Tiembla el impuesto de la valorización en Bogotá

Los desfases en el cobro del impuesto de la valorización llevaron al alcalde Garzón a ofrecer disculpas públicas por el cobro exagerado en algunos sectores, y los entes de control del Distrito pusieron en la mira todo el proceso.

Luego de que a Gerardo González le llegara el recibo para pagar el impuesto de la valorización por un valor de más de 66 millones de pesos, el propio alcalde ‘Lucho Garzón' tuvo que salir a reconocer en público que efectivamente hubo algunos errores a la hora de liquidar el gravamen, aunque aclaró que es prácticamente imposible que el mismo sea reversado.

Garzón dijo que en ese caso específico, fue una ‘inocentada absoluta' y responsabilizó al urbanizador por no ‘desenglobar' el predio y al Instituto de Desarrollo Urbano por no reaccionar de inmediato a tal situación y a algunas similares. Durante este miércoles, el burgomaestre se reunirá con los funcionarios del IDU para determinar las causas de las fallas en el proceso.
Según Garzón, lo que pudo suceder es que al habitante le llegó el cobro de todo el edificio (englobación) y no el detallado de su predio (desenglobado).

Además de casos como el mencionado, hay otros en los cuales viviendas de estratos cuatro y cinco tienen recibos que están por debajo de cien mil pesos, mientras que en otros de estrato dos o tres sobrepasan el millón de pesos, por predios cuyo valor no supera los 60 millones de pesos.

Analistas y expertos consideran que en esas condiciones el impuesto de valorización destruye el concepto básico de la progresividad en la tributación, es decir que deben pagar más los de mayores ingresos y menos los de menores ingresos.

La Contraloría inició auditoría al IDU

Por situaciones como las mencionadas anteriormente, la Contraloría Distrital ya inició una auditoría en el IDU sobre la base de datos, los costos y la efectividad en recaudo.

El ente de control había hecho una serie de observaciones al IDU en relación a las fallas que se habían presentado en los procesos anteriores, pero todo indica que las mismas no fueron acatadas, motivo por el cual la Contraloría puso especial atención en la entidad Distrital, debido a que considera que las decisiones administrativas determinadas por el Instituto de Desarrollo Urbano no garantizan la eficiencia y efectividad esperada para asegurar la construcción de las obras previstas con el tributo de la valorización.

En el Concejo se ‘calienta' el debate por la valorización

Por otra parte, en el Concejo de Bogotá ya está todo listo para el debate que se adelantará este jueves sobre la valorización, el cual liderará el cabildante Carlos Baena, quien ha estado atento en los últimos días para atender las quejas y reclamaciones de los habitantes de la ciudad que no aceptan el cobro elevado del tributo.

Al debate está citada la directora del Instituto de Desarrollo Urbano, Liliana Pardo para que explique todos los procedimientos que se siguieron para determinar el rubro liquidado que deben pagar los más de un millón de habitantes y que ha generado varias protestas por esos cobros desproporcionados.


Si bien fue el propio Concejo de la ciudad el que dio el visto bueno para que se llevara a cabo este impuesto, ahora varios de los concejales están en contra del mismo, por las fallas que se han presentado en el mismo, y ahora pretenden echar para atrás el proceso, tal como sucedió durante la anterior administración del alcalde Antanas Mockus.

Personería asegura que no hay usura en la financiación de la valorización

De otra parte, la Personería de Bogotá aclaró que no existe usura en el cobro del tributo de la valorización sobre aquellos contribuyentes que decidan financiar el mismo.

El Personero Distrital, Hernán Arias, aclaró que aquellas personas que financiaron el valor del pago deben entender que la Administración está en todo su derecho de cobrar el interés efectivo anual del 21.26 por ciento, el cual está aprobado y certificado por la Superintendencia Financiera de Colombia.

Así pues, el pago de una contribución de 300.000 pesos se diferiría en 12 cuotas y la cuota mensual sería de $25.000 más el interés financiero. Este contribuyente pagaría un total de 31.590 pesos de interés bancario, y cancelaría una contribución final de 331.590 pesos.

Arias recordó además, que quienes tengan una obligación menor a los $43.400 no podrán diferir el pago, sino que por el contrario, deberán cancelar el mismo en efectivo y de contado; y que aquellos que tengan en el recibo un pago mínimo de $260.395 o superior, sí podrán financiar hasta en doce cuotas el mismo.

Por ahora, como medida temporal, el alcalde, Luis Eduardo Garzón, extendió el plazo para el pago del tributo al 28 de enero próximo, medida que no ha acallado el descontento ciudadano por las aparentes inconsistencias en la valorización, ya que quienes protestan aseguran que en esa época del año es suficiente con los gastos escolares y universitarios que tienen la mayoría de los hogares en Bogotá.

Fallas similares presentadas en la actualización catastral realizada a mediados de año, en donde algunos predios tuvieron un incremento de más del cien por ciento en su avalúo, con lo cual su impuesto predial se multiplicaba notablemente, llevaron a que ese proceso no se llevara a cabo, situación de la cual ahora no esta exenta la valorización.