Segunda entrega de muertes violentas en Bogotá

Cada 28 horas hay un suicidio en Bogotá

Según Medicina Legal, en 2016 fueron la tercera causa de muerte violenta en la ciudad. El aumento de suicidios de niños menores de 11 años es un llamado de alerta. Los hombres despechados, los que más se quitan la vida.

Habían pasado varios días desde que la sonrisa se le desdibujó. Dice la familia que Érica* estaba triste y desganada. Aunque todos sabían el motivo, nadie asoció su dolor con suicidio, porque terminar con un novio, creían, hace parte de los fracasos comunes de la vida. Tenía 22 años y un hijo.

(LEA: Homicidios en Bogotá: uno de cada 10 ocurre en una riña)

El día en que falleció, Medicina Legal dio a conocer las cifras sobre muertes violentas en Bogotá, en las que se establece que el suicidio es la tercera causa, después de los accidentes de tránsito y el homicidio. Según las cifras, en 2016 se presentaron 307 casos, sólo tres menos que en 2015. Es decir, cada 28 horas alguien se quitó la vida en la ciudad. (Ver cifras por localidad al final de la nota)

(LEA: Viajar en moto, riesgo de muerte en Bogotá)

Del 52 % de los episodios se desconoce la causa. En el resto, los motivos que predominan son el desamor y los problemas de pareja, que juntos suman el 18 % de los casos, seguidos por las enfermedades mentales y físicas (13 %) y los problemas económicos (4,8 %).

Una de las grandes preocupaciones que quedan al analizar las cifras es el aumento de suicidios de menores de edad, que pasaron de 24 episodios en 2015 a 35 el año pasado. Esto quiere decir que una de cada 10 víctimas es un niño o adolescente. Al ahondar, hay un dato dramático: tres niños menores de 11 años se suicidaron el año pasado. También llama la atención el incremento de casos en los que la víctima es un adicto a las drogas. Mientras en 2015 sólo se registró un caso, el año pasado la cifra llegó a 16. (LEA: Bogotá: ciudad de los suicidios)

Otro rasgo que sobresalió es que la mayoría de suicidas sólo cursaron el colegio: 83 lograron llegar a primaria y 148 a secundaria. La población más vulnerable fueron los solteros, con 158 casos, seguidos de quienes estaban en unión libre, con 59.

El día en el que más se presentaron casos fue el viernes (53) y los meses, junio y agosto, cada uno con 33 episodios. La mayoría utiliza generadores de asfixia y prefiere su vivienda para cometer los hechos.

Las localidades donde aumentó el suicidio fueron Antonio Nariño, Bosa, Kennedy, Puente Aranda, Usaquén, Teusaquillo y Usme. (LEA: Alerta por estudio que indica un incremento de suicidios en universitarios de Bogotá)

Yahira Guzmán, jefa del área de salud mental de la Universidad de la Sabana, considera que estas cifras exponen la mala educación emocional de los bogotanos y nuestra intolerancia al fracaso. Parte de esa gran frustración, señala la especialista, proviene del miedo a lo que piensan los demás y de nuestra incapacidad para utilizar la razón como consecuencia de dar tanta importancia a las emociones.

Su afirmación se relaciona con el hecho de que dos de las causas por las que más se suicidan las personas en la capital son el desamor y los problemas de pareja, como ocurrió con Érica. Según Guzmán, a pesar de estar en una era en la cual todo está a la mano y podemos explorar mucho más, nos enfocamos en tener una sola fuente de felicidad y no educamos los pensamientos, que al final son los que provocan el dolor.(LEA: “Llevo once intentos de suicidio”, el dramático relato de un exciclista profesional)

“Nos sentimos tristes porque pensamos en algo que nos hace sentir tristes. Hay que hacer una coraza más fuerte. Tenemos que tener muchas cosas que nos salven cuando algo muy malo suceda. Eso incluye desde amistades sólidas hasta mejores estilos de vida, en los que se realicen actividades lúdicas y saludables. Todo se ha ido perdiendo”, agrega.

Guzmán aclara que no siempre que hay un pensamiento suicida hay una enfermedad mental detrás: “Piénselo desde este punto de vista: si una persona está sufriendo y ha perdido el sentido y el placer de la vida, entonces una de las opciones puede ser morir para acabar con ese dolor. Y no por eso está enfermo”. La idea, entonces, es abrir un abanico de posibilidades que erradiquen el sufrimiento para que el suicidio no sea la única alternativa.

La preocupa lo que está sucediendo con los jóvenes y considera indispensable la educación para padres, profesores y orientadores en detección de factores de riesgo. Descarta, sin embargo, la posibilidad de realizar campañas con menores, pues eso genera más preocupaciones y en muchos casos podría desarrollar conductas suicidas.

Una posible solución, cree, es empezar a trabajar más con pediatría y medicina de la infancia y la adolescencia: “Esto es importante si se tiene en cuenta que el 80 % de las personas que se suicidan consultan un mes antes a un especialista”, señala.

Guillermo Carvajal, psiquiatra y psicoanalista especializado en niños y adolescentes, no es tan optimista respecto a las soluciones, pues hay muchos factores externos que incitan a estos comportamientos. Entre ellos, que se hable de estos temas sin tabú frente a los más pequeños a través de redes sociales o el consumo de sustancias psicoactivas, alcohol y drogas entre los jóvenes.

A eso hay que sumar que el suicidio siempre ha sido un asunto contagioso y en estos momentos no hay tanto control sobre los pequeños y jóvenes, quienes frecuentemente están en una crisis de identidad.

Carvajal considera paradójico que hoy, cuando los niños son más consentidos y mimados, también son más frágiles ante las dificultades de la vida. Apunta que hay un “nuevo ser humano” con miles de complejidades que no ha podido ser descifrado y que ha llevado a que pequeños de menos de 11 años se suiciden, como consecuencia de esa brecha y de la soledad. Ahora, dice, la tarea es estudiarla para disminuir algún día estas cifras.

* El nombre fue cambiado por petición de la familia.

 

678954

2017-02-08T23:26:41-05:00

article

2017-02-10T09:15:18-05:00

leorod4@me.com

none

Laura Dulce Romero (ldulce@elespectador.com)

Bogotá

Cada 28 horas hay un suicidio en Bogotá

40

333206

333246