Médico acusado de violación no trabajaba en Cafam

Jorge Enrique Peñuela, acusado por su ex esposa de abusar sexualmente de sus hijas gemelas, le fue impuesta detención domiciliaria. Aunque el juez de garantías aseguró que este hombre trabajaba en la clínica de esta Caja de Compensación, la entidad emitió un comunicado desmintiendo esta versión.

El juez aseguró que el médico, que trabaja en la Clínica Pediátrica de Cafam, podía seguir laborando en esta entidad con el fin de garantizar la cuota mensual que les pasa a las niñas.

Ante este pronunciamiento Cafam aseguró que "el dr. Enrique Peñuela Vélez, no tiene ni ha tenido contrato de relación laboral con la Caja de Compensación Familiar Cafam", dijo.

Sin embargo, sí aclara que el médico prestó sus servicios profesionales a la I.P.S Cafam como cirujano plástico, por honorarios y en casos de urgencia que requerían la presencia de un cirujano plástico.

Según la entidad, durante su gestión nunca se presentó ninguna queja al respecto. En su momento el fiscal del caso, Ricardo Bejarano, aseguró que se estaba buscando que el hombre fuera recluido en la cárcel modelo porque "el riesgo aumenta si este hombre labora en una clínica especializada en niños", dijo.

Los hechos

Aunque el médico se declaró inocente de los cargos imputados por la Fiscalía, no obstante, la decisión del juez ratificó que Peñuela es un peligro para la comunidad. Entre las pruebas entregadas por la Fiscalía se presentó un peritazgo judicial que comprobaba que las menores fueron víctimas de abuso sexual por parte del progenitor.

La demanda fue interpuesta por Patricia Rodríguez, madre de las niñas y quien asegura que el padre abusó sexualmente de ellas en mayo de 2006, cuando las pequeñas tenían tres años de edad. A los Juzgados de Paloquemao llegaron las concejales Gilma Jiménez y Martha Ordoñez, promotoras de la cadena perpetua para violadores, quienes con carteles llenaron los pasillos del Juzgado.

"Todo caso que conozcamos respecto a abuso de menores trataremos de estar acompañando a las víctimas y respaldándolas porque necesitamos endurecer las penas para que este tipo de delitos sean castigados con todo el peso de la Ley", señaló Gilma Jiménez.

Los hechos se presentaron en mayo de 2006, cuando las pequeñas manifestaron dolor en los genitales, después que el padre las dejó en la casa de su madre, luego de una visita de fin de semana. Mediante una valoración sicológica, realizada por la Fundación ‘Creemos en ti', una de las menores manifestó que el papá le había tocado los genitales. La otra menor expresó los mismos comportamientos.

El dictamen sicológico realizado por los profesionales de la institución determinó síntomas de abuso sexual y sugirió que por un periodo prudente era conveniente que las niñas no visitaran al padre. En junio de 2007, la madre de las pequeñas denunció ante la Unidad de delitos sexuales de la Fiscalía al papá de las niñas.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar decidió darle la custodia provisional a la mamá y le prohibió las visitas a Jorge Enrique Peñuela. A lo largo del proceso, la familia ha denunciado en múltiples ocasiones que ha recibido amenazas por parte de Peñuela y que, incluso en una ocasión, este intentó entrar por la fuerza a la casa de las niñas, aún cuando existía la restricción para verlas.

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