‘Aquí en el Ejército, órdenes son órdenes’

‘Se emplearon soldados (para la prueba de resistencia) porque el puente era para uso militar’.

Pamela Aristizábal - El Espectador

Uno de los grandes cuestionamientos que se hace la gente al conocerse el colapso del puente peatonal en la Carrera 11 con Calle 103 en Bogotá, es el empleo de soldados para la prueba de resistencia del paso peatonal.

Este insólito procedimiento, que fue quedando en el pasado, dejó como saldo 42 heridos. El accidente dejó al descubierto otro hecho como el que en el ejército órdenes son órdenes, como explicó uno de las personas consultadas que prefirió el anonimato.

Más allá del tipo y la calidad de los materiales utilizados, de los tiempos de entrega y de la responsabilidad en la inconsistencia de la construcción, lo que más llama la atención es que al momento de hacer las pruebas de resistencia del puente, que regularmente se hace con canecas llenas de agua o sacos de arena, fueron obligados cerca de 80 soldados divididos en dos grupos. Fueron obligados a recorrer el puente de lado a lado con bultos en sus manos y espalda y por orden del ingeniero que estaba a cargo, como relató en entrevista con Blu Radio uno de los heridos.

El hermetismo, tanto de la constructora responsable del puente peatonal (Construcciones Tecnificadas S. A. – Constructec S. A.), de la Jefatura de Ingenieros del Ejército Nacional, división que hizo la contratación, y del mismo Cantón Norte, ha sido absoluta. El general Jaime Alfonso Lasprilla Villamizar, Comandante del Ejército Nacional, aseguró lo evidente: que no debieron ser utilizados soldados o personal civil para las pruebas de resistencia de la construcción.

En su lugar, como manifestó Lasprilla y como es habitual hacerlo, los ensayos sobre la firmeza de este tipo de estructuras se realizan con lo que se denomina carga muerta, que son maletines de concreto, sacos de arena o tanques de agua. Esta última es la más usual, por su volumen, peso y porque tienen movimiento. En el caso de los puentes, siempre son llevados a su capacidad máxima de resistencia más uno; es decir, son forzadas más allá del límite para establecer la resistencia del mismo.

Ante la negativa y reserva de la Constructora y del Cantón Norte de manifestarse sobre lo ocurrido, El Espectador habló con miembros de otras de las divisiones, que pidieron total reserva, y confirmaron que el puente de la Calle 103 con Carrera 11 sería para uso exclusivo de directivos, Universidad Militar, Colegio Patria y demás miembros o militares, y que la orden, efectivamente dada desde arriba, tenía que cumplirse.

‘‘Aquí en el ejército se maneja mucho eso que ‘órdenes son órdenes’", coinciden los entrevistados. Esa obra y las adecuaciones para la escuela militar por la ampliación de la Carrera 11, es ejecutada por la constructora y coordinada por la Jefatura de ingenieros del ejército. Por tanto, para empezar, "la responsabilidad es de ambos’’, dicen los anónimos informantes.

Sin embargo, aunque es de público conocimiento que los correctivos usados en la disciplina militar suelen ser bastante rígidos, no se conoce aún si el empleo de los soldados fue parte de un tipo de escarmiento para los jóvenes.

‘‘El puente se utilizaría para comunicar el Cantón con las otras áreas militares y universitarias", dice un informante. Por eso utilizaron soldados de prueba, porque era más que todo para el uso militar. "No es que haya sido un castigo ni que hayan puesto a sudar a los soldados ni mucho menos", explica el soldado.

Se supone que en estos casos las pruebas se realizan con carga muerta, pero aquí la orden se dio desde arriba, desde la Jefatura de Ingenieros, para que usaran soldados, insiste el anónimo informante.

"Hasta el momento no se ha dicho si era un castigo. Las fuentes oficiales hasta el momento, han dicho que la orden vino desde la Jefatura militar hasta la Policía Militar del Cantón Norte. Se prestaron los soldados y pasó lo que pasó’’, indicó el personaje entrevistado.