Bogotá está en alerta naranja

Con cuarentena selectiva se esperará el pico de la pandemia

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Con el fin de evitar el aislamiento total de la ciudad, dado el aumento de positivos de COVID-19 y la ocupación en UCI, el Distrito tomó medidas más estrictas por localidades, de acuerdo con las tasas de contagio. Gremios insisten en más acompañamiento del Gobierno Nacional a la economía.

Bogotá se prepara para el pico de la pandemia, previsto para agosto. Y con el objetivo de evitar un colapso sanitario en la ciudad, por el aumento de los casos confirmados de COVID-19 (casi 1.000 por día) y la alta ocupación de las unidades de cuidados intensivos (UCI), que alcanza el 85 %, la administración estructuró un plan que cambiará hasta finales de agosto la dinámica de reactivación paulatina en la que se encontraba la capital. Tras reuniones con el Gobierno Nacional, la Alcaldía no solo declaró la alerta naranja en toda la ciudad y la alerta roja en la red hospitalaria, sino que definió un cronograma de cuarentena por localidades, que comenzará este lunes 13 julio y se extenderá hasta el 23 de agosto. Las primeras serán aquellas con las mayores tasas de contagio.

“Desde marzo la ciudad ha estado en alerta amarilla y a partir del lunes entrará en alerta naranja, en la que se pondrá en marcha un plan acordado y avalado con el Gobierno Nacional, ya no para aplazar el pico de la pandemia, sino para pasar ese pico sin que colapse el sistema hospitalario y siempre tengamos disponibilidad para atender a quien lo necesite”, señaló la alcaldesa Claudia López, quien agregó que la alerta roja en el sistema de salud se decreta por la alta ocupación de camas UCI. Hasta ayer, 942 de las 1.106 camas habilitadas para COVID-19 tenían paciente (aunque solo el 15 % son casos confirmados). Con la medida el Distrito podrá mantener la regulación centralizada de la asignación de habitaciones, así como el entrenamiento y la capacitación del personal para estos espacios.

Para completar la estrategia, el plan contempla la entrega de una renta básica a 550 mil familias pobres y vulnerables, que en este tiempo recibirán giros del sistema Bogotá Solidaria en Casa; la entrega de 75 mil mercados del Gobierno Nacional a quienes no están en este grupo, y la práctica de 120 mil pruebas COVID. Las personas vulnerables que den positivo se les entregarán $240.000 y la posibilidad de aislarse en alguno de los lugares previstos por el Distrito, para que no contagien a sus familiares.

“Hay un conjunto de medidas que buscan, sobre todo, apoyar el esfuerzo muy notable que ha venido haciendo la Alcaldía, pero esto es solo el 50 %, el resto lo pone la ciudad con el cumplimiento de los protocolos, el acatamiento de las decisiones de cierre y de las medidas de salud pública como el uso del tapabocas, el lavado de manos y el distanciamiento social”, dijo Fernando Ruiz, ministro de Salud. Para lograr el éxito de la estrategia se incrementará el pie de fuerza con 850 policías, para apoyar los cierres planeados por la Alcaldía; se aplazará el plan piloto para la reapertura focalizada de restaurantes; no se reactivarán más sectores económicos en la ciudad, y se dejó en estudio la propuesta de abrir una ruta aérea nacional controlada a partir de agosto.

A favor y en contra

Ante el anuncio las voces a favor y en contra no se hicieron esperar. Para Alfredo Castellanos, presidente de Acopi Bogotá, es urgente que el presidente Iván Duque tome medidas efectivas que eviten la quiebra de las micro, pequeñas y medianas empresas. “Nos preocupa que el Gobierno nos siga dejando solos. Hablamos de medidas como subsidio a la nómina, pero mayor para las pymes. Subsidio de al menos el 50 % a los arriendos, aplazamiento de todos los pagos a entidades oficiales y Cámara de Comercio, y aval del 100 % a través del Fondo Nacional de Garantías, para que los bancos nos puedan prestar recursos”.

Bajo argumentos similares, Camilo Rodríguez, presidente de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, asegura que es importante proteger la salud de los ciudadanos, pero considera que también hay que evidenciar que las empresas se encuentran en cuidados intensivos. “Día a día los desempleados en el sector de las confecciones siguen aumentando y el tejido empresarial cada día se sigue perdiendo. Por eso, tener una nueva etapa de cuarentena va a tener afectaciones para la economía del país”.

Mientras que Juan Estaban Orrego, director de Fenalco Bogotá, indica que los cierres representan grandes pérdidas, que se evidencian en mayor desempleo y el cierre de empresas, por lo que solicitó a la Alcaldía la posibilidad de incluir otros servicios esenciales en las excepciones y mayores controles al comercio informal. “Es que no solo se ve afectado el comercio del sector donde se está haciendo el cierre, sino comercios de otras zonas, cuyos empleados no van a poder ir a laborar, porque están en cuarentena obligatoria. Entendemos que es una necesidad y lo que sí se pide es que cada uno sea responsable de su autocuidado”, dijo Orrego.

Desde el Concejo se aplaudieron las medidas implementadas por la alcaldesa. Marisol Gómez (Bogotá para la gente) considera que fue acertada, no solo porque la ciudad se acerca al pico, sino porque las decisiones se han guiado por los estudios epidemiológicos y ha habido un equilibrio para impedir un nuevo cierre de la economía. “Lo que sí se debe hacer es acelerar la entrega de la renta básica, porque hay un atraso y la pobreza ha aumentado con la pandemia. Hay una realidad y es que el trabajo informal es superior al 40 % y el aislamiento ha hecho que pasen a engrosar las cifras de pobreza. Por ningún motivo se puede retroceder en la apertura que se ha hecho, por lo que se ha optado un camino intermedio para evitar congestionar las UCI y de que se tenga que elegir, como ocurrió en Europa, a quién se deja morir”.

En ese mismo camino, Martín Rivera (Alianza Verde) dice que la medida es necesaria. “No es viable una cuarentena general y en otras ciudades se ha demostrado que lo más exitoso es aislar. Por fortuna ya está trabajando con gremios para adelantar los protocolos de reapertura, pero hace falta más presencia y heterogeneidad”. Por su parte, Samir Abisambra (Partido Liberal) cree que al tema económico no se le está prestando atención. “He recorrido diferentes zonas de la ciudad y la gente está en las calles buscando qué hacer e intentando llevar el sustento a sus familias. Esperemos que la medida por localidades permita que no se caiga tanto”.

Por último, Manuel Sarmiento (Polo Democrático) piensa que el trabajo debe ser conjunto con el Gobierno Nacional. “Las cuarentenas deben ir acompañas de ayudas a las personas que deben mantener el confinamiento y esto requiere un esfuerzo enorme de ambas partes. El Gobierno Nacional es el que tiene las fuentes de financiación para poder otorgarles una renta básica o ingreso mínimo a los que tiene que mantener el confinamiento y que como la mayoría de los ciudadanos debe vivir de la informalidad.

Este fin de semana se conocerá el decreto que reglamente estas medidas y a partir del lunes ocho localidades entrarán en aislamiento por 15 días. Si bien las cifras de nuevos contagios y víctimas del coronavirus irá creciendo a medida que la ciudad se acerque al pico de la pandemia, evitar que se desborde también dependerá del comportamiento de la ciudadanía, pues como lo señaló el ministro Ruiz Gómez, “en esto no la jugamos todos. Van a ser meses complejos y si todos colaboramos vamos a tener un mejor desempeño en el reto que nos plantea esta epidemia”.

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