Así fue el desalojo del campamento por la paz, según Enrique Peñalosa

Pese a las denuncias hechas por los promotores de la iniciativa, el alcalde de Bogotá niega que haya existido abuso de la fuerza. Los internautas parecen no creerle al burgomaestre y se han quejado de que una iniciativa pacífica haya terminado con actos que consideran violentos.

Foto tomada de Twitter.

Bogotá amaneció este sábado sin campamento por la paz en la Plaza de Bolívar.  Desde hacia 42 días varias personas acampaban pacíficamente en el centro de la capital como manera de exigir la implementación de los Acuerdos entre el Gobierno y las Farc lo antes posible.

Desde las primeras horas de la mañana del viernes, el profesor Gustavo Montaño denunció supuestas presiones para obligar a los participantes a desalojar la zona. Sin embargo, no fue sino hasta las 3 a.m. cuando más de 200 miembros de la Policía y del  Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) rodearon los campamentos y sacaron a las personas del lugar.

En algunos videos difundidos por medios de comunicación, las personas denunciaron agresiones por parte de los miembros de la fuerza, quienes adelantaron la operación por orden de la Alcaldía de Bogotá. “Fui testigo de cómo metieron personas a la fuerza en camionetas, yo mismo los vi salir. A una mujer le rompieron el dedo, los golpearon”, precisó Juliana Bohórquez,  una de las promotoras del campamento.

Según Bohórquez, nunca existió un acuerdo de desalojo con la Alcaldía Mayor,  desconociendo así las afirmaciones hechas en un comunicado por la administración distrital. Este hecho obligó a que el alcalde, Enrique Peñalosa, se refiriera al tema.

Estas fue la explicación del burgomaestre sobre lo ocurrido en la madrugada de este sábado:

“Acompañaré y protegeré siempre iniciativas que busquen la paz. Fundadores del campamento por la paz consideraron que ya habían cumplido su objetivo y concertadamente anunciaron su retiro. Durante 45 días valoré y admiré la capacidad de resistencia y tesón de todos sus miembros. Les brindamos toda la ayuda que necesitaron de nuestra parte y así lo han expresado ellos públicamente. Como Alcalde de la ciudad debo garantizar la seguridad de todos los ciudadanos, no solo la de un grupo. La permanencia de carpas, vallas y todo tipo de elementos en un espacio público como este, en medio de eventos de aglomeraciones de alta complejidad, se convierte en un riesgo para la seguridad de todos. La Constitución y las leyes, además, me obligan a que no exista una ocupación permanente del espacio público y se debe cumplir para todos los ciudadanos.

El desmonte del campamento se hizo gracias a la intervención de los gestores de convivencia. En ningún momento hubo abusos de fuerza por parte de la Policía Metropolitana de Bogota, ni tampoco hay personas heridas. Y así lo ratificó la Personería Distrital que estuvo presente allí. Sigo convencido de que solo la unión permitirá que salgamos adelante en nuestro propósito de alcanzar la paz con pequeños y grandes actos”.

Pese a las aclaraciones de la administración sobre este hecho, las redes sociales han sido inundadas con comentarios de indignación sobre el desalojo. Muchos de ellos – que evidentemente desconocieron lo dicho por Peñalosa– criticaron que una iniciativa de paz haya sido finalizada con el uso de la fuerza.