Caballos jubilados en la Universidad Nacional

Hay 675 caballos que dejaron su labor como zorras. La secretaría de Movilidad espera más participación en el programa de adopción de equinos.

La rutina de Mayerli Hernández recolectando material reciclable tuvo un cambio radical este jueves. Salió con su yegua Paloma, que desde hace dos años remolcaba una carreta, pero no a recorrer las calles de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy en busca de papel, cartón o chatarra, sino a la Universidad Nacional de Colombia.

- ¿Tienes que contarme algo sobre el caballo, fuera de lo normal?

- Sólo que está embarazada desde hace como dos meses…

Quien le habla a la joven, que no tiene más de 25 años, es uno de los miembros de la Facultad de medicina veterinaria de la Universidad Nacional que está a cargo del segundo grupo de caballos jubilados de la ciudad que antes se dedicaban a llevar a cuestas las conocidas “zorras”. El Distrito comenzó el proceso de sustitución de estos vehículos de tracción animal hace cuatro meses y hoy 675 caballos han cambiado su vida.

- A mí me puedes contar lo que sea. Yo no te voy a criticar, sólo necesitamos saber datos del animal porque de pronto después nos damos cuenta que le había pasado algo y puede interferir en el tratamiento.

- No nada raro. Que está embarazada y sólo come zanahoria.

Una de las tareas del miembro del equipo de la universidad es recibir a los antiguos dueños de los caballos, hablar con ellos tratando de ganarse su confianza, porque son conocidos los malos tratos que algunos carreteros les han dado a sus animales. La indagación es el primer paso para hacer la historia clínica y saber si se debe seguir un tratamiento especial con el caballo.

Posteriormente, miembros de la secretaría de Movilidad, encargada del proceso de sustitución, verifican los datos del antiguo propietario y del animal, que debe tener un chip que lo identifica como censado en el 2012, uno de los requisitos del Distrito para darles a los carreteros un plan de negocios o un carro (por valor de $22 millones) a cambio de la entrega del caballo.

Mayerli, se despidió el jueves de Paloma, tan sólo se llevó el lazo con el que la trajo. “Me da tristeza dejarla pero también sé que va a tener una vida mejor. Ya no nos va a cargar a nosotros por las calles. Mi familia y yo nos quedamos con un carro”.

Paloma estará alrededor de siete días en una de las 40 pesebreras que la facultad acondicionó este año. La Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales atendió a un primer grupo de 567. En total de los 675 caballos, que se han pensionado hasta el momento, 603 han sido entregados en adopción. La secretaría espera que más personas que tengan terrenos aptos para tener equinos, se animen a registrarse en el programa, que hoy cuenta con 2.000 inscritos. No ha sido una tarea fácil, pues deben verificar que los nuevos dueños en realidad quieran darle una vida sin trabajos a los animales.

Para más información sobre el programa Adopta un amigo puede revisar la página: www.movilidadbogota.gov.co