La Andi no cree que bebidas energizantes sean perjudiciales

La Cámara de la Industria de Alimentos buscará aplazar el debate en Concejo de Bogotá, citado por Gilma Jiménez, sobre la prohibición de la venta estas bebidas a menores de 14 años.

En una carta enviada a la concejal del partido Liberal, la entidad expone los motivos por los cuales el acuerdo 179 de 2008 debe ser revisado. Según el documento, el Ministerio de la Protección Social viene preparando desde hace seis meses un reglamento técnico para legislar el consumo y las normas de sanidad de estas bebidas.

"Consideramos que podrían encontrarse grandes incongruencias entre el Ministerio y el Concejo de Bogotá que al final, terminarían perjudicando el desempeño de las compañías que participan en el sector", señala la carta, firmada por Octavio Campo, director ejecutivo de la organización.

Según el documento, las bebidas energéticas tienen como objetivo proporcionar energía, mejorar el nivel de atención y reacción y son consumidas a nivel mundial principalmente por deportistas, conductores de largas distancias y estudiantes.

"Deportistas reconocidos como Juan Pablo Ángel y Orlando Duque entre miles, son consumidores habituales de estos productos y recomiendan y reconocen su beneficio", señala la carta.

La Andi asegura que el proyecto requiere un mayor análisis técnico y científico, por lo que solicitó que el Concejo de Bogotá le diera espacio a los empresarios de estas bebidas para exponer su punto de vista.

Por su parte, Gilma Jiménez respondió públicamente a la carta enviada y aseguró que la medida fue aprobada de forma unánime en la Comisión de Gobierno el pasado dos de junio, con las ponencias positivas de los concejales del Polo Democrático, Álvaro Argote y Celio Nieves.

"En una ciudad donde los niños inician el consumo de alcohol desde los nueve años, como lo indican los mismos estudios oficiales, es absolutamente urgente impedir que accedan sin control a bebidas estimulantes", explicó Jiménez.

Según la concejal, aunque estos son productos legales como las bebidas alcohólicas se ha comprobado que el consumo en menores puede generar efectos secundarios e inducir a algún tipo de adicción.

"Invito al gremio, a los fabricantes e importadores de estas bebidas, que son empresas y ciudadanos de bien, para que aporten desde la responsabilidad social, de tal manera que su negocio siga siendo rentable pero con el debido cuidado y respeto por nuestros niños y por los consumidores en general", puntualizó Jiménez.

La sesión plenaria citada el pasado lunes para debatir este proyecto se levantó, por lo que la discusión de este acuerdo se aplazó para el mes de agosto.

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