Cerca de 500 estudiantes se tomaron el ‘campus' en la Universidad Nacional

<p>Ante el cese de actividades en el recinto académico, las puertas de éste permanecían cerradas hasta este martes en horas de la mañana cuando los estudiantes derribaron las rejas para ingresar a la fuerza.</p>

"La idea es que el campus se mantenga abierto. Las directivas tomaron la decisión de cerrarlo, pero nosotros no podemos permitir ese atropello con la comunidad estudiantil", señaló una de las estudiantes que ingresó a la universidad luego de tumbar las rejas en una de las puertas.

El estatuto estudiantil, aprobado el 15 de abril de este año, sigue siendo objeto de discusión por parte de los estudiantes que están en desacuerdo en algunos puntos. Por eso, a la fecha, las clases siguen paralizadas y algunos de los estudiantes han bloqueado los edificios de la Universidad.

Según el nuevo estatuto con la aplicación de los nuevos reglamentos, los alumnos recibirán el día de su matrícula un cupo de créditos que le permitirá cursar su carrera profesional y ellos serán los responsables del número de créditos que quiera agotar durante cada semestre.

"La Universidad les va dar el 150 por ciento de los créditos necesarios para cursar la carrera. Con estos el estudiante tiene varias posibilidades: inscribir sus materias juiciosamente hasta que se gradúe, agotarlos con otras asignaturas que no tengan nada que ver con su plan de estudios, o agotarlos repitiendo una materia hasta agotar con su cupo", explicó el decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de Bogotá, Ignacio Mantilla.

El otro artículo que ha generado inconformidad por parte del cuerpo estudiantil tiene que ver con la sistematización del promedio acumulado para mantener la calidad de estudiante al interior de la Universidad Nacional. "El Consejo Superior de esta Universidad estimó que una calificación inferior a tres es motivo de pérdida de cupo, pero la diferencia entre el esquema anterior y el actual es que el cálculo de este promedio tiene en cuenta todas las calificaciones del estudiante y no únicamente la última nota", aseguró el funcionario.

Sin embargo, el representante estudiantil de la Universidad Nacional de Bogotá, Diego Marín, asegura que la nueva reglamentación es ambigua y que no se contó con la opinión de los estudiantes para aprobar estas políticas. "De los 44 mil estudiantes, 10 mil manifestaron no conocer nada acerca de este nuevo estatuto y otros 10 mil pidieron una revisión a este proceso. Es un número es muy alto para que las directivas no nos hubiera tenido en cuenta", dijo Marín.

Un estudio elaborado por la universidad encontró que existían estudiantes activos con más de 20 años en la institución e incluso alumnos que con promedios ponderados inferiores a dos continuaban vigentes. Para estas personas se ha creado un plan contempla que aquellos estudiantes que no tienen un buen rendimiento académico partirán con un promedio de tres en el nuevo sistema y el ‘cupo de créditos' que recibirán equivaldrá al número de créditos que les falta para graduarse más un 50%. Se calcula que al menos 400 estudiantes se beneficiarían con esta medida.

Las razones

Moisés Wasserman, rector de la Universidad Nacional, defiende el estatuto y explica que la nueva reglamentación está centrada en el rendimiento académico.

Sin embargo, el representante de los estudiantes ante el Consejo Superior, David Flórez, asegura que "el procedimiento ha sido profundamente antidemocrático, no se ha permitido una real participación de los estudiantes en la construcción de esta propuesta y creemos que es algo mínimo y básico que los estudiantes construyan su propio estatuto".

En medio de estas dos posiciones se inscribe el grueso de los profesores que han expresado algunas objeciones y reparos al estatuto, pero que en general reconocen su utilidad. Víctor Reyes, director del Departamento de Sociología, cree que la polémica se debe a que "el estudiantado sugirió modificar varios aspectos y. sin embargo, las directivas consideraron que ya el proceso estaba muy avanzado y decidieron aprobarlo. Eso originó una situación un poco complicada de desencuentro entre la posición de las directivas centrales y la de los estudiantes".

Los cambios con el nuevo estatuto


En el tema de los cupos de crédito, el decano de la Facultad de Ciencias, Ignacio Mantilla, asegura que es un sistema que no existe en ninguna otra universidad del país y que fue diseñado expresamente para regular los estudios en la universidad pública, ofrecer flexibilidad pero también regular la permanencia.

"A diferencia de las universidades privadas, no se impone un máximo de créditos que pueden tomar los estudiantes, sino un mínimo", aseguró.

Es decir, un estudiante que se vaya a graduar de un programa, necesita en promedio 160 créditos. Con esta medida, la universidad le ofrece esos 160 créditos y 80 más.

Estos créditos extras, el estudiante los puede invertir en repetir las materias que pierda a lo largo de su carrera, pero también los puede aprovechar para completar un segundo programa, ahorrarlos en caso de que se matricule en un posgrado o simplemente para tomar cursos de su interés.