldía?

Ningún alcalde, por más inteligente que sea, solucionará todos los problemas de la ciudad sin cambios profundos. Se trata de revisar cómo consumimos, cómo disponemos recursos o cómo nos movilizamos. Bogotá requiere una agenda cultural para vivir mejor, lo que implica un reenfoque de la administración pública hacia la gente.

¿Qué hace alternativo a su movimiento?

Atraemos a personas con agendas políticas, pero que odian la política; que no se afilian a ningún partido, porque les genera desconfianza. Somos un movimiento cultural que quiere poner a pensar a la gente sobre cambio climático, sostenibilidad y libertades y derechos. Nuestra lista al Concejo la integrarán 23 mujeres y 22 hombres, con diferentes causas y que están hablándoles a sus audiencias en internet. Nuestros candidatos se comprometen a renunciar a los dos años para que pase el siguiente en la lista. Es un liderazgo colectivo que permite la renovación.

¿Y el candidato de la centro-izquierda?

Lo más seguro es que hagamos una encuesta, pero podría ser descartando candidatos semana tras semana. Propongo también votaciones por internet.

Y, particularmente, ¿qué ofrece?

Experiencia en gerencia pública, así como capacidad y fuerza de trabajo. Necesitamos que Bogotá sea consciente y sostenible, porque en ocho años habrá dificultades por el cambio climático y la soberanía alimentaria.

¿Metro elevado o subterráneo?

Subterráneo, y no por un tema ideológico, sino práctico: tiene mayor capacidad de carga, menor impacto ambiental y urbanístico, así como un trazado que es más funcional. Si queda adjudicado el elevado hay que sentarse a dialogar con los contratistas para reestructurar el alcance del metro.

¿A favor de Transmilenio por la séptima?

No, no es un buen proyecto. En lugar de más troncales necesitamos sistemas férreos y apostarle a la movilidad verde. No puede haber más vehículos compitiendo en la superficie. También tenemos que renovar los buses del SITP y migrar a energías limpias.

¿Cuál es su propuesta en seguridad?

Necesitamos más policías. Apenas tenemos 234 uniformados por cada 100.000 habitantes. También más tecnología e inteligencia, sumado a una efectiva judicialización del delito. Para evitar abusos de autoridad, propongo que cada policía porte una cámara corporal que registre su jornada de servicio.

¿Y en medioambiente?

Para transformar a Bogotá en una ciudad consciente y sostenible tenemos que conservar sin tibieza los activos ambientales: la Van der Hammen, los cerros orientales y la ronda del río Bogotá. Hay que insistir en el reciclaje y las ofertas verdes, generando además oportunidades de negocio y empleo.