Bogotá, una ciudad difícil para los discapacitados

Las personas con discapacidad insisten en que la ciudad es ‘agresiva' con ellos. Aseguran que la gente aún no ha aprendido a convivir con personas diferentes y que los gobiernos capitalinos no se han preocupado por crear una ciudad más fácil para quienes tienen limitaciones.

Para Armando Acosta salir de su casa en silla en ruedas es todo un calvario. La última vez que lo hizo tuvo que saltar varios andenes que no tenían rampa, rodar su silla por la calle porque la acera estaba llena de gente, huecos y bolardos y buscar, muy lejos de su casa, una estación de Transmilenio que tuviera entrada especial para su vehículo de transporte.

"En la estación de la 19 sur no han habilitado aún este servicio. Por eso tuve que irme hasta la estación siguiente para poder entrar", comenta.

Armando trabaja como taxista y tiene en su auto un sistema que le permite manejar manualmente el acelerador, el embrague y el freno. Pero aunque esto le ha permitido mitigar los problemas de transporte, tiene que afrontar otro tipo de inconvenientes.

"En muchos lugares no me dejan entrar con el carro y me dicen que tengo que bajarme. Aún cuando les digo que no puedo, la gente dice que esas son las políticas de la empresa. Es más un problema de cultura e insensibilidad que cualquier otra cosa", explica.

Según el último censo del Dane, en la capital hay aproximadamente 400 mil personas con algún tipo de limitación física, sensorial o cognitiva. Sin embargo, el concejal Javier Palacio asegura que no cree en este número y que en Bogotá hay por lo menos 850.000 discapacitados.

"A través de las fundaciones se ha podido establecer que esta cifra es la verdadera, pero acá lo realmente grave es que Bogotá no es apta para discapacitados. El diseño de la ciudad, la gente y las políticas son totalmente ajenas a la situación de personas con limitaciones", comenta Palacio, uno de los políticos que más ha visibilizado esta situación.

Educación, movilidad y salud, son los ejes que según Palacio se han descuidado en las últimas administraciones, aunque reconoce que el recién aprobado Plan de Desarrollo incluyó varias de sus propuestas en el tema.

Los problemas

En el tema de educación, la Encuesta de Calidad de Vida de Bogotá 2007 reveló que 46.848 menores con discapacidad no asisten a clases.

Así lo confirma Ligia Cortés, mamá de Jonathan Veloza, un niño de trece años que presenta dislexia, quién asegura que dejó de enviar a su hijo al colegio por las múltiples agresiones a las que se enfrentaba todos los días su hijo.

"Preferí esperar a que saliera un cupo en un colegio especial, porque mucha gente aún no está preparada para convivir con personas distintas".

Ahora bien, el tema para las personas invidentes la situación no es más alentadora. Las calles son difíciles para su desplazamiento y la señalización no está adaptada para quién no pueda ver.

"Muy pocas cosas en Bogotá están adaptadas para las personas que no pueden ver. Bogotá debería adoptar modelos como el argentino (dónde existe semaforización para ciegos) y poco a poco empezar a convertirse en una ciudad más incluyente", señala el concejal Palacio.

Un fallo en primera instancia del juzgado 34 Administrativo de Bogotá, obligaría Transmilenio a que en menos de seis meses contrate más personal para la atención de personas invidentes que utilicen el servicio e implemente sistemas sonoros y ayudas en braille en todos los buses y estaciones.

Discapacitados en el Plan de Desarrollo

El tema de las personas con limitaciones físicas ocupó un espacio especial en las discusiones del Plan de Desarrollo, aprobado el pasado viernes. Un análisis realizado por el concejal Palacio alrededor del tema permitió establecer las falencias y las fortalezas de las nuevas políticas en torno al tema:

Lo bueno

- Una de las grandes metas del Distrito consiste en atender gratuitamente el 100% de las personas menores de 5 años, mayores de 65 y en condición de discapacidad severa, que pertenezcan al régimen subsidiado y estén clasificadas en los niveles 1 y 2 del Sisben.


- La implementación de una tarifa diferencial para el transporte público colectivo para los discapacitados, dependiendo del resultado del modelo financiero del Sistema Integrado de Transporte Público.


- La atención de 902.486 niños, niñas y jóvenes con discapacidad en los colegios oficiales; atender 4.000 niños en primera infancia en jardines infantiles del Distrito y garantizar 1.450 cupos para atención integral de niños, niñas y adolescentes entre 5y 17 años.

Lo malo

- Se deben buscar mecanismos adecuados para que los discapacitados tengan un programa especial dentro de los proyectos de vivienda de interés social.


- El Distrito debe integrar dentro de su política de movilidad y en todos sus proyectos (metro, sistema integrado de transporte, tren de cercanías, Transmilenio) la inclusión de medidas eficientes para que los discapacitados puedan acceder a estos servicios de manera más simple.


- Buscar estrategias integrales que permitan darle continuidad y suplir las deficiencias que han existido en las políticas de integración de los discapacitados en la vida laboral.

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