En Bogotá se estarían nuevamente vulnerando los derechos humanos en tres localidades

Según la Defensoría del Pueblo, acciones de grupos guerrilleros y desmovilizados han incrementado en al menos tres puntos porcentuales el indicador de homicidios e inseguridad.

Archivo EFE

El Sistema de Alertas Tempranas (SAT) de la Defensoría del Pueblo, alertó este lunes que las localidades de San Cristóbal, Usme y Rafael Uribe Uribe son las zonas más vulnerables en este momento, por la presencia de pandillas, la ubicación estratégica de “campaneros” y colaboradores y el uso de niños y jóvenes por parte de milicias de la guerrilla y bandas criminales, que constituyen la mayor amenaza para los habitantes en estos sectores y en que, según Medicina Legal, en cada caso las tasas de homicidio se han incrementado en al menos tres puntos porcentuales.

En el informe de la Defensoría del Pueblo, se detalla que estos actores han influido en la cotidianidad de jóvenes líderes de organizaciones sociales, colectivos artísticos, desplazados y víctimas del conflicto armado, son vulnerables a la presencia clandestina de los grupos armados ilegales, que mediante el uso de pandillas, la instrumentalización de niños, niñas y adolescentes.

Otras situaciones que preocupan a la entidad y forman parte del diagnóstico elaborado por el SAT, son la vinculación de menores de edad en actividades ilícitas como la distribución de sustancias sicoactivas, la circulación de panfletos amenazantes, el transporte y aprovisionamiento de armas de fuego, la violencia y explotación sexual, el desplazamiento intraurbano y las amenazas. La entidad sitúa a las milicias de la guerrilla y a los grupos resultantes de la desmovilización de los paramilitares como articulares de estas acciones.

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses aseguró que, según sus cifras, entre 2013 y 2014, los homicidios en las mencionadas localidades, aumentaron sustancialmente al pasar de 222 a 310. Esto representa un aumento de 88 casos, equivalentes a cerca de un 40 por ciento más.

En cuanto a las cifras localidad por localidad, el incremento sobre la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes oscila entre los 3 y los 7 puntos porcentuales.

Uno de los casos emblemáticos fue el ocurrido el pasado 19 de enero contra Carlos Pedraza, reconocido líder del magisterio y miembro de la Cumbre Nacional Agraria. El cuerpo sin vida de Pedraza fue hallado en Gachancipá dos días después de haber desaparecido en el barrio Molinos II.

Otro hecho se produjo el 31 de enero de 2015, cuando fue asesinado Arturo Juanías Tique, padre del líder comunitario Edgar Juanías, en Usme. Juanías ha sido sistemáticamente amenazado.

Por último, la muerte violenta de dos personas durante una acción sicarial ocurrida el 5 de febrero en el barrio Manzanares de esa misma localidad, indican que los hechos violentos en estos lugares prevalecen para 2015.

La Defensoría del Pueblo informó que ha recibido denuncias de la comunidad, según las cuales en Usme y Tunjuelito, niños de entre 5 y 9 años de edad son utilizados por los llamados ‘jíbaros’ para el expendio de drogas. Los menores, generalmente van acompañando a adultos que se movilizan en motos o bicicletas y esconden dentro de su ropa los estupefacientes . Así mismo, denunciaron que se han recibido quejas respecto al cobro de sumas de dinero a los comerciantes a cambio de un supuesto servicio de seguridad para sus establecimientos, que de no hacerse, tendría retaliaciones en su contra.