Acumulación de evidencias forenses genera problema de salud pública en Bogotá

Líquidos potencialmente infectantes como sangre y semen se encuentran en algunos casos "arrumados" en los hospitales.

Luego de que la concejal Martha Ordóñez alertara sobre la acumulación de evidencias forenses que en algunos casos se encuentran abandonadas en los hospitales de la ciudad, la Secretaría de Salud reconoció que en varias ocasiones la policía judicial no reclama dichas pruebas.

"Objetos cortantes, punzantes u otros que han sido utilizados para agredir a una víctima; o líquidos potencialmente infectantes como sangre, semen, secreción vaginal, líquido cefalorraquídeo, entre otras evidencias que son usadas en los procesos penales de la ciudad se encuentran en algunos casos arrumados en los hospitales", indicó la Cabildante.

De acuerdo a la información suministrada por algunos hospitales de la capital a la concejal Martha Ordóñez, esas evidencias se están acumulando hasta por más de cinco años sin que ninguna autoridad las reclame, obligando a que muchas instituciones de salud incineren el material sin que exista autorización por parte de un fiscal.

"Los hospitales afirman que no tienen capacidad ni los medios adecuados para almacenar este tipo de evidencias, que de acuerdo con el manual de cadena de custodia de la Fiscalía y policía judicial no pueden pasar más de 48 horas en los depósitos transitorios, que incluye a los hospitales y los 6 ubicados en las URIS de la Fiscalía", explicó la Concejal.

Según el manual de cadena de custodia, las evidencias judiciales deben recogerse por parte de la policía judicial y trasladarse de los depósitos transitorios al almacén general, que en Bogotá está ubicado en la zona industrial de Montevideo.

"La Secretaría de Salud reconoce que hay un problema grave en este sentido, que incluye el riesgo sanitario para los funcionarios de los hospitales, contaminación ambiental y un problema de salud pública", agregó.

Esta situación se ha puesto en conocimiento de la Fiscalía para que se dispongan los funcionarios y recursos para retirar las evidencias de los hospitales.