La arremetida de Petro

En una columna de su autoría el alcalde de Bogotá defiende su gobierno y ataca a sus opositores.

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En una columna de opinión, publicada en la sección Internacional del periódico global El País, de España, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro defiende su administración de los opositores, que según él son: “sectores poderosos insertados en lo político y económico, propietarios de los medios de comunicación, acostumbrados a imponer su voluntad desde comienzos de la República, a enriquecerse con lo público, que han manejado el país como su hacienda personal”.

De acuerdo con Petro, “han intentado invisibilizar los logros y ejecutorias de Bogotá Humana, midiendo el “progreso” en número de ladrillos levantados para enriquecer contratistas (que conformaron un cartel desde el Estado) y no en los beneficiados por programas sociales”. Según el burgomaestre los opositores no miden que en Bogotá “no mueren niños por hambre, que la reducción en tasas de morbi-mortalidad es asombrosa, que los equipos de salud buscan a los pobres en los cerros para prevenir la enfermedad, ni que las mujeres salgan a trabajar mientras dejan sus niños en jardines oficiales de Bogotá”.

Sin dar mayores datos, señaló que el mayor logro de su gobierno es la salida de la pobreza extrema de medio millón de personas en tres años, con “políticas públicas en educación, salud e inclusión social, con respeto a la diversidad propia de países como Colombia”.

Otra de las defensas que hizo el alcalde fue las tarifas de transporte, reducidas en su administración pese a las críticas de políticos y analistas que creen que la Alcaldía no ha garantizado la sostenibilidad financiera del sistema para mantenerlas. “Para algunos, eso es detrimento patrimonial a las ganancias de los operadores privados, como también convierten en pérdidas el que Bogotá brinde gratis el mínimo vital de agua a los más pobres. Todo ello ha permitido que estos accedan a nuevas formas de vida y consuman más leche, carne, vestido y hasta electrodomésticos”, aseguró Petro.

Finalmente, el alcalde Petro se autodenominó parte de una “nueva izquierda con éxitos en Latinoamérica, y que vemos con complacencia también en las alcaldías de Madrid y Barcelona, con Manuela Carmena y Ada Colau”. Y agregó: “Ojalá avancen como Bogotá, una ciudad con más población que Hungría, Austria, Honduras Dinamarca o Noruega”.
 

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