Aprueban compra de predios para la Reserva Thomas Van der Hammen

El Distrito tiene listas las resoluciones que le permiten comenzar las ofertas de compra para recuperar el área protegida y convertirla en el bosque urbano más grande de América Latina.

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Después de los 11 años que tuvieron que pasar para que fuera declarada la Reserva Forestal del Norte Thomas Van der Hammen y de que por fin en septiembre de 2014 se prohibieron las construcciones en esta porción de 1.395 hectáreas del extremo norte de Bogotá, ahora por fin están listas las decisiones para comprar los predios de la zona. El suelo ya fue declarado de utilidad pública mediante resoluciones de la Empresa de Acueducto de Bogotá y de la Secretaría de Ambiente, lo que quiere decir que el Distrito podrá hacer ofertas de compra, o expropiar sib es que los dueños se niegan a la venta.

Por una parte, el Acueducto declaró como suelo de utilidad pública una parte de los predios de la reserva que garantizan la conectividad hídrica con la quebrada La Salitrosa y el Humedal La Conejera.

Además, la Secretaría de Ambiente incluye en esta declaratoria el resto de predios de la reserva y algunos aledaños al humedal Torca Guaymaral, lo que permitirá que el bosque Thomas Van der Hammen se conecte con la reserva de los cerros orientales de Bogotá, pues este suelo aunque ya estaba declarado como área de protección, no había sido designado de “utilidad pública” para que también pudiera ser comprado, o expropiado.

Lo que implican las resoluciones del Distrito es que éste comienza un proceso proponiendo ofertas de compra a los propietarios. Debe hacer estudios técnicos y prediales para definir el valor comercial de cada inmueble y reconocer el valor que señala la ley de acuerdo a lo preexistente, así que si los habitantes comienzan a construir ahora haciendo mejoras en sus predios, por ejemplo, esto no será reconocido dentro del pago.

Este diario pudo establecer que se respetarán algunos predios prexistentes a la declaratoria de la reserva. Se trata de algunos colegios, una clínica, e incluso algunos predios comerciales.

El proceso que comienza no es una tarea nada fácil para el Distrito. Los planes para la reserva han generado resistencias desde hace 15 años, cuando estaba en discusión si esta zona del norte bogotano se urbanizaba o no y si ello quedaba permitido en el Plan de Ordenamiento Territorial que se discutía por entonces.

De hecho, después de que la reserva por fin fue declarada en 2011 por la CAR, se presentaron un par de demandas en su contra que fueron interpuestas por habitantes de la zona, que la consideran como un perjuicio a su patrimonio. Muchos dueños de predios esperaban que se consolidaran los planes de expansión del norte para poder urbanizar y no que se prohibieran las nuevas construcciones, como ocurrió cuando quedó en firme el Plan de Manejo Ambiental de la Reserva.

Ya desde hace unos meses el Acueducto había comenzado el proceso de compra de una parte de los terrenos de la Reserva y para ello tiene destinados $21 mil millones de su presupuesto.

Además, el Distrito decidió que $90 mil millones que hacen parte de las utilidades del Acueducto también se invertirán en la adquisición de predios para la restauración ambiental de la reserva. Esta decisión se tomó en mayo pasado mediante una resolución del Consejo Distrital de Política Económica y Fiscal (Confis).