Familiares de menor en Kennedy dicen que policía le disparó cinco veces

El CTI de la Fiscalía investiga el hecho en el que murió el joven de 17 años.

El Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) de la Fiscalía investiga la muerte de Julián Mancilla Barreto, un menor de 17 años que perdió la vida, al parecer, a manos de un uniformado de la Sijin. El hecho se presentó el pasado fin de semana en el sector de Puente Aranda. Los familiares de la víctima desmienten las versiones de las autoridades, que aseguran que el policía disparó en defensa propia.

Andrés Barreto, tío de la víctima, en diálogo con Alerta Bogotá hizo un diagnóstico de lo que pudo haber sucedido ese día con base en testimonios de testigos que presenciaron el hecho. Dice que el investigador de la Sijin, implicado en el caso, hizo cinco disparos.

“Yo tuve la oportunidad de hablar con los testigos que presenciaron la situación, a todas voces siempre he hablado con ellos, y he tratado de buscar la verdad y todos coinciden y dan la misma versión, que el tipo dio cinco disparos, el primero cuando los fue a requisar, ese primer disparo fue el que hizo que mi sobrino reaccionará con miedo, salió corriendo”, indicó.

Agregó que el segundo disparo le impactó en la pierna derecha, “el cae y sigue corriendo hacia el CAI, el alcanza a correr bastante. Nunca la vida de la persona estuvo en peligro, porque creo que él estaba huyendo de la situación, él ni estaba encima de la persona ni agrediéndola para que hubiera actuado de esa forma”.

“Con el disparo que le hace en la pierna izquierda, él cae, él efectivamente parecía que tenía un arma blanca y cuando él se siente atacado por una persona que no está identificada que está vestida de civil, que para hacer una requisa saca una pistola, cualquiera puede pensar que es de un grupo de esas de justicia social, que tienen sentimientos morales y hacen ese tipo de limpiezas”, puntualizó Barreto.

El tío de Julián subraya que su sobrino estaba huyendo del sitio de los hechos, “él no se estaba enfrentando a él, él corrió. Hay una señora que llega al CAI, parece que vio todo, llega a pedirle ayuda a los patrulleros que estaban en ese momento, la escena dice mucho. No hay que irnos muy lejos, empezar a buscar justificaciones a lo que se hizo, nada nos lo va a devolver. Hemos pasado los días de pesadilla más grande que se pueda imaginar”.

Andrés Barreto dijo que al principio se habló de Julián como un delincuente, pero según él, “el comunicado de la Policía, del coronel Carlos Duarte, habla de un muchacho. Ya no se refiere a él como un criminal, me imagino que verificaron que no tenía antecedentes delictivos, pero ya se refieren a él como un muchacho que intentó atacar con arma blanca a un funcionario de la Sijin”.

“Me preguntó si el funcionario de la Sijin, si estaba en un operativo, no tenía la posibilidad de pedir refuerzos estando a solo 20 metros de un CAI. Dice que su vida corría peligro, y tal como lo dice el coronel Duarte, mi sobrino sale y el tipo sale detrás en una actitud de sevicia, exaltado, y sale detrás de mi sobrino y no con la intención de detenerlo, sino con la intención de causarle la herida letal que le ha causado”.

Los familiares de Julián están esperando qué fiscal asignan, si va a haber imputación y si va a haber una audiencia pública. “Es un niño de 17 años, no tenía derecho a tomar su vida de la forma en que lo hizo. Él tenía que haberlo puesto a disposición de las autoridades. Vamos a esperar los resultados de alcoholemia. No hubo fuego cruzado. La escena habla por sí sola. Estamos frente a un caso de abuso de poder”, concluyó a esa emisora radial.

La Policía ha dicho que el uniformado sí se encontraba en servicio y que la investigación está en manos del CTI. Así mismo, informaron que se abrió una investigación disciplinaria por el hecho.

Julián Mancilla estudiaba en el colegio Nacional Andrés Bello y cursaba décimo grado. De acuerdo a información suministrada por el tío de la víctima, su sobrino se encontraba con tres amigos cuando ocurrieron los hechos.