Bogotá, en la red de ciudades culturales

La capital ingresó al World Cities Culture Forum, un grupo de 22 ciudades en donde se dan los debates más álgidos del mundo cultural.

Bogotá y sus grafitis de la calle 26, la séptima peatonalizada, los ‘pogos’ de Rock al Parque, los museos y las ciclorutas. Cada uno de estos elementos fueron tenidos en cuenta por Justine Simmons, actual secretaria de Cultura de Londres (Inglaterra) y presidenta de la red ‘World Cities Culture Forum’ (WCCF), antes de llegar a Bogotá. Desde el Palacio de Liévano anunció que la capital hará parte de la organización WCCF, en donde están inscritas 22 ciudades del mundo; solamente tres de América Latina (Buenos Aires, Río de Janeiro y Sao Pablo).

Para Bogotá, ingresar a esta red implica intercambiar programas e ideas con las demás ciudades inscritas, asistir a una cumbre anual, hacer parte de estudios sobre cultura en el mundo y acceder a todos los ciclos de eventos y las publicaciones que creadas por el foro. World Cities Culture Forum, existen cuatro retos globales para las ciudades: luchar para equilibrar la modernidad y la tradición, mantener lo local en un mundo globalizado, vincular la infraestructura cultural con las audiencias para genera más trabajo artístico y garantizar que las oportunidades culturales se encuentren disponibles para todos los residentes de la ciudad.

Justine Simmons ve a Bogotá como “ciudad fantástica en arte urbano. Llama mucho la atención la forma en que está utilizando la cultura como una forma de desarrollo social. Será muy interesante tenerlos en el foro”. Su descripción estuvo acompañada de una cifra poco conocida: Bogotá tiene 319 festivales culturales, mientras que Amsterdam cuenta con 293 y Londres con 254. Esto con una cifra baja de turismo: en 2013 llegaron 1.061.268 turistas a Bogotá, mientras que a Londres la visitaron más de 15 millones de personas.

Existen otros escenarios que ha valorado la WCCF: “Muchas ciudades están mirando a Bogotá por la forma en que ha abordado el arte callejero. Es interesante porque tú, como autoridad cultural, quieres que la ciudad sea creativa y se vean ideas. Esto a veces genera tensiones. En el caso del grafiti algunos dicen que se está violando el derecho a la propiedad privada o que no es estético. Lo interesante del enfoque de Bogotá es el diálogo con los artistas y la calidad de su trabajo. Creo que la calidad del trabajo en el arte urbano está cambiando, se lo están tomando muy en serio y me parece muy bueno que delimiten espacios para que ellos lo puedan utilizar. Para que una ciudad sea creativa se necesita de personas que tengan coraje, porque apostarle al grafiti claro que va a generar tensiones”, le dijo Simmons a este diario. Londres quiere aprender de Bogotá , así lo admitió Simmons, “los avances que hay en el campo de la bicicleta”.

Un tema que fue preciso mencionar es el de la huelga de hambre por la que pasan siete novilleros en frente de la Plaza de Toros La Santamaría. Al respecto, Simmons dijo que “aunque no existen corridas de toros en Londres sé que es un tema delicado porque es una tradición cultural fuerte, no solo en España sino en Latinoamérica. Esto no quiere decir que dejemos de ver el otro lado: una ciudadanía que lucha por el derecho de los animales”. La secretaria de Cultura de Bogotá, Clarisa Ruiz, agregó que es un tema debatible: “en este caso hemos buscado la mediación. Nunca nos hemos cerrado a la controversia y al debate. Está la postura de que el arte no es siempre cuestión de felicidad y belleza, la belleza también está en el dolor. Sin embargo, las transformaciones culturales están exigiendo que veamos un mundo sostenible. Estas transformaciones están reclamando ser debatidas lo más pronto posible”.

El concepto de “cultura ciudadana”, popularizado en Bogotá durante la administración de Antanas Mockus, fue transformado, según Ruiz, por el de “cultura democrática”: “La cultura ciudadana era sobre todo una pedagogía de la ciudadanía. Con Londres compartimos otro enfoque: el fuerte acento en las artes, que genera cohesión. El pilar de este concepto es la creación y el arte, pensando en festivales: en donde está la cohesión social y el respeto por las normas de convivencia”. Simmons complementó esta afirmación: “la cultura debe ser un elemento que integra a la sociedad. A través de la cultura se celebra la diversidad. En una ciudad como Londres, en donde encuentras 300 idiomas, debes buscar festivales individuales y otros para todos los públicos. De esta forma podemos acercarnos”.

 

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