Bicitaxis, en el limbo

A medida que el bicitaxismo aumenta en la capital, se incrementa la preocupación sobre la regulación de la prestación de este servicio y su posible integración con el sistema de transporte.

Un bicitaxi en Mazurén, al norte de la ciudad.  / Andrés Torres
Un bicitaxi en Mazurén, al norte de la ciudad. / Andrés Torres

El debate crece mientras se revelan cifras de varios concejales que exceden por miles los cálculos de la Secretaría de Movilidad que afirma que solamente 752 bicicletas operan en la ciudad.

Desde el año 2010, la Corte Constitucional dejó claro que serían las entidades territoriales quienes decidirían si el bicitaxismo era aplicable a sus municipios. Sin embargo, la responsabilidad de eliminar o regular el servicio no está, exclusivamente, en las manos de Movilidad.

En la legislación actual sobre el tema existe un vacío. Según el Código de Tránsito y Transporte, los vehículos que presten el servicio público deben ser motorizados, por lo que una regulación que se plantee desde el Distrito no tendría mayor efecto. Sería el Ministerio de Transporte el que especifique cuáles son las exigencias técnicas y legales para este tipo de vehículos.

De acuerdo con algunos concejales, como la progresista Angélica Lozano, la administración Petro debe avanzar en la regulación, pues esta sería una forma de presionar al Ministerio de Transporte para que tome decisiones con respecto a las cualidades técnicas de los bicitaxis.

Por otro lado, la concejal conservadora Soledad Tamayo afirma que otra de las aristas del debate consiste en los recorridos que hacen los bicicletas y que, eventualmente, se cruzarían con las rutas exclusivas concesionadas en el Sistema Integrado de Transporte.

Otra de las consideraciones del Concejo para exigir a Movilidad que expida una regulación es la estructura “empresarial” que se ha formado en torno a estos vehículos. Existen personas que, al descubrir una “nueva ruta”, empiezan a fungir como administradores de ella e incursionan en el cobro de los “cupos” para nuevos transportadores.

Desde que llegó al cargo, una de las promesas del alcalde Gustavo Petro ha sido la transformación del sistema hacia un modelo de transporte limpio. Modelo que, según Angélica Lozano, es usado a diario por más de 150 mil bogotanos.