La batalla por las grandes obras en Bogotá

Nuevamente, el alcalde Gustavo Petro busca que el Concejo de Bogotá apruebe un cupo de endeudamiento de $4,3 billones.

El alcalde Gustavo Petro lo dijo desde el año pasado: los ingresos corrientes de su administración, el dinero contante y sonante que la ciudad tiene de inversión, serían destinados a los proyectos más pequeños de la ciudad y al sector educativo.

De ahí que lleve varios meses buscando financiar las grandes obras de infraestructura para la movilidad de la ciudad, batalla que perdió el año pasado con el Concejo de Bogotá cuando éste se negó a aprobar un cupo de endeudamiento de $4,3 billones.

Ahora, frente al malestar causado en la ciudadanía por el accidentado cobro para la financiación del segundo paquete de obras que deben construirse por valorización, el alcalde intenta de nuevo que el Concejo admita financiar con deuda buena parte de estas obras y que de paso apruebe el resto del cupo que en 2012 había solicitado.

Para lograrlo, el Distrito se ha envalentonado y ha aprovechado el escándalo del carrusel de la contratación para cuestionar al Concejo —muchos de cuyos miembros son investigados por participar en este entramado de corrupción— y presionar a sus miembros a que apoyen el endeudamiento de la ciudad.

¿Cuáles son las obras que se financiarían con el cupo? Estas son algunas de las más estratégicas.

Primera línea del metro pesado

 La longitud de la primera línea del metro pesado es de 29,05 kilómetros, desde el Portal de las Américas hasta la calle 127. El Distrito tiene programado iniciar la construcción de los primeros cinco kilómetros en el año 2015. Para esta primera fase se necesitaría, en total, $1 billón. Por eso, el Distrito espera que los recursos adicionales sean financiados por la Nación, como quedó establecido en el Conpes 3677 de 2010. Aún hacen falta los estudios de ingeniería básica avanzada, ambientales y socioprediales, y luego de realizados (su duración es de aproximadamente 15 meses) se abrirá el proceso de licitación.

Cables aéreos

La primera línea iría desde el Portal Tunal hasta el sector Mirador/Paraíso, en la localidad de Ciudad Bolívar; la segunda desde el Portal 20 de Julio hasta Moralba, en la localidad de San Cristóbal. El objetivo de estos cables aéreos es conectar zonas de la ciudad de difícil acceso a la red de transporte público masivo, bajo el esquema de tecnologías limpias. En este proyecto, el Distrito suscribió un convenio con Metro de Medellín, por un valor de $3.967 millones, para la realización de estudios técnicos. En total son 7 kilómetros de cable aéreo: ciudad Bolívar contará con 3,4 kilómetros y San Cristóbal con 3,6. En promedio, los cables realizarán tres mil viajes diarios.

Transmilenio Avenida Boyacá

Los articulados de Transmilenio saldrían desde Yomasa y llegarían a la Autopista Norte con calle 170. Se tiene estipulado que los carriles se de Transmilenio se extiendan 35 kilómetros. En este trayecto se construirán 39 estaciones sencillas, con dos vagones cada una. En el año 2013 se ejecutarían $132,49 millones, en 2014, $290.000 millones, y en 2015, $290.000 millones. A través de rutas alimentadoras, Transmilenio por la Boyacá llegaría hasta Suba, Ciudad Bolívar, Kennedy, Fontibón y Engativá. El borde occidental de la capital es uno de los más afectados por ausencia de infraestructura vial, pese a que cuenta con altas densidades poblacionales tanto en Fontibón como en Bosa.

Avenida Bosa

Esta obra, que anteriormente iba a ser financiada por cobro de valorización, irá desde la Avenida Agoberto Mejía, pasando por la Avenida Ciudad de Cali, y se intersecará finalmente con la Avenida El Tintal.

La construcción de este corredor solucionaría los inconvenientes de acceso a Bosa Occidental, Bosa Central y Gran Britalia. En la actualidad, estas UPZ sólo cuentan con acceso desde la Avenida Ciudad de Cali y la Avenida San Bernandino, que terminan desembocando en las vías locales. La obra es necesaria para cubrir la demanda de viajes. Se espera que 48 rutas del Sistema Integrado de Transporte circulen por ella.

Avenida El Rincón

Los habitantes que viven en la UPZ El Rincón de Suba sólo cuentan con dos vías de acceso: la carrera 91 y la carrera 93, que se conectan con la Avenida Ciudad de Cali, al occidente de la ciudad. La Avenida el Rincón saldría desde la carrera 91, hasta conectarse con la Avenida La Conejera, y terminaría en la Avenida Ciudad de Cali. Gracias a ella se beneficiarían 319.478 habitantes que residen en El Rincón. Según el Distrito, con esta vía se incrementaría el área de espacio público en la localidad, que actualmente tiene un promedio de 2,2 metros cuadrados por habitante. La población que reside en esta UPZ está catalogada en los estratos 2 y 3, 56% y 46% respectivamente.