Bogotá: 2015, un año en perspectiva

Mejorar la seguridad, garantizar la continuidad de la educación en concesión, aterrizar la vivienda prioritaria y optimizar la movilidad, deberán ser prioridad en el panorama político-administrativo de la ciudad.

Bogotá, Distrito Capital, tiene cerca de 8 millones de habitantes, ubicados en 20 localidades. / El Espectador - Archivo

- Vivienda prioritaria

A menos de un año de terminar su mandato, el alcalde Gustavo Petro deberá continuar con su promesa política de construir 70.000 viviendas de interés prioritario (VIP). A la fecha sólo se ha dado inicio al 20% de lo prometido y las construcciones están muy crudas. Para cumplir con la meta tendría que comenzarse la construcción de 50.000 viviendas durante 2015, equivalentes a casi 4.000 mensuales. Uno de los cuellos de botella de este proceso ha sido la gestión de suelos para construcción, a cargo principalmente de la Empresa de Renovación Urbana. Sobre el tema, el concejal Juan Carlos Flórez recomendó, en diálogo con este diario, la necesidad de que el Distrito formule un plan de choque que le permita superar el atraso en la habilitación de hectáreas útiles.

- Educación en concesión

Garantizar la continuidad presupuestal de los colegios en concesión, modelo que mostró resultados de calidad educativa con jóvenes de escasos recursos, debe ser, sin duda, un objetivo que se tracen este año el Distrito y el Concejo de Bogotá. Durante 2014, los padres de cerca de 40.000 estudiantes de estos colegios manifestaron su preocupación por el vencimiento de los contratos. El Distrito decidió jugársela finalmente por 22 de los 25 centros en concesión, dando continuidad por un año a los contratos. También presentó un proyecto de vigencias futuras en el Concejo, el cual permitía extender por tres años los contratos a los colegios escogidos. La iniciativa se hundió en el pulso político de oposición mayoritaria a la alcaldía de Gustavo Petro. Este año también se espera que se conozca el fallo de tutela contra la Secretaría de Educación, interpuesto por los padres de familia con el objetivo de que se sostengan los 25 centros educativos iniciales.

- Año electoral

Con elecciones de alcaldes, gobernadores, concejales, diputados y ediles en octubre, se augura un 2015 cargado de discursos y promesas políticas variopintas. Aun así se espera que, tal y como sucedió con las elecciones a Congreso y Presidencia, el proceso de paz esté presente en el debate y marque un derrotero. Sin embargo, dado el carácter local de las elecciones, habrá asuntos cercanos e inmediatos de los que deberán ocuparse los políticos, como la seguridad, la movilidad y la desigualdad en Bogotá. La izquierda democrática buscará mantener el poder en la capital que ha gobernado entre aciertos y desaciertos desde hace 12 años.
Allí estará Clara López, del Polo Democrático, quien en las pasadas elecciones presidenciales obtuvo en primera vuelta dos millones de votos.

En una orilla política similar, de respaldo al proceso de paz, está también la baraja del petrismo: la exsecretaria de Hábitat María Mercedes Maldonado, el exgerente de Canal Capital Hollman Morris y el exsecretario de Gobierno Guillermo Alfonso Jaramillo. Pero, aunque el alcalde Petro tiene candidatos, no tiene partido que los avale porque desde hace meses el distanciamiento con la Alianza Verde, donde se fusionó el Progresismo, parece irremediable. Por eso el petrismo buscará avalar con firmas un nuevo movimiento o participar con un candidato propio en una consulta de izquierda con otros partidos. A la espera de consultas interpartidistas también están Carlos Vicente de Roux y Antonio Sanguino, de la Alianza Verde, que también le ha coqueteado al exalcalde Enrique Peñalosa.

Por el santismo, quien ha manifestado sus deseos de administrar la ciudad es el exministro liberal Rafael Pardo. Serán ellos quienes se enfrenten a Francisco Santos, el candidato de la derecha democrática que viene abriéndose camino en la capital, como quedó demostrado durante los comicios a Congreso. Tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, el Centro Democrático, movimiento que lidera el expresidente Álvaro Uribe, fue la primera fuerza política de la ciudad. Y el candidato presidencial de este movimiento, Óscar Iván Zuluaga, ganó en Bogotá sin adhesiones en primera vuelta. Así las cosas, parece que el pulso entre la izquierda y el uribismo se tomará el debate por la Alcaldía de Bogotá.

- Seguridad

Mejorar la seguridad de la ciudad es otra de las peleas frontales que deberá dar la alcaldía de Gustavo Petro este 2015. Si bien hay sectores donde el homicidio ha disminuido, las lesiones y el hurto se han incrementado en al menos la mitad de las localidades. Las zonas más afectadas son Kennedy, Ciudad Bolívar, Bosa, Usme, San Cristóbal, Barrios Unidos, Santa Fe y Los Mártires. Algunos de estos indicadores aumentaron allí entre enero y septiembre, en comparación con el mismo período del año pasado.

- Movilidad

Las apuestas en movilidad que el alcalde Gustavo Petro haga en este último año de gobierno serán fundamentales para aliviar el caos vehicular y el atascamiento que vive regularmente la ciudad. El año 2015 deberá ser el de la consolidación del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), cuya implementación sufre aún de vacíos que impiden el fácil acceso, como la venta, la sincronización y la recarga de tarjetas. Para esto, el Distrito también deberá resolver de fondo el problema con los transportadores de buses tradicionales, que hace menos de tres meses buscaron paralizar la ciudad protestando por el incumplimiento de los pagos por los buses viejos que entregaron. Por no hablar de la necesidad de mejorar el servicio de Transmilenio, del que tanto se quejan los usuarios, y las ciclorrutas, ya que en los últimos cinco años sólo se han construido 37 kilómetros y el mantenimiento de los 376 kilómetros de la red actual no está en marcha. Con seguridad, después de atender estos problemas de forma efectiva, las palabras del alcalde Gustavo Petro en el sentido de que es necesario dejar de usar el carro de manera intensiva como primera medida para descongestionar la ciudad cobrarán sentido y aplicabilidad. Por lo pronto, la primera línea del metro, que no verá ésta ni la próxima administración de la ciudad, así como el cable aéreo de Ciudad Bolívar, la readecuación de la avenida Caracas y la nueva troncal de Transmilenio por la Boyacá, entre otras obras, necesitarán, como ya lo anunció el Distrito, el compromiso y los recursos del Gobierno Nacional para ser una realidad.