“Bogotá puede superar esta emergencia en tres meses”: Bruce Mac Master

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El presidente de la Andi considera que la aplicación de una política pública para afrontar la emergencia (la cual ya se le propuso a la alcaldesa) permitirá que la afectación económica y de salud sea superada.

Colombia alcanzó los 100 días en cuarentena, medida que si bien ha ayudado en la mitigación del número de contagios por COVID-19, ha significado un serio golpe a la economía, pues muchas empresas, aún con la reactivación económica, no han podido retornar a sus operaciones. Esto sin contar la notable disminución que ha tenido el consumo.

En Bogotá, al menos 83.000 empresas se han reactivado, las cuales se suman a las otras que nunca se detuvieron, como las relacionadas al abastecimiento de víveres y alimentos y la industria de la salud (entiéndase que la capital y su región cerró 2019 con más de 795.000 empresas y establecimientos de comercio). Lo anterior ha permitido que casi 600.000 personas hayan retornado a sus labores.

Si bien esta medida ha aportado para que muchas familias capitalinas vuelvan a tener un ingreso, lo cierto es que la cifra de desempleo ha aumentado considerablemente. Solo en el trimestre de marzo y mayo, esta se consolidó en el 19,2 %, lo que se traduce en un incremento del 8,2 % si se le compara con el mismo periodo del año pasado. En palabras más simples, dos de cada diez bogotanos están buscando empleo y no lo están logrando.

Por si fuera poco, la ocupación de las Unidades de Cuidado Intensivo (UCI) ya superó el 70 % (en la noche del jueves estaba en 73,8 %) por lo que la ciudad está a un paso de declararse en alerta roja, con lo que no solo se echaría para atrás los adelantos que se han realizado en la reactivación económica, sino que volvería a la versión más estricta de la cuarentena. Un dato más, este viernes se adelanta la segunda jornada del día sin IVA, fecha que tiene un pésimo referente en materia de autocuidado y que ha sido catalogada por medios de comunicación internacionales como el “covid friday” (haciendo alusión al black friday).

Teniendo en cuenta todo este contexto, el presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), Bruce Mac Master, cree posible que Bogotá puede superar la emergencia en tres meses. Esto mediante la aplicación de una política pública que afronte el impacto relacionado al COVID-19.

El Espectador tuvo acceso a esta propuesta de política pública, la cual fue presentada a la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y es promovida por la ANDI, la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB), ProBogotá, Fedesarrollo y la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF). El presidente de la CCB, Nicolás Uribe, describió a este medio que “se trata de un grupo de propuestas que van encaminadas a construir una solución a una necesidad de respuesta de la sociedad, en la que participa el estado y sus instituciones, los individuos y el sector privado. Es decir, haciendo causa común para construir soluciones que eviten el mayor colapso económico y garanticen la salud de todos los habitantes”.

En suma, son seis las recomendaciones que componen esta propuesta de política pública. La primera invita a que se cree un Centro de Comando y Control “para coordinar la respuesta del Distrito al coronavirus y así maximizar el número de vidas salvadas, la resiliencia económica, la seguridad de los hogares y evitar el hambre”. Este centro coordinar esfuerzos con el CRUE y el PMU anunciado por la alcaldía para implementar tecnologías de la información que permitan rastrear el virus y concretar un cerco epidemiológico. Algo similar a lo que busca López con la aplicación GABO.

La segunda propuesta es que, con los recursos de la ciudad, se invierta en la adquisición de 94 UCI. Hace una semana que el Gobierno Nacional le dió al Distrito 130 (de las 1.000 que prometió), con las que, una vez instaladas, la ciudad quedaría con poco más de 1.000. Hoy tiene 988 y 729 de estas se encuentran ocupadas. A esto se suma la idea de forjar una alianza con los laboratorios acreditados para la práctica de pruebas PCR con el fin de alcanzar un procesamiento, de dichas pruebas, que no superen las 12 horas.

La tercera, y a la que tal vez le tienen más fe este conjunto de organizaciones, es la de fortalecer la cultura ciudadana. “La única alternativa que tenemos es la de retomar actividades con grandes medidas de seguridad y precaución. Las mismas deberán estar a cargo del Estado, las empresas y los ciudadanos”, comentan. Referenciando estudios científicos argumentan que la estricta implementación de las medidas de autocuidado no son solo más efectivas que las cuarentenas, sino que permiten balancear los objetivos de salud con los sociales. Al respecto, Mac Master considera que se debe invertir en campañas que fortalezcan la cultura ciudadana, incluso considera conveniente utilizar las tarjetas de calificación que presentó el presidente Duque hace unos días en una de sus intervenciones televisivas.

La cuarta aborda el tema de la movilidad. Aquí el umbral que se ha puesto desde el Distrito es que Bogotá no puede superar la ocupación del 35 % en los sistemas de transporte masivo. Al respecto, los proponentes dicen que se deben crear estímulos para que las empresas mantengan un 25 % de sus empleados en la modalidad del teletrabajo. Además, debe haber incentivos para que al menos el 18,7 % del comercio pueda adaptarse a plataformas virtuales. A esto se suma que el 15 % de los trámites migran a plataformas virtuales, que la educación sea semipresencial (con un máximo de asistencia del 80 % para la educación preescolar y secundaria y 30 % para la educación superior), aprovechar los buses de transporte escolar que se encuentran inactivos para el transporte de los trabajadores y la promoción del uso de la bicicleta.

La quinta sugiere continuar con el proceso de reactivación gradual de los diversos sectores económicos, con lo cual no solo se mitigaría el problema del desempleo, sino que se aliviaría la caída de los ingresos de la ciudad producto de la falta de tributación. Para ello se invita a que se avance en el diseño de los protocolos de bioseguridad que permita la reactivación de los mencionados sectores. Al respecto la Secretaría de Desarrollo Económico comunicó el 18, 19 y 20 de julio se realizarán las pruebas piloto con las que se busca dar una oportunidad a los restaurantes.

La sexta propone la implementación de una estrategia que controle y cuide a las personas que laboran en el sector informal. Es decir, para ellos también habría protocolos de bioseguridad, así como campañas para entregarles elementos de protección como caretas y tapabocas y una campaña permanente para fortalecer en ellos la cultura del autocuidado. También se invita a invertir en la infraestructura necesaria mediante la cual los vendedores informales puedan tener acceso a un constante lavado de manos y limpieza de sus instrumentos de trabajo.

Además este conjunto de organizaciones dicen haber creado un observatorio “para el seguimiento de la atención de la emergencia y reactivación de Bogotá para el beneficio de la ciudad, sus habitantes y la sociedad cuyo objetivo central será la realización de boletines periódicos para brindar información respecto a: Seguimiento de la emergencia de salud. Seguimiento de la situación económica y social de la ciudad. Recomendaciones multidimensionales para lograr los objetivos anteriores en el interés general de los habitantes de la ciudad”.

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