'Bogotá tiene derecho a decidir democráticamente realización de corridas de toros'

Estos son los tres aspectos que están siendo abordados en el análisis de esta iniciativa.

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Actualmente se tramita en el Concejo de Bogotá la denominada “consulta popular taurina”. El Cabildo debe emitir un concepto de conveniencia o inconveniencia a la solicitud presentada por un grupo representativo de ciudadanos al alcalde Gustavo Petro para que convoque una consulta popular en la que el pueblo bogotano decida democráticamente sobre la pertinencia de la realización de corridas de toros y novilladas en la capital.

Tres aspectos de tipo político y jurídico están siendo abordados en el análisis de esta iniciativa ciudadana. Uno, las facultades legales del alcalde para convocar este tipo de consulta. Dos, la definición del carácter de la actividad taurina, que tiene implicaciones constitucionales en relación a la protección de un supuesto derecho fundamental. Y el tercero, el de los derechos de los animales y la protección animal.

A pesar de que algunas personas quieren minimizar la importancia de este tema porque según ellos es una controversia entre “minorías”, o sea, entre los defensores de la tauromaquia y los protectores de los animales, el concejal Yezid García cree que hay en la resolución de este conflicto una oportunidad para fortalecer la conciencia y la actitud democrática de la población bogotana y a la vez adecuar a los avances culturales de la humanidad respecto de a la relación con la naturaleza y los seres vivos diferentes al ser humano.

“Nuestra posición pública ha sido expresada en múltiples ocasiones en cuanto a que las corridas de toros y las novilladas no deberían realizarse en el territorio distrital por ser una práctica aberrante y bárbara, herencia colonial, costumbre elitista, inhumana en todo el sentido de la palabra”, señala García.

“Apoyo totalmente la iniciativa de los colectivos ciudadanos que solicitan la realización de la consulta popular como concreción de un derecho político colectivo, con el fin de que mediante procedimientos democráticos, pacíficos y civilistas, los habitantes de la capital de la república reflexionen y decidan sobre la conveniencia o inconveniencia de mantener este tipo de prácticas taurinas que al igual que las peleas de gallos o de perros, constituyen actividades degradantes no sólo de los animales sino de los mismos humanos que participan en calidad de negociantes o de espectadores”, agregó el cabildante.

El Concejo Distrital impulsará todos los debates y actividades pedagógicas para que los bogotanos decidan la realización de esta práctica.