Bogotá será parte de estudio de la OCDE

Los últimos lugares que ha ocupado Colombia en las pruebas Pisa, que evalúan a los estudiantes de colegio en matemáticas, lectura y ciencias, que están a cargo de la OCDE, les han impuesto desafíos de fondo a las autoridades educativas del país.

Óscar Sánchez, secretario distrital de Educación. / Archivo

En Bogotá, además de ese, la Alcaldía quiere asumir un reto igual o mayor: medir habilidades que parecen inmedibles, como las competencias ciudadanas y la capacidad creativa de los alumnos. Y hoy la Secretaría de Educación presentará oficialmente un convenio que firmó con la propia OCDE para ser parte de un estudio en el que participarán otras nueve ciudades del mundo. Se trata del primer estudio mundial de habilidades socioemocionales, en el que también participarán Ottawa (Canadá), Buenos Aires (Argentina), Moscú (Rusia), Seúl (Corea), el barrio Suginami, de Tokio (Japón), Oslo (Noruega) y están pendiente la confirmación de ciudades de Brasil, México y Reino Unido.

La administración Petro ha implementado las Pruebas Ser, que ponen el foco en las habilidades en arte, deporte y ciudadanía, con el fin de complementar los indicadores que arrojan las Pruebas Saber, que aplica el Icfes cada año. Óscar Sánchez, secretario distrital de Educación, informó que los resultados preliminares dan cuenta, por ejemplo, de una enorme brecha en capacidades creativas entre los estudiantes que estudian en jornada completa y aquellos que no, obviamente con mejores resultados para los primeros.

“También hay un desastre en los resultados de bienestar físico de los jóvenes”, agrega el funcionario, “sobre todo en las mujeres, por ejemplo en problemas de sobrepeso y capacidad cardiovascular. Contar con esto, aunque es un avance, es limitado si no puede establecerse una comparación de Bogotá con otras ciudades. El estudio de la OCDE, según Sánchez, permitirá hacer ese ejercicio pionero, cuyos resultados permitirán tomar decisiones de política pública para saber en qué aspectos destinar más presupuesto y esfuerzos. Firmado el convenio comenzará un piloto y en 2016 arrancaría el estudio en propiedad, que es una encuesta con 10.000 estudiantes: 5.000 de grado primero y 5.000 de séptimo, a los que se les hará un seguimiento anual. Es a largo plazo, aunque los primeros resultados, precisa el secretario, podrán obtenerse en 2019.