"A Bogotá le sobran 290.000 carros"

Denuncian que la cuarta parte de vehículos que circulan en Bogotá son nocivos para la ciudad.

El concejal Hosman Martínez asegura que a Bogotá le sobran 290 mil vehículos, según él, la cuarta parte de automotores que circulan en la ciudad son nocivos para la salud.

Por las vías de la capital transitan diariamente 1.113.355 vehículos, de los cuales, al menos la cuarta parte son peligrosamente nocivos para el medio ambiente y la salud de los bogotanos. Los automóviles de modelos anteriores al año 1997, que en la ciudad son aproximadamente 290.000, no cuentan con sistema de control de emisiones y liberan al aire diariamente aproximadamente unas 4.100 toneladas de dióxido de carbono (CO2), 990 toneladas de Monóxido de Carbono (CO), gas altamente toxico que afecta principalmente a niños, mujeres embarazadas y ancianos; y 26 toneladas de óxidos de nitrógeno, entre otros” manifestó el concejal Martínez.

“De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda, la ciudad percibió en 2011 por concepto de Impuesto de Vehículos automotores y de derechos de semaforización 438.875 millones de pesos. Los automóviles con más de 15 años de uso corresponden al 25,96% del parque automotor de Bogotá, pero sólo participan en un 8,66% del total de los impuestos recaudados”, agregó.

Según el cabildante, las finanzas del Distrito no se verían afectadas de manera estricta con la reducción del parque automotor de esta antigüedad.

Por cada año de uso, un vehículo aumenta su nivel de emisiones contaminantes entre un 2% y un 5%, es decir, entre más viejo el carro, más contamina.

“Los dueños de automóviles con más de 15 años de uso, modelo 1997 o anterior, son más responsables por la contaminación del aire de la ciudad que los dueños de carro nuevo, porque estos tienen instrumentos modernos que controlan las emisiones”.

No esperamos que todas las personas compren carro nuevo, sería un despropósito, hay que tener en cuenta la economía de los hogares, pero sí que los dueños de vehículos con muchos años de uso se animen a deshacerse de manera ambientalmente responsable de éstos. Además, la administración debe ofrecer incentivos para que ellos adquieran vehículos nuevos y en el mejor de los casos reemplacen el uso de transporte privado por el público de calidad”, indicó.