Autoridades por fin toman las riendas de las llantas usadas

Para solucionar el problema de invasión de espacio público y contaminación a causa de estos residuos, Gobierno y Distrito cambiarán el decreto que obliga únicamente a fabricante a encargarse del proceso de recolección.

/Archivo

En una reunión entre el Ministerio de Ambiente y la Secretaría de Ambiente del Distrito se pactó que este año revisarán la resolución 1457 del año 2010 (que regula el plan posconsumo de llantas usadas) para una posible modificación y buscar soluciones más efectivas frente al manejo de estos residuos en Bogotá. Para esta tarea, se realizará una mesa nacional, donde se sentarán los Ministerios de Ambiente y de Transporte; la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA); la Secretaría Distrital de Ambiente; la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) para definir las responsabilidades, los puntos y los procesos de disposición final. Además, se piensa incluir otro tipo de llantas en la cadena de gestión.

La propuesta la realizó el Distrito, que le pidió al Gobierno Nacional tomar cartas sobre el asunto, que hoy le causa un grave problema ambiental a la capital del país, porque como no son residuos ordinarios, los operadores de aseo no las pueden recoger ni llevar a un relleno sanitario, así que las personas las dejan botadas en las calles. El Distrito, además, le aconsejó al Ministerio de Ambiente y de Transporte utilizar granulo de caucho triturado en las nuevas vías de cuarta generación, como ya se aplica en un 20% en las de la capital del país, o utilizarlas en la generación energética.

En octubre del año pasado, El Espectador planteó el por qué si en Bogotá hay 20.000 huecos y existen casi 2,5 millones de llantas usadas al año, no se combinaban ambos problemas para generar una solución: aprovechar estos residuos como materia prima para fabricar asfalto. Hasta hace dos meses, dichos residuos eran parte del paisaje de la ciudad, donde se producían malos olores y proliferación de roedores.

Si bien hasta hace unos meses la Administración empezó a usar el caucho en sus vías, esto ya se había planteado en la resolución 6981 de 2011, en la que se establece que una porción del caucho de las llantas desechadas se debía usar en asfalto para las obras viales del Distrito. A pesar de esto, la norma no se ha cumplido con juicio. Según la Secretaría de Ambiente, el primer operador de planta trituradora, que hacían esos procesos industriales, tuvo que cerrar, porque no tenía tanta producción, ni tanta demanda.

La discusión de cómo manejar las llantas usadas, si bien vienen desde hace cuatro años cuando el Ministerio expidió la norma del manejo y disposición final, el año pasado tomó más impulso cuando las entidades distritales se dieron cuenta de que la norma esta no establecía obligaciones ni a talleres y ni a montallantas (que son protagonistas en este problema). Además, que no establecía sanciones para quienes las dejan tiradas en la calle. Dicha norma se quedó corta y asumió que los únicos encargados son los productores y comercializadores.

Una de las miles posibles soluciones

Como es competencia de los fabricantes hacer la recolección de estos residuos, la ANDI decidió liderar un programa posconsumo llamada Rueda Verde, con las 85 empresas que están inscritas en esta asociación. La ANDI puso 92 puntos donde los ciudadanos y las compañías pueden llevar las llantas usadas. Allí serían recogidas por el Distrito para ser trituradas para la construcción de las vías.

Sin embargo, con una visita realizada por El Espectador hace dos meses, cuando se denunció este problema, se evidenció que el sistema presentaba algunas fallas, pues muchos de los lugares no aceptaban más de 10 llantas. Y si bien no funciona muy bien, hay que dejar claro que la recolección no es responsabilidad exclusiva de este programa. A pesar de ello, es hacia donde apuntan todas las críticas cuando se habla de problema de las llantas usadas. Sin embargo, se debe mencionar hay 130 empresas que deberían también asumir esta responsabilidad, que no tienen un sistema establecido y siguen funcionando sin ninguna sanción de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).

Esta semana, el programa Rueda Verde envió un comunicado a los medios de comunicación y a la ciudadanía, en el que aseguraba que no era su obligación legal recoger las llantas que se encuentran en el espacio público, sino en los puntos de recolección establecidos. Y agregó que en lo corrido de 2014 cumplió con su meta y "recolectó en Bogotá más de un millón de llantas", dijo la ANDI.

A pesar de no tener la obligación, Rueda Verde ha adelantado jornadas de recolección junto a las autoridades distritales, como un voluntariado. Hace un mes, el programa se encargó de recoger algunos de estos residuos que estaban en el barrio 7 de agosto, para llevarlas después al gestor autorizado. Con su programa posconsumo, la ANDI continúa con su llamado para que las empresas que tienen la obligación implementar sistemas de posconsumo de las llantas y no lo han hecho en los últimos tres años, comiencen con esta tarea.

Temas relacionados