Buscan comunidades creativas en Ciudad Bolívar

Una organización estadounidense quiere fortalecer las manifestaciones artísticas y comunitarias en Ciudad Bolívar.

Tom Borrup. / Cortesía Secretaría de Cultura

Tom Borrup visitó el centro de Oklahoma en 2010. En las antiguas edificaciones industriales que habían sido abandonadas encontró pequeños grupos de artistas que por momentos se asomaban por las ventanas para exhibir sus productos. Él, como uno de los fundadores de la organización Creative Community Builders (Constructores de comunidades creativas), pensó que este sector podría transformarse en un corredor cultural e hizo un convenio con una entidad local (The Cultural Development Corporation of Central Oklahoma) para crear un proyecto cultural. En menos de tres años han recibido aportes cercanos a los US$100 millones.

Borrup ha ejecutado 50 proyectos como éste en los últimos 11 años. Ha sido acompañado por siete investigadores que se encargan de buscar recursos y crear estrategias culturales en diferentes ciudades de Estados Unidos. Durante los últimos meses el director de Community Builders ha visitado otros países en busca de nuevos espacios para aplicar su proyecto, y luego de pasar por Corea del Sur, Canadá y Finlandia llegó a Bogotá para exponer hace unos días su historia ante la Secretaría de Cultura.

En diálogo con El Espectador, Tom Borrup cuenta cuáles son herramientas necesarias para que las prácticas artísticas sean más visibles y quizá más rentables. El viernes 1º de noviembre visitó la localidad de Ciudad Bolívar acompañado por funcionarios de la Secretaría de Cultura. Allí analizó lo que en principio podría ser un plan piloto de comunidades creativas en esa deprimida localidad de Bogotá.

¿Qué encontró en su visita a Ciudad Bolívar?

Había 20 personas que venían de diferentes organizaciones comunitarias. Muchos no se conocían porque estaban trabajando en barrios diferentes. Nos gustaría extender el impacto del trabajo que ellos hacen porque están interviniendo tanto la parte física del barrio como la parte social. El trabajo que hacen en cada barrio es muy similar; por eso valdría la pena organizar un trabajo en conjunto.

¿Tiene un plan para unir este tipo de organizaciones?

Usualmente trabajamos en ciudades pequeñas, con 3.000 o 4.000 personas. Lo máximo son 40 mil. Ciudad Bolívar tiene un área muy extensa. Por lo pronto es necesario que las personas conozcan el proyecto y piensen en cómo el artista puede desempeñar un rol de cambio en la comunidad.

¿En qué consiste exactamente el modelo de intervención de Creative Community Builders?

Cada proyecto es distinto. La idea general es que los artistas cuenten con los instrumentos para transformar los barrios. Eso necesita de la participación de otros sectores; como empresas privadas y gobiernos locales. Lo que hemos logrado en algunas ciudades de Estados Unidos es que tanto empresarios como ciudadanos comunes y artistas trabajen sobre la misma plataforma. Ahí desarrollan una estrategia cultural que nosotros ayudamos a implementar. En Oklahoma puedes encontrar hoteles, alojamientos, museos y casas culturales gracias a la estrategia que los mismos artistas diseñaron. También estamos implementando estrategias en poblaciones rurales. Buscamos artistas que estén interesados en trabajar en granjas de cultivo.

¿Qué papel desempeñan las ONG en este proceso?

No sé cómo funciona en Bogotá, pero en Estados Unidos los gobiernos locales no se involucran tanto en los temas artísticos y culturales; lo dejan en manos de ONGS. Nosotros realizamos diferentes contratos con las ONGs o las fundaciones locales para diseñar proyectos cultuales. El equipo de Creative Community Builders es de siete personas. Pero si sumamos a las personas de las comunidades con las que estamos trabajando serían cerca de 2.000. El proceso de planificación se puede demorar cerca de un año. Cuando se termina de ejecutar el proyecto, depende de la comunidad si quiere mantener los procesos artísticos y culturales en sus áreas de residencia.

¿Cómo inciden estos proyectos en la planificación de ciudad?

No pretendo que el proyecto incida directamente en la planificación de una ciudad tan grande como Bogotá. Sería más conveniente realizar un trabajo barrio por barrio o localidad por localidad. Sin embargo, nos gustaría que los urbanistas que están a cargo de los procesos en la ciudad escuchen las ideas que trae la comunidad. Usualmente la planeación urbana es vista como algo ajeno al arte o a la recreación. No hay comunicación permanente entre estos sectores. Nuestro objetivo es construir un espacio en donde estos sectores interactúen y de esta forma diseñar una nueva visión. En Bogotá es impresionante: durante los últimos años los grandes cambios han sido en parte culturales. El uso de la bicicleta, por ejemplo, es algo que se ha ido extendiendo en toda la ciudad y ha incidido en políticas de planeación urbana
 

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