Corabastos debió tumbar un muro hace 28 meses y no ha cumplido

La demolición de la pared ha sido aplazada siete veces.

Desde el año 2004 los habitantes del barrio Llano Grande de la localidad de Kennedy, en cabeza del representante de la junta comunal Horacio Guzmán Roa, interpusieron una tutela en contra de Corabastos, la central de alimentos más grande del país.

La acción judicial se debe a la edificación de un muro de 448 metros de largo que fue construido entre los años 1981 y 1984. Según la comunidad, la pared les ha traído serios problemas, pues no sólo se incrementó la inseguridad sino que el sector se convirtió en el corredor de habitantes de la calle que consumen y venden droga.

La lucha del señor Guzmán Roa, desde hace seis años, se ha centrado en lograr que por las vías de la justicia se consiga la demolición del muro. "Desde que comencé el proceso en 2004 la alcaldía de Kennedy me contestó que no existía ningún tipo de invasión, entonces opté por interponer una querella y como no dio resultado pedí un derecho de petición. Así pasaron 24 meses hasta que en 2006 decidí irme por la vía de la acción popular y dos años después la justicia emitió un fallo que le ordenaba a Corabastos tumbar el muro".

El 9 de abril de 2008 el Juzgado 37 Administrativo del Circuito Judicial de Bogotá falló a favor de la comunidad del barrio Llano Grande. El concepto emitido le ordenaba a la central de alimentos demoler el muro construido 27 años atrás.

El plazo determinado para el derrumbe de la pared estaba fijado para 120 días, es decir, que para mayo de 2008 el muro ya no debía existir. Sin embargo, han pasado casi dos años y medio y hasta ahora se han derribado 204 metros.

La caída del muro

El desplome del muro ha sido una verdadera odisea. Pese a que la justicia falló a favor de los habitantes del barrio Llano Grande, ubicado en la carrera 82 #38 - 53, los tiempos para tumbar la pared no se han cumplido y cada vez que se fija una fecha para su demolición, el mismo Juzgado 37 aplaza la diligencia.

La cronología de este caso comienza en 2008, año que no se hizo nada para derribar el muro ni por parte de Corabastos ni de la alcaldía local de Kennedy. En 2009 se fijó la primera fecha para que comenzarán las tareas, el Juzgado 37 ordenó que el 9 de julio se iniciaría la demolición; sin embargo, tres días antes aplazó el mandato.

Igualmente sucedió en dos oportunidades más, el mismo Juzgado dictaminó comenzar el derrumbe el 24 de julio, pero días antes volvió a prorrogar dicha tarea. Un mes y medio después, para el 4 de septiembre, fijó una nueva fecha pero pasó exactamente lo mismo. Es decir, que en 2009 tampoco se hizo nada.

La justicia, a pesar de su fallo, siguió dilatando el proceso. A comienzos de este año se estableció una nueva fecha para el 19 de enero, pero dando continuidad a los reiterados incumplimientos siguió suspendida la diligencia hasta el 5 de abril que tumbaron cinco metros.

Un mes después se continuó con el proceso y derribaron otros 200 metros; pero todavía faltan 243 metros por tumbar.

El pasado 16 de julio, el Juzgado 37 emitió una nueva orden para aplazar la demolición hasta el próximo 11 de febrero de 2011.

"De no tomar decisión como no lo ha hecho la Corporación Abastos de demoler su propio muro, la alcaldía de Kennedy tendría que seguir haciéndolo pero contando con un equipo más técnico porque tendríamos que afectar estructuras de dos pisos, columnas y vigas para posteriormente (...) pasarle la cuenta por cobro coactivo. Nos hace falta hasta el momento 243 metros lineales", dice textualmente el documento emitido por el Juzgado 37.

Según Corabastos, unos 42 locales comerciales se han visto afectados con la orden de tumbar el muro. Se espera que para 2011 sean trasladados al segundo piso de las bodegas 85 y 83 de la central de abastos, proceso que costaría más de 23 mil millones de pesos.

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