Amenaza terrorista en Bogotá es para tomar en serio

Ante la posibilidad de atentados de las Farc en Bogotá, analistas dicen que hay que estar alertas, porque la capital siempre será un objetivo para cualquier grupo ilegal.

La seguidilla de explosiones que afectó la ciudad en el último semestre muestra que Bogotá es objetivo clave de los grupos armados para difundir miedo. / Gustavo Torrijos

Crece la inquietud sobre la supuesta amenaza terrorista en Bogotá. El informe revelado por la revista Semana, que señala que las Farc planean atentar contra altos oficiales de la Fuerza Pública en la capital; la incautación de explosivos en Palmira, hallados en un bus que cubría la ruta Ipiales-Bogotá; el atentado a comienzos de mes contra las torres de energía en Medina (Cundinamarca), y el antecedente de la seguidilla de petardos en el último semestre generan un clima tenso.

Aunque la amenaza inicial, según los informes de inteligencia del Ejército, apunta a que el plan del frente 33 de las Farc tiene como objetivo a altos oficiales o secuestrar a sus familiares, las autoridades distritales reconocen que el riesgo puede ir más allá y por eso se preparan para contrarrestarlo.

Luego de una reunión extraordinaria con los altos mandos de la Fuerza Pública, el alcalde Petro pidió reforzar los protocolos de emergencia y vigilancia de los organismos de seguridad frente a una eventual escalada terrorista de las Farc. Para el general Humberto Guatibonza, director de la Policía de Bogotá, la alerta se encendió en el momento en que las Farc anunciaron el fin de la tregua. “Hay una escalada en el país y Bogotá también estaría en riesgo”, declaró el general. “Tenemos la información de que las Farc están planeando atentados en la ciudad. Ante esto, los organismos de seguridad ya nos reunimos para blindarla”.

Cualquier rumor de amenaza contra la capital es para tomar en serio. Según analistas en seguridad, Bogotá siempre será un objetivo de gran valor para cualquier grupo armado que elija el terrorismo como mecanismo para llamar la atención a nivel doméstico e internacional. Y, tal parece, eso es lo que pretenden las Farc con su actual escalada terrorista, que empezó con el fin de la tregua.

Hugo Acero, sociólogo experto en seguridad, indica: “Al conocer los recientes atentados de la guerrilla no sólo está en riesgo Bogotá, sino todo el país. Parece que las Farc quieren demostrar que aún tienen poderío, así sea con actos irracionales como el de Putumayo. Y es evidente que Bogotá es fundamental en su estrategia para difundir miedo. Por eso hay que poner cuidado a cualquier información sobre atentados”.

Con esta alerta, según Acero, no sólo las autoridades sino todos los ciudadanos deben estar alertas. “Para un atentado se necesita sólo un delincuente. Por eso las autoridades deben hacer un llamado a los ciudadanos, que conocen las dinámicas de las zonas donde viven, para que denuncien a tiempo cualquier movimiento sospechoso. Claro, esto debe ir acompañado de una respuesta eficiente de las autoridades”.

El analista John Marulanda, por su parte, resalta que Bogotá es una ciudad vulnerable, no tanto por la falta de seguridad sino por tener muchos blancos fáciles. “Es relativamente fácil cometer un atentado que afecte la ciudad. Y aunque sería un error del grupo guerrillero, ¿cuándo han actuado inteligentemente? Si uno supiera que es un actor racional, se podría dudar. Pero las Farc han demostrado ser muy estúpidas al darles prioridad a las acciones militares por encima del trabajo político. Y se debe tener en cuenta que los comandantes de este grupo guerrillero han tenido en La Habana todo el tiempo para planear estas acciones. Definitivamente, Bogotá es la joya de la corona”.

Los análisis sobre la seguridad en la capital han pasado en los últimos años de la preocupación por la presencia de actores armados como las guerrillas y los paramilitares a la necesidad de hallar mecanismos eficaces para enfrentar otro tipo de criminalidad. En el debate que organizaron Fescol, la Fundación Paz y Reconciliación y El Espectador con los candidatos a la Alcaldía sobre los retos de la seguridad en la capital, el analista León Valencia hizo de entrada una diferenciación que vale la pena tener en cuenta: en La Habana se está negociando la paz rural, algo que no toca directamente las grandes ciudades, pues en éstas la inquietud es por estructuras delincuenciales como las bandas criminales.

Los candidatos, Clara López, del Polo; Enrique Peñalosa, de Equipo por Bogotá; Francisco Santos, del Centro Democrático; Carlos Vicente de Roux, de Alianza Verde, y María Mercedes Maldonado, del petrismo, coincidieron en que la ciudad debe preocuparse por las acciones de las bacrim, pero ninguno manifestó abiertamente su inquietud por la guerrilla.

El panorama, sin embargo, es ambiguo, si se tiene en cuenta que las alianzas de las guerrillas con las bandas criminales, en asuntos puntuales, no son un secreto. Eso fue evidente, por ejemplo, en el atentado contra Fernando Londoño en mayo de 2012. Además, el interés de las guerrillas por dar golpes en Bogotá se mantiene si se tiene en cuenta la presunta participación del Eln y el Epl en la serie de bombazos de comienzo de año en la ciudad.