El proyecto se debate en el Concejo

Buscan más plata para universidades públicas

Con el aumento de 1 % a 1,5 % de la estampilla con la que se recaudan recursos para las universidades Distrital y Nacional, sede Bogotá, se quieren crear más cupos y mejorar la infraestructura. Aunque la propuesta cuenta con respaldo, hay quienes dicen que podría afectar la contratación de la Administración.

En 2016, el Congreso aprobó la inclusión de la U. Nacional, sede Bogotá, en la estampilla de la Distrital. / Archivo

El Concejo se alista para aprobar la renovación de la conocida estampilla para las universidades Distrital y Nacional, sede Bogotá. En esta oportunidad sería por 30 años y con un aumento de su valor, con el fin de garantizar a estas instituciones educativas recursos para cubrir parte de los gastos en renovación de infraestructura y ampliar la oferta educativa en la capital.

Este impuesto se creó en 2001 y, según la ley, se fijó por 15 años, con un cobro equivalente al 1 % del valor bruto de los contratos firmados por todas las entidades del Distrito. En su momento la bautizaron “estampilla Universidad Distrital Francisco José de Caldas 50 años”. Este año termina su vigencia y por eso la administración radicó una solicitud, no sólo para extenderla por 30 años más, sino para aumentar el porcentaje de recaudo a 1,5 % del valor de los contratos del Distrito. La proyección que se hace es un recaudo cercano a los $2,5 billones hasta 2047. No firmarla sería un golpe para el presupuesto de la educación pública en Bogotá.

La importancia de estos recursos radica en lo que se ha logrado hacer en estos 15 años de vigencia. Por ejemplo, la Universidad Distrital logró crear nuevos doctorados, acreditarse, construir nuevos sistemas de información y mejorar la dotación de las bibliotecas. Además se invirtió en la construcción de la nueva sede en El Porvenir (Bosa); la biblioteca general de la institución, que ahora queda en el antiguo matadero distrital, y en la ampliación de la sede tecnológica en El Ensueño.

Ahora, la Nacional

Previo al trámite que se adelanta en el Concejo de Bogotá, el año pasado el Congreso modificó la ley y aprobó incluir como beneficiaria de los recursos de la estampilla a la Universidad Nacional, sede Bogotá. Determinó que el recaudo se debía dividir y el 70 % se destinara a la Distrital y el 30 % restante a la otra institución.

Los recursos tienen una destinación específica. La idea es que ambas instituciones los usen para ampliar infraestructura, así como crear nuevos cupos y programas. Además de pensiones, reforzamiento de estructuras de interés cultural de la nación y, en el caso específico de la Nacional, en la recuperación de la planta física.

Esta división de los recursos se hizo teniendo en cuenta que el 95% de los estudiantes de la Universidad Distrital y el 80% de los estudiantes de pregrado de la Nacional son capitalinos y ambas instituciones cubren la mayor demanda de la educación superior pública en Bogotá.

Aunque la inclusión de la Universidad Nacional en el destino de los recursos de la estampilla en un comienzo no fue bien vista por la administración, por considerar que su prioridad era darle recursos a la entidad distrital, al final terminó aceptando el papel de la Universidad Nacional en la educación superior en Bogotá.

Por eso, acatando la nueva ley, presentó al Concejo el proyecto para ampliar la vigencia del tributo y, de paso, aumentar el porcentaje del impuesto. La discusión lleva varias semanas.

Actualmente, lo que se cobra como estampilla con destino a la Universidad Distrital es el 1 % del valor de cada contrato que firma el Distrito. Este costo lo asume el contratista. Lo que se busca en el Concejo es aumentar dicho porcentaje a 1,5 %, para recaudar hasta 2047 al menos $2,5 billones. De estos, $1,75 billones serían para la Distrital y $750.000 millones para la Nacional.

Según el concejal Jorge Torres, de aprobarse, se beneficiarían 26.000 estudiantes de la Distrital y 31.000 de la Nacional que ingresaron el último año y que en su mayoría son de los estratos 1, 2 y 3. Además, esto permitiría crear 35.000 nuevos cupos, de los cuales 8.000 serían en la Distrital. De no ser aprobado, la más afectada sería la universidad local.

Aunque la mayoría de bancadas en el Concejo están a favor del aumento, no todos consideran que sea conveniente. Según el cabildante José David Castellanos (Cambio Radical), los contratos locales son cada vez más costosos debido a que en la ciudad hay cuatro estampillas que sumadas son el 2,5 % del valor total del convenio.

“Esto hace que se afecte la eficiencia económica, los costos de cumplimiento y la racionalidad fiscal de esos contratos. Lo que le resta competitividad a las entidades del Distrito al incorporar costos que no se dan en el sector privado”. A esto se suma que la modificación también afectaría el bolsillo de miles de empleados que están vinculados por prestación de servicios, pues sólo en estampillas estaría pagando el 3 %.

La cuestión está en analizar el costo y el beneficio. El Distrito se comprometió a invertir para poder crear al menos 25.000 nuevos cupos en la educación superior. Para ello es necesario hacer una gran inversión en laboratorios e infraestructura tecnológica para investigación y en nuevas sedes que cubran las necesidades de los sectores con mayor demanda.

De aprobarse, serían buenos años para las universidades en la ciudad, y sumados a la inversión del Distrito sería un impulso al sector en el reforzamiento de la infraestructura y de paso un aumento en la cobertura. De fracasar, se pondría en aprietos el acceso de los jóvenes más vulnerables a la educación superior en Bogotá.