Encuesta de Percepción Ciudadana 2017

Bogotanos: satisfechos, pero pesimistas

El informe revela la insatisfacción de los ciudadanos en salud, seguridad, movilidad y la gestión de la administración. No obstante, reconoce avances en otros aspectos cotidianos.

Los habitantes de Bogotá viven una contradicción. Es lo que se concluye al conocer la encuesta de percepción, realizada por Bogotá Cómo Vamos. Según los resultados, el 73 % de los ciudadanos creen que la capital va por mal camino, pero se mostraron satisfechos con Bogotá como lugar para vivir y tienen una percepción positiva frente al espacio público, las zonas verdes, la oferta cultural, el sistema educativo y los servicios públicos.

No obstante, aumenta la sensación de inseguridad, las críticas a la movilidad y la percepción de que las instituciones no les ayudan a mejorar su calidad de vida. De hecho, la favorabilidad de la administración y del Concejo llegaron a niveles tan bajos, que sólo superan a los logrados por la administración del exalcalde Samuel Moreno. En el caso de la imagen del alcalde Enrique Peñalosa, pasó del 22 al 16 %, mientras que el 57 % los ciudadanos desaprueban la gestión del cabildo. El documento también evidencia que los ciudadanos que mejor imagen tienen de Peñalosa son los mayores de 55 años (26 %) de estratos altos (32 %).

Pesimismo

La cifra que abre el informe es diciente. El optimismo continúa a la baja. Las personas que creen que la ciudad va por buen camino pasó del 34 % en 2016 al 27 % este año. Es decir, 73 de cada 100 ciudadanos consideran que la capital va por el camino equivocado. Sin embargo, llama la atención que subió el porcentaje de ciudadanos orgullosos de Bogotá (42 %), tres puntos por encima de la cifra del año anterior. De manera paralela, aumentó el porcentaje de ciudadanos satisfechos con Bogotá como ciudad para vivir (49 %, cuatro puntos de diferencia frente a 2016).

En cuanto a servicios médicos, pese a que el 60 % considera que en la ciudad no se garantiza su derecho a la salud, se demostró un aumento en el nivel de satisfacción en la atención (pasó del 40 al 45 %). Para la Secretaría de Salud, la encuesta no diferencia la prestación del servicio privado del público (donde ha mejorado la atención), por ello atribuye gran parte de la insatisfacción a crisis como la que atraviesa Medimás, que tiene la mayoría de sus afiliados en la capital.

¿Cómo se puede explicar esta paradoja? El director de Bogotá Cómo Vamos, Ómar Oróstegui, indica que la encuesta refleja temas en los que está avanzando la ciudad. “El optimismo en Bogotá bajó del 34 al 27 %. Esto puede obedecer a la manera como la administración está comunicando los logros. La ciudad ha tenido avances en varios temas, pero la gente no los identifica como políticas públicas de la Alcaldía. Contrario a esto, es interesante ver cómo el orgullo de ciudad sube ligeramente (del 39 al 42 %), algo que se podría explicar, en parte, por los eventos que ha tenido la ciudad: la visita del papa Francisco, la cumbre de Premios Nobel, el One Young World y la Feria del Libro”, asegura.

Seguridad y movilidad

Los bajos niveles del optimismo ciudadano se explican con los indicadores de dos de los aspectos más significativos, que inciden en el día a día de los capitalinos: seguridad y movilidad. En seguridad, se mantuvo el porcentaje de personas que se sienten seguras en la ciudad (19 %). Sin embargo, aumentó la cantidad de quienes se sienten inseguras, al pasar de 45 % en 2016 a 54 % en 2017. Las cifras más bajas de satisfacción se obtuvieron en siete localidades del sur y dos del norte: Bosa, Tunjuelito, Ciudad Bolívar, Rafael Uribe Uribe, Antonio Nariño, Usme, San Cristóbal, Suba y Usaquén.

