Aseo Capital presentará pruebas contra alcalde Petro ante la Procuraduría

Con una serie de correos electrónicos y mensajes de voz, la empresa pretende demostrar que el caos vivido el pasado 18 de diciembre, fue responsabilidad de la administración.

Chapinero fue una de las localidades más afectadas por acumulación de basuras el 18 de diciembre. / Archivo
Chapinero fue una de las localidades más afectadas por acumulación de basuras el 18 de diciembre. / Archivo

En la mañana del 18 de diciembre del año pasado, la capital de la República amaneció con cientos de bolsas de basura ‘adornando’ sus calles y avenidas. La gente se preguntaba qué había pasado, por qué no habían sido recogidos los residuos. Bogotá estaba sucia. Ese día arrancaba el nuevo esquema de aseo en la ciudad, en el que la administración debía asumir la prestación de un servicio que durante años estuvo en manos de los privados.

El alcalde salió entonces ante los micrófonos a reconocer los problemas del primer día, decretó una contingencia de 24 horas y advirtió que lo sucedido tenía un culpable: los operadores privados que venían prestando el servicio de recolección, barrido y limpieza en la ciudad.

Según la administración, tres de los cuatro operadores habían dejado de recoger basura en la capital 12 horas antes de finalizar sus contratos, que vencían el 17 de diciembre a las 12 de la noche, y eso ocasionó el fracaso de ese día.

Cuatro meses después, sin embargo, Aseo Capital, uno de los actuales operadores privados del servicio de aseo en la ciudad, busca desmentir las acusaciones que el mandatario ha hecho en su contra y que ha esgrimido en su defensa ante la Procuraduría en el proceso formal que el Ministerio Público adelanta contra él, en el que podría terminar destituido e inhabilitado.

El Espectador tuvo acceso a tres correos electrónicos que Laura Andrea Carvajal, funcionaria de la Subdirección de recolección, barrido y limpieza de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (Uaesp), les envió, el 17 de diciembre del año pasado, a Aseo Capital, Ciudad Limpia y Lime, advirtiéndoles que sus contratos de concesión terminaban ese día a medianoche. El otro operador, Atesa, terminaba su obligación el 22 de diciembre.

En el primer correo, que fue enviado a las 10 de la mañana, Carvajal les advierte a los operadores que, como el contrato con el Distrito se vencía el 17 de diciembre, “el ingreso al relleno sanitario Doña Juana será hasta las 11:59 p.m. del día 17 de diciembre de 2012, por lo tanto se requiere que ajusten la programación del servicio de aseo de acuerdo con la disposición mencionada. Adicionalmente se solicita envíen el listado de los vehículos que realizarán la última jornada para la hora de ingreso en referencia, con su número interno de identificación y su placa respectiva”.

Luego, a las 7:58 p.m., Ilda Herrera, también funcionaria de la Uaesp, le deja un mensaje de voz al gerente de operaciones de Aseo Capital, William Silva, contrariando la información que había sido enviada por la Unidad en la mañana a esa compañía: “Ingeniero William Silva, mi nombre es Ilda Herrera, le hablo de la Unidad Administrativa de Servicios Públicos, soy la encargada de la coordinación de la Subdirección de recolección, barrido y limpieza. Es conveniente recordarle y aclararle que la terminación de la prórroga suscrita con la unidad vence el día 18 de diciembre de 2012, y en tal sentido el acceso al relleno sanitario Doña Juana, que se origina en el contrato vigente, por tal razón está garantizada”.

Después, a las 8:08 p.m., Carvajal envía un nuevo correo a esa empresa corrigiendo la información enviada en la mañana y ratificando el mensaje de voz dejado por Herrera. Les dice a los privados que su contrato termina el 18 de diciembre de 2012 y que por lo tanto el ingreso de sus camiones recolectores de basura al relleno sanitario Doña Juana está garantizado hasta las 24 horas de ese día.

