Bogotá dejará de consumir 4,5 millones de galones de gasolina en el día sin carro

El director de Fendipetróleo en la capital, Henry Ruíz, dice que las pérdidas económicas ascenderían a $2.200 millones. Y afectaría a más de 3.700 familias que dependen de las estaciones de servicio.

Nenry Ruíz, director Fendipetróleo Bogotá. / Cortesía

La propuesta del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, de llevar a cabo un segundo día sin carro en la ciudad tiene con los pelos de punta a los comerciantes. Ellos aseguran que están de acuerdo con una sola jornada y no una al mes, como al parecer se harían.

Los pequeños distribuidores de combustibles alegan pérdidas de más de $2.200 millones por cada día que se prohíba la circulación de vehículos y motos.

De manera paralela, Fenalco interpuso una tutela por considerar que la decisión del alcalde viola los derechos fundamentales pues la jornada afecta la productividad de la ciudad.

Para concluir el debate entre quienes respaldan la medida por los beneficios que trae para el medioambiente y quienes, aunque no se oponen a la medida, están en contra de que se amplíe— dice El director de Fendipetróleo en Bogotá, Henry Ruíz— se debería convocar una consulta popular.

¿Cuáles son las pérdidas que deja el día sin carro de mañana?

La Secretaría de Movilidad dice que salen millón quinientos mil vehículos y cuatrocientas mil motos. Según nuestros estudios económicos, en los carros familiares en los que llevan a los niños al colegio dejan de provisionar tres galones de gasolina ese día, las motos son el instrumento de trabajo de los mensajeros y gastan galón y medio o dos galones. En nuestro margen, es decir si multiplicamos esos galones por la cantidad de carros y motos que no transitan mañana, estaríamos dejando de vender cuatro millones y medio de galones. Si las ganancias por galón son de $600 serían cerca de $2.200 millones en pérdidas.

¿Cuántos trabajadores hay en las estaciones de gasolina afiliadas a Fendipetrol?

Son 476 estaciones de las que dependen más de 3.700 familias pero las estaciones no van a rentar mañana. Por la misma situación del mercado de los combustibles, donde el margen de participación es de un 6% sobre los cerca de $8 mil que cuesta un galón, los centros de servicio han buscado otros negocios como supermercados y oficinas de giros pero éstas también se van a ver afectadas por esta medida.

Hay dos factores que riñen, uno es el cuidado necesario del medio ambiente y el otro es la sostenibilidad de los comerciantes, ¿cómo hacer para que convivan ambos factores?

Nunca nos hemos apartado del tema ambiental porque nos compete a todos. Nosotros cumplimos a la Secretaria de Ambiente Distrital con la reglamentación para cuidar el medioambiente. Nos preocupan las familias que llevan a los niños en el colegio. Cuando hacemos el pico y placa antes de las 5 a.m. esos niños no van a estudiar. Se deberían modificar horarios en el pico y placa para hacerlo más productivo y menos restrictivo.
También estamos distribuyendo combustibles cada vez más amigables con el medioambiente, otras energías renovables pero restringir el desplazamiento de las personas y de quienes viven de una moto es algo grave.

Esta medida se ha implementado en otras ciudades del país y del mundo, ¿a largo plazo, cómo ven estas iniciativas?

Son iniciativas buenas pero deben ser racionales, más prácticas, deben analizar al sector del comercio y el de los distribuidores. Si se deben hacer, vayamos a una consulta popular a ver si las personas quieren que se haga cada mes.

¿Por qué considera que no los tienen en cuenta para tomar decisiones de este tipo?

No tienen en cuenta a nadie. Solo toman decisiones y no tienen en cuenta los perjuicios económicos. Es que los combustibles son los que mueven la ciudad. No sé si quienes proponen estas medidas tienen la magnitud de las consecuencias.