La movilidad es uno temas clave y Transmilenio, uno de los más sensibles. Según la encuesta, el 65 % de las personas creen que sus recorridos duran más tiempo y que conforme ha aumentado la demanda del sistema troncal (37 % lo señalan como su medio de transporte principal) también incrementó su desaprobación: el 60 % de los ciudadanos consideran que el servicio ha empeorado. Eso sí, la insatisfacción cayó del 82 al 81 %, un logro que celebra el Distrito.

En cuanto al servicio zonal (buses azules del SITP) también aumentó del 16 al 18 % la cantidad de ciudadanos que lo consideran su medio de transporte principal. En este sentido, Oróstegui resaltó que al preguntarles a en qué frentes se puede mejorar del SITP, además de las rutas y la cobertura, “hicieron especial énfasis en la seguridad. Eso teniendo en cuenta de que 7 de cada 10 bogotanos se movilizan en transporte público. Hay que trabajar en su seguridad”.

El porcentaje de uso del taxi se mantuvo (4 %), el de Uber aumentó (pasó de 1 a 3 %) y el de bicicleta pasó del 8 al 9,1 %. Al respecto, el director de Bogotá Cómo Vamos resalta la disminución en el uso de vehículos particulares, que tiene índices de uso y satisfacción por debajo de los que presenta la bicicleta. “Eso significa que en el fondo son mercados y usuarios diferentes. Uber no le está quitando usuarios al taxi. Por primera vez en 19 años que llevamos haciendo esta encuesta la bicicleta registra más usuarios que los que usan vehículo particular”.

La administración

La administración tiene su propia lectura. Para Miguel Uribe, secretario de Gobierno, hay una serie de cifras por destacar “que demuestran los resultados de la actual administración. Si bien hay unas cifras que no consideramos adecuadas, vemos en la encuesta una oportunidad de mejora y ese es el interés del alcalde Enrique Peñalosa: solucionar esos problemas”.

Para el secretario hay avances en salud, en primera infancia, en la satisfacción en Transmilenio, en los barrios. “Consideramos histórico que se cuenten más viajes en bicicleta que en carro particular. Ahí se nota un esfuerzo real de la administración por mejorar la infraestructura, la seguridad y la cultura ciudadana alrededor de este medio de transporte.

Uribe destaca, además, la satisfacción con la recuperación del espacio público, con las zonas verdes y parques. En el caso de salud, a pesar de que el 60 % de los bogotanos sienten que no les están garantizando su derecho fundamental, para el secretario de Gobierno es importante resaltar la satisfacción con el servicio de salud aumentó. “A esta administración no se le pueden atribuir los problemas históricos de la salud. Pero sí se está trabajando por mejorar el servicio”, agregó.

“Estamos haciendo muchas cosas. Podríamos decir que estamos satisfechos con los resultados, pero quedan muchas oportunidades para seguir mejorando. Por ejemplo, vemos cómo en salud, educación y recreación, que son temas claves para la ciudadanía, hay avances. Claro, en seguridad y movilidad hay cosas por mejorar y vamos a seguir trabajando”.

Frente al tema de la poca favorabilidad de la administración, Uribe resalta que es paradójico que la encuesta demuestre mejoría en muchos aspectos, pero que eso no se lo atribuyan a la gestión del alcalde. “El interés de la administración ha sido mejorar la ciudad y no hacer propaganda. En este sentido, desafortunadamente estamos en un escenario en el que al alcalde se le juzga con un sesgo político, al que no somos ajenos. No obstante, nuestro interés es no dejarnos distraer por la política y seguir trabajando por resolver los problemas de la ciudad”.

La encuesta se realizó entre 1.506 ciudadanos de todos los estratos y de 19 localidades. El 56 % fueron de estrato medio; el 53 %, mujeres; el 31%, jóvenes, entre 26 y 35 años, y el 29% de los encuestados viven en localidades como Engativá, Fontibón y Kennedy. El informe evalúa anualmente el nivel de satisfacción de los bogotanos con todos los aspectos de su vida cotidiana.