¿Bogotá inhumana?

Un exrecolector de basura de Aguas de Bogotá dice que fue despedido cuando estaba incapacitado por un accidente que sufrió mientras trabajaba.

El ex-recolector de basuras, Henry Viveros Castillo.
El ex-recolector de basuras, Henry Viveros Castillo.

En los últimos meses, la empresa Aguas de Bogotá ha sido demandada por varios recolectores de basuras que reclaman que, para el nuevo plan de recolección de desechos que empezó en 2012, las contrataciones fueron improvisadas y se han hecho despidos injustificados.

Una de las personas que hoy lucha contra Aguas de Bogotá es Henry Viveros Castillo, quien demandó a la entidad el pasado 6 de mayo porque, supuestamente, le están vulnerando sus derechos a la salud, trabajo, mínimo vital y vida digna, tras haber sido despido, asegura él, de manera injusta cuando se encontraba –y aún continúa– en delicado estado de salud.

Viveros fue contratado por Aguas de Bogotá como operario de recolección de basuras el pasado 18 de diciembre por término fijo inferior a un año, con el derecho a seguridad social y con un salario de $650.000. El 30 de enero de 2013, mientras se encontraba cumpliendo con uno de sus turnos laborales, Viveros se lesionó gravemente al realizar un exceso de fuerza recogiendo escombros y al caerse de la volqueta, que medía más de dos metros.

Según Viveros, no fue atendido inmediatamente porque no aparecía en los registros de Mapfre, entidad encargada de su ARL (Administradora de Riesgos Laborales) y de responder por los daños causados mientras trabajaba. Asimismo, manifestó que uno de sus supervisores, al conocer su historia, le dijo que indicara que el accidente fue en su casa y no en horas laborales, para que la EPS lo atendiera y no metiera en problemas a la entidad. Viveros se negó.

El hombre terminó siendo atendido por la EPS Salud Total el 1° de febrero de este año, y desde esa época la entidad ha sido la encargada de realizar los procedimientos médicos a Viveros, ya que la ARL nunca respondió a pesar de las múltiples solicitudes que realizó. En la entidad de salud le dieron una incapacidad 15 días y ordenaron una cirugía de una hernia inguinal. Hoy dice que continúa incapacitado por la operación de la hernia, pero que además, necesita otra cirugía para quitarle un absceso en el testículo que le encontraron.

La gran sorpresa de Viveros fue el 17 de abril cuando se enteró de que la empresa Aguas de Bogotá lo había despedido: “A mí me no me habían pagado la quincena de abril y entonces fui a preguntar qué había pasado. Me respondieron que estaba despedido. Les dije que yo tenía una incapacidad, que me tenían que operar y supliqué para que no me abandonaran porque estaba enfermo. Al final me dijeron que eso se debía a los términos del contrato y que yo tenía derecho a unas cesantías, a un mes de EPS gratis y que más no podían hacer”.

El demandante calificó como una ‘injusticia’ lo que está sucediendo en Aguas de Bogotá, porque “hay muchas personas enfermas a las que están echando por medio de una liquidación. Esto es un mal manejo. Decimos que esto es una Bogotá Humana pero se está despidiendo injustamente a la gente que fundó la empresa”.

Desde que se cumplieron los 10 días hábiles para el trámite de la demanda, este hombre va todos los días al Juzgado 46 de conocimiento de Bogotá para que le entreguen el fallo de la demanda con el que pretende que Aguas de Bogotá lo reintegre a la nómina de empleados, le pague el salario que supuestamente le debe desde el 5 de abril y le permita continuar con su afiliación con la EPS para poderse realizar los procedimientos quirúrgicos. “No tengo plata, debo arriendo, estoy enfermo y aguantando hambre. Me toca venir caminando todos los días a los juzgados de Paloquemao porque no tengo para el bus. Es infame lo que están haciendo con nosotros las personas de bajos recursos. Hacen lo que se les da la gana”, señaló Viveros.

El Espectador se comunicó con la empresa Aguas de Bogotá que aseguró que "no se están realizando despidos masivos. Los trabajadores vinculados a la operación firmaron contratos a término fijo, por un periodo de 4 meses, que terminaron el 17 de abril. Casos como el del señor Viveros cuentan con todas las garantías de parte de la empresa para ser revisados uno a uno y por supuesto, Aguas de Bogotá acata todas las disposiciones que en tal sentido emita la ley".

Temas relacionados