Inicia obra para ayudar en la descontaminación del río Bogotá

<p>El Acueducto de Bogotá inició este martes la construcción de un interceptor que desviará las aguas residuales del centro y sur de la ciudad que actualmente son depositadas en el río Bogotá.</p>

Con esta obra además, se beneficiarán los ríos Fucha y Tunjuelito, debido a que las aguas de alcantarilla primero iban a estos afluentes antes de desembocar en el río más contaminado del país.

La construcción de este interceptor, que comprende desde la desembocadura del río Fucha al río Bogotá en Fontibón y hasta la confluencia del río Tunjuelo al mismo río Bogotá en la localidad de Bosa, tiene una longitud de 10 kilómetros a una profundidad de 15 metros. Su tubería alcanzará un diámetro de 3.75 metros y dovelas de concreto de 25 centímetros de espesor, capaz de captar 21 metros cúbicos de aguas residuales por segundo.

Esta obra tiene como objetivos fundamentales captar las aguas residuales que actualmente se descargan directamente a los ríos Fucha, Tunjuelo y Bogotá; asimismo, ordenar todo el sistema sanitario de la cuenca del Fucha, Tintal, Fontibón y Zona Franca, para su posterior conducción al nuevo sitio de tratamiento que se adecuará para la misma.

"Con esta obra le estamos apostando a salvar el río Bogotá pues el interceptor evitará que las aguas residuales que vienen de sectores como el centro y sur de la ciudad lleguen al río Bogotá", explicó el Gerente General del Acueducto, Edgar Antonio Ruiz Ruiz.

"Con esto, no sólo se mejora la calidad de vida de los habitantes del sector sur occidental de la ciudad, disminuyendo la proliferación de plagas como insectos y rodeadores; se busca recuperar ambientalmente el cuerpo del agua, garantizando su protección como elemento fundamental de la estructura ecológica", concluyó el funcionario.

Los diseños y construcción de esta obra de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá tendrá un costo de 157 mil millones de pesos y para su ejecución se contrató al consorcio colombo francés Bessac - Soletanche Bachy - Conconcreto.


Primera ‘Tuneladora' en Colombia

La construcción de este interceptor tendrá como principal elemento la tecnología de la Tuneladora, una máquina que excava túneles en suelos blandos y a la vez coloca el soporte con segmentos en concreto.

La excavación la realiza mediante una cabeza giratoria equipada con elementos de corte y accionada por motores hidráulicos y eléctricos. Para avanzar, requiere de una serie de trabajos para dotarla de vigas sobre las que desliza su estructura. Una vez va abriendo el espacio, la máquina va situando los arcos de concreto dándole el sostenimiento y la firmeza al túnel.

Los rendimientos conseguidos con las tuneladoras son elevados si se comparan con otros métodos de excavación de túneles se tiene previsto avanzar en promedio veinte dos metros diarios (22m). Asimismo, la técnica se utiliza frecuentemente en construcciones de vías y sistemas de transporte subterráneos. El montaje de los Metros de París, Londres, Madrid y Copenhague, entre otras grandes ciudades del mundo, han contado con Tuneladoras.

Esta tecnología europea llega a Colombia como una novedosa opción para grandes obras de ingeniería civil y de empresas de servicios públicos.

"Entre los beneficios de esta tecnología, es la seguridad que ofrece en el punto de obra, pues el personal no está expuesto a peligros de ningún tipo.

Igualmente, es una máquina que le ofrece al sector constructor colombiano una nueva concepción de proyectos de gran envergadura, que disminuye costos, ofrece menos afectación a la comunidad y maneja menos desechos, lo que facilita el manejo ambiental de las obras. El interceptor Río Bogotá - Fucha - Tunjuelo, aunque es una obra oculta a 15 metros de profundidad, es un proyecto que con la Tuneladora, le dará un moderno aire y avance a la ingeniería colombiana", puntualizó el Ingeniero Civil Juan Fernando Uribe, representante del consorcio Bessac - Soletanche Bachy - Conconcreto.