Personería de Bogotá pide auxilio por avalancha de denuncias de DD.HH.

Desplazamiento, falsos positivos y panfletos amenazantes son las denuncias más frecuentes.

La personera de Derechos Humanos, Mónica Naranjo, indicó que es necesario que se deleguen más funcionarios que trabajen en esa área, pues diariamente la Personería de Bogotá recibe cientos de denuncias por desplazamiento, desapariciones forzadas y panfletos amenazantes, temas que literalmente tienen saturada a esa entidad.

La funcionaria precisó en que una sola personera no es suficiente para atender todos los casos que se presentan en la capital, puesto que “las denuncias interpuestas son casos que ameritan de toda la atención en igualdad de condiciones”.

Elespectador.com fue testigo del ‘corre corre’ en que se encuentra la Personería de Derechos Humanos, a la cual le corresponde no sólo atender las denuncias de los ciudadanos, sino también aportar soluciones para contrarrestar las diferentes problemáticas.

Uno de los temas que más preocupa a la Personería son los miles de desplazados que actualmente habitan en las calles de la capital.

La población desarraigada que se encuentra ubicada en el parque Tercer Milenio ya supera los 1.000 y cada vez los problemas de inseguridad son  más frecuentes.

No obstante, este no es el único sitio en donde viven los desplazados, en el barrio Carvajal, ubicado en la localidad de Kennedy, se encuentran 220 personas, de las cuales 70 son menores de edad.

En ese sector de la capital, los desplazados ya completan seis meses, tiempo en que los habitantes y comerciantes de la zona han tenido que soportar no sólo que las calles de su barrio se hayan convertido en baños públicos, sino que las ventas hayan disminuido en más del 40 por ciento, pues ya ninguna persona quiere pasar por el lugar para no tener que enfrentarse a la realidad que vive hoy en día Bogotá.

El mismo alcalde Samuel Moreno ha reiterado en varias oportunidades que el desplazamiento se está saliendo de las manos y que así se llegue a un acuerdo entre la Administración Distrital y la Acnur, la problemática no va a frenar, teniendo en cuenta que cada día llegan 50 familias desplazadas por el conflicto interno del país.

Por su parte, la secretaria de Gobierno, Clara López, ha puntualizado en que no pretende que el desalojo de esas personas se haga a la fuerza, sino que más bien se pretende que se retiren del lugar de manera voluntaria.

Falsos positivos

El personero de Bogotá, Francisco Rojas Birry, ha denunciado en reiteradas ocasiones la desaparición de jóvenes en la capital que luego aparecen como reportados como guerrilleros muertos en combate.

De estos casos, sólo once se encuentran actualmente en proceso jurídico al cual se han vinculado a más de 70 uniformados a quienes se les imputaron los cargos de concierto para delinquir, homicidio agravado y en algunos casos falsedad en documento público.

En los últimos años se han disparado las denuncias por desaparición y en la mayoría de los casos se han vinculado a esas personas con grupos subversivos.

Sin embargo, la Personería ha liderado procesos en donde se ha podido demostrar que muchos de estos casos corresponden a reclutamientos ilícitos realizados por personal del Ejército para realizar ejecuciones extrajudiciales.

En la última rendición de cuentas de este año, Rojas Birry alertó sobre nuevos casos de falsos positivos en Bogotá y se refirió al caso de dos jóvenes de la localidad Rafael Uribe que fueron reportados como desaparecidos el pasado 16 de septiembre y después aparecieron muertos en Boyacá.

El Personero denunció la desaparición y muerte de Alexander Mirama Morales y Nolbeiro Muñoz Gutierrez, jóvenes residentes de la localidad de Rafael Uribe Uribe, quienes fueron reportados, el pasado 16 de septiembre, como desaparecidos por sus familiares.

Al día siguiente, sus cadáveres fueron hallados en el municipio de Chivor, Boyacá, como víctimas de supuestos "enfrentamientos militares" con la Fuerza Pública, hechos que hoy son materia de investigación por parte de la Fiscalía.
 
"El cruel asesinato de estos jóvenes devela la necesidad imperiosa de que se adopten mecanismos de respuesta rápida frente a la sospecha de la ocurrencia de desapariciones forzadas y falsos positivos", señaló el Personero.

Panfletos amenazantes

Este año se han disparado las denuncias por la repartición de panfletos intimidatorios en las localidades de Ciudad Bolívar, Bosa, Suba, Los Mártires, Usme, entre otras.

En el panfleto se anuncia una limpieza social, con el siguiente mensaje: “ahora toca el turno a las mujeres de la vida fácil, los ladrones callejeros, apartamenteros, jaladores de carros, secuestradores y jóvenes consumidores de droga. Llegó la hora de la limpieza social... ya los tenemos identificados... nuestra organización ha tomado la decisión de atacar la violencia con violencia... pedimos perdón a la sociedad si caen inocentes".

Los sectores que se enfrentan a esta difícil situación tienen toque de queda, después de las nueve de la noche las calles se quedan desoladas.

Las primeras investigaciones de la Policía apuntan a que quienes repartían este tipo de panfletos eran integrantes de bandas al servicio del microtráfico que buscan recuperar las zonas pérdidas en ese negocio y ahuyentar  a los nuevos negociantes de estupefacientes.

La Personería hasta el momento no tiene la cifra exacta de cuántas personas han perdido la vida como consecuencia de esta denominada limpieza social.