Baraja de nueve cartas para la Alcaldía de Bogotá

Ante la Registraduría se inscribirá el mismo número de aspirantes que hubo hace cuatro años. La semana que viene comenzará la etapa para hacer publicidad y captar a los indecisos.

Hoy termina la inscripción de candidatos a la Alcaldía de Bogotá.

Si las elecciones a la Alcaldía fueran mañana, a los bogotanos les pasarían un tarjetón con nueve nombres. Así quedará definido desde hoy, cuando se complete la baraja de candidatos con la inscripción de María Mercedes Maldonado (movimiento Progresistas). Ayer lo hicieron Carlos Vicente de Roux (Alianza Verde) y Daniel Raisbeck (movimiento Libertario).

Los tres se unen a Rafael Pardo (Liberal y La U), Clara Lopez (Polo Democrático y UP), Enrique Peñalosa (Equipo por Bogotá y Cambio Radical), Francisco Santos (Centro Democrático), Alex Vernot (Pueblo, Tierra y Futuro) y Ricardo Arias (Libres).

Hace cuatro años también hubo nueve aspirantes. En la actual campaña, sin embargo, no todos llegarían hasta el final, pues se esperan movimientos en agosto y septiembre, cuando podrían formalizarse alianzas. Mientras tanto, cada uno hará su juego con la posibilidad de instalar publicidad en las calles, pautar en los medios de comunicación y pronunciar discursos en plaza pública.

Nueve parece un número alto de aspirantes, sobre todo para una campaña en la que se pretendió, en un primer momento, hacer frente común contra la izquierda y, por lo tanto, evitar la atomización de las opciones de centroderecha. Los antecedentes de las campañas por la Alcaldía de Bogotá, sin embargo, reflejan que han sido tendencia los ramilletes abundantes en candidatos. En 1992, por ejemplo, cuando el régimen de partidos era más laxo y, por lo tanto, éstos abundaban, hubo 17 personas en la puja y se impuso el liberal Jaime Castro. Generalmente se han inscrito entre 6 y 15, excepto en 1994, cuando sólo fueron tres: Peñalosa, Carlos Moreno de Caro y Antanas Mockus, que ganó.

En la jornada de hoy, por otra parte, se completará el grupo de inscritos por firmas: a Peñalosa se le suman María Mercedes Maldonado y Daniel Raisbeck.

Ella, por Progresistas (movimiento del alcalde Gustavo Petro), dice que presentará cerca de 200 mil, recogidas en menos de un mes, luego de que no cuajaron las negociaciones para que el movimiento indígena Mais la avalara con su lista al Concejo, que encabezará el periodista y exgerente de Canal Capital Hollman Morris. Maldonado pretendía inscribirse ayer, pero dificultades con el trámite de las pólizas para Concejo y JAL llevaron al movimiento a aplazar el trámite para hoy. La exsecretaria de Hábitat se mete en la contienda con el mismo mecanismo que usó Petro hace cuatro años, pero la diferencia entre ambas situaciones es abismal. El alcalde, en su momento, representaba un cambio frente al gobierno de Samuel Moreno, al que denunció por la corrupción del cartel de la contratación. La actual candidata, por su parte, va “por la continuidad del Plan de Desarrollo Bogotá Humana”, pero le ha ido mal en las encuestas, particularmente porque no es muy conocida.

Daniel Raisbeck presentó 110 mil firmas por el movimiento Libertario. Aunque en la pasada campaña al Congreso fue candidato por el Partido Conservador, rechaza las opciones que representan sus competidores por considerarlas más de lo mismo. Entre sus propuestas bandera están bajar impuestos para que los ciudadanos tengan más recursos qué invertir como deseen, y aumentar los colegios en concesión para mejorar la calidad educativa. Las encuestas, por lo general, no lo han tenido en cuenta, y cuando sí, como la más reciente de Datexco, ha marcado cero en intención de voto.

El otro candidato que se inscribió ayer fue Carlos Vicente de Roux, por la Alianza Verde, cuya lista al Concejo encabezará el concejal Antonio Sanguino. De Roux recibió el aval el jueves en la noche, después de lucharlo a brazo partido, por un lado, con los sectores de esa colectividad que pedían una pronta coalición con Clara López, y por el otro, con Peñalosa. Son los mismos sectores que piensan que su candidatura debe evaluarse en agosto o septiembre para verificar si tiene posibilidades reales de despegar o si el partido se pliega a otro aspirante.

De Roux es un candidato que se define como de izquierda, aunque pretende hacer calar una propuesta crítica frente a las recientes administraciones; sí les reconoce la implementación de programas sociales que considera valiosos.

El reto de todos los candidatos es comenzar a pescar en el río de los indecisos, que en las encuestas han marcado entre el 5 y el 10%, y entre quienes se han inclinado por votar en blanco, que han oscilado entre el 13% y casi el 40% desde finales del año pasado.

La carrera, formalmente, ha comenzado. Ya hay dos foros con candidatos programados para lunes y martes, espacios ideales para escuchar propuestas. Pero también es predecible, en una Bogotá polarizada, una campaña de ataques fuertes en los que unos saquen a relucir los pecados de los otros.