Retos en salud

Calidad en atención, la prioridad del año

Continuar con la reestructuración del régimen contributivo es necesario para mejorar la calidad de la prestación del servicio. Los temas medioambientales son claves para disminuir las principales causas de mortalidad en la ciudad.

Con el cambio del modelo de salud, los 22 hospitales de la ciudad se agruparon en cuatro subredes. / Luis Ángel - El Espectador

Bogotá ha mejorado sus indicadores en salud pública. Un trabajo de las últimas administraciones y que la actual Alcaldía ha fortalecido, en especial con la disminución de la mortalidad materna e infantil.

Sin embargo, no sólo hay que mirar mortalidad, un dato muy grueso en salud pública, sino también focalizarse en la morbilidad, es decir, en las enfermedades, y ahí el reto es lograr la disminución de la sífilis gestacional y congénita. Por ejemplo, Santiago de Chile ya logró disminuir sus cifras por debajo de 0,5 casos por 1.000 nacidos vivos, mientras que Bogotá está en 2 casos por 1.000 nacidos vivos.

Asimismo, se hace necesario enfocar los esfuerzos en reducir los casos de menores con bajo peso al nacer, ya que aquellos que pesan menos de 2.500 gramos tienen mayores riesgos de enfermarse o morir.

En Bogotá, el 12 % de los menores de un año tienen bajo peso, por lo que se hace necesario disminuir la desnutrición crónica, que está cerca del 6 %, y mantener cero tolerancia con la mortalidad por desnutrición en menores de 5 años, con un trabajo intersectorial que inició la actual administración y que debe mantenerse.

Las primeras causas de enfermedad y muerte en Bogotá son las enfermedades crónicas no transmisibles, en especial el infarto cardiaco, la enfermedad cerebro-vascular, la hipertensión arterial, la diabetes y el cáncer. El reto para este año es fortalecer las medidas de promoción de la salud, como enfocarse en la disminución de la contaminación del aire por material particulado (PM). Para ello, se debe cumplir el plan de descontaminación del aire, que no sólo se relaciona con enfermedades respiratorias, sino también cardiovasculares y el cáncer. Desde el sector salud es clave continuar los esfuerzos hacia el aumento de la actividad física, cesación del consumo de cigarrillo y alcohol. El sobrepeso y la obesidad afectan a más del 35 % de la población bogotana, y en los niños y adolescentes, el sedentarismo sigue siendo un importante factor de riesgo. En estos casos es necesario fortalecer la relación entre ambiente y salud, no sólo calidad del aire, sino radiación ultravioleta y servicios ecosistémicos en la región que incluyan, en general, a Cundinamarca.

En cuanto a salud mental, la encuesta de psicoactivos en la ciudad mostró que el consumo de drogas ilegales sigue siendo prevalente y con una tendencia al aumento, por lo que los centros de atención ambulatoria para psicoactivos, la consejería en jóvenes, las clínicas de heroína y el recambio de jeringas siguen siendo intervenciones exitosas en salud pública.

Prestadores de salud

 

El 80 % de la población bogotana es del régimen contributivo, por lo cual las EPS deben orientar a sus afiliados, en especial, en temas de salud sexual y reproductiva: embarazo adolescente, enfermedades de trasmisión sexual y aborto inseguro, que siguen siendo problemas de salud pública.

En el régimen subsidiado, en ese caso a cargo de Capital Salud, se concentra la