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hace 3 horas

Bolívar (Cauca), la tierra de Yuliana: un pueblo que ha buscado mejor futuro en Bogotá

De acuerdo con un líder de la zona, unos 300 habitantes se han ido a la capital del país con la intención de mejorar su calidad de vida. Hoy será el sepelio en la vereda El Tambo.

El retorno del cuerpo de Yuliana al Cauca ha sido en medio de homenajes. / Foto: Archivo particular

La travesía del cuerpo de Yuliana Samboní terminará hoy en el cementerio de El Tambo, vereda del corregimiento Los Milagros, en el municipio de Bolívar (Cauca). Allí, hacia el mediodía, será la misa con la que le darán un último adiós en medio de palabras de familiares y líderes locales. También está programada una serenata fúnebre.

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Einer Zúñiga, presidente de la Junta de Acción Comunal de Los Milagros, explica que El Tambo es una de las 16 veredas del corregimiento. En el lugar vive un centenar de familias que, calcula, agrupan a unas 700 personas.

Zúñiga aclara que la comunidad es esencialmente campesina. Cultivan, sobre todo, quinua, además de lulo, tomate, granadilla y uchuva cosechados en un clima que promedia los 18 grados centígrados. Los Samboní, agrega el líder comunal, son una familia humilde, conocida como son conocidas todas allá, sobre todo por los encuentros semanales en el mercado de Los Milagros.

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A la histórica violencia que ha sufrido El Tambo por cuenta del conflicto en el suroccidente del país, se suman carencias como la falta de vías en buen estado, trochas que hacen que un viaje a El Tambo desde Popayán sea más fácil metiéndose a carreteras de Nariño, en un recorrido que tarda cuatro y media horas.

Los cultivos, además, no generan ingresos suficientes. La pobreza es generalizada al punto que la migración a Bogotá se ha vuelto una constante. “En el barrio Bosque Calderón, donde vivía Yuliana con su familia en Bogotá, hay cerca de 300 personas que se fueron de aquí”, cuenta Zúñiga. “Eso se debe a la falta de oportunidades, que hace que los hombres se rebusquen en la rusa y las mujeres, como amas de casa, en busca  de un mejor futuro para sus hijos”.

La tragedia de Yuliana se suma a otras que ha padecido esa comunidad en la fría capital del país, como la de un niño que, hace un año, estrenando la bicicleta que sus padres le habían regalado, se accidentó en un puente y murió.

El vínculo es tan fuerte con Bogotá que fue creado un grupo de whatsapp de la colonia, que mantiene el flujo de información de un lado a otro. Fue por este medio que a cientos de kilómetros se dieron cuenta, el mismo domingo que despareció Yuliana, de lo que ocurría con la niña.

La consternación ha sido total. Al recibimiento en el corregimiento de Los Milagros llegaron, dice Zúñiga, unas 7.000 personas de todas las veredas. La familia ha estado acompañada, y seguramente lo estará en la liturgia final con la que despidan a su niña. Aún no es claro si regresarán a Bogotá.