Después, a las 8:09 p.m., Herrera vuelve a dejar otro mensaje de voz en el celular del gerente de operaciones de Aseo Capital, disculpándose y reconociendo que se había equivocado y que el contrato sí vencía ese 17 de diciembre a las 11:59 p.m.:

“Ingeniero William Silva, qué pena, pero por un error que cometí yo debo informarle que debo retirar la información que le di en el anterior correo de voz. Lamento profundamente lo que se le haya presentado, me excuso con usted. Efectivamente, el vencimiento de la obligación es el día de hoy. Cualquier duda o cualquier tema que usted considere, quedo muy pendiente. Qué pena y lamento mucho la confusión”. Y a las 8:45 p.m., la funcionaria Carvajal envía un nuevo correo corrigiendo el error y confirmando lo dicho en el mensaje de voz por Herrera.

El 18 de diciembre, El Espectador pudo constatar que a las 10:00 a.m., en un parqueadero contiguo al relleno sanitario Doña Juana, funcionarios del entonces llamado operador público Aguas de Bogotá se encontraban convocando personal para que trabajara en la prestación del servicio, pues la nómina no estaba completa y tampoco se contaba con los suficientes vehículos para recoger la basura.

La carencia de equipos también ha sido uno de los argumentos de Petro para achacarles la responsabilidad del fracaso de ese primer día a los privados, por no haber devuelto a la ciudad los vehículos del contrato de concesión que, dice el Distrito, los capitalinos pagaron con las tarifas de aseo. El caso es que Aguas de Bogotá, que para esa fecha supuestamente operaría el 100% del servicio, no estaba lista el 18 y además, al parecer, el alcalde y sus subalternos olvidaron que los privados dejarían de operar a las 12 de la noche del día anterior, dejando a la ciudad sin el servicio de recolección de basura más de 12 horas.

El Espectador se contactó con la Uaesp para indagar sobre este teléfono roto dentro de la entidad con el que hoy se pretende demostrar la responsabilidad de la administración en el caótico arranque del nuevo esquema.

Patricia Rozo, portavoz de la Uaesp, aseguró: “La Unidad desconoce el contenido de las pruebas a que se refieren los operadores. En su momento y en la instancia pertinente serán valoradas”.

Asimismo, Rozó añadió: “en el marco del plan de contingencia que la Uaesp tuvo que estructurar y poner en marcha, se establecieron diferentes canales de comunicación con la interventoría de los contratos y con los mismos operadores en aras de garantizar la continuidad del servicio y el cumplimiento de las obligaciones contractuales, por lo que no se pueden revisar pruebas descontextualizadamente del momento histórico que vivió la ciudad”.

 

¿Sucia desde el 1º de diciembre?

Un grupo de ciudadanos preocupados por el futuro del alcalde hicieron llegar a la Procuraduría un paquete de pruebas que comprobarían que los operadores privados habrían dejado de recoger basura desde principios de diciembre.

En una entrevista publicada en este diario, Ricardo Agudelo, gerente de Aguas de Bogotá, ya había dado unas cifras que respaldan lo que dice este grupo de ciudadanos: “Mientras que en los primeros 17 días de diciembre de 2011 los privados ingresaron al relleno 114.770 toneladas de basura, en el mismo lapso de tiempo durante 2012, llegaron al relleno sólo 107.911 toneladas. Es decir, que 6.850 toneladas dejaron de ingresar a Doña Juana, lo que significa que a Aguas le tocó recoger esa cantidad de residuos sólidos”.

Javier Gómez, director de operaciones de Aseo Capital, niega esa afirmación y explica la reducción de toneladas recogidas: “en el período del 1º al 17 de diciembre del año 2011 se presenta un día hábil más que en 2012. En 2011 hubo dos domingos, mientras que para 2012 se presentaron 3, lo que explica aproximadamente la diferencia en toneladas entre ambos años. “Por otro lado, al realizar la comparación de enero a noviembre de 2011 y el mismo período de 2012 para Aseo Capital, se presenta una disminución del 2,51% de la producción en 2012, debido a factores climáticos y macroeconómicos que afectan la producción de un año a otro”.

 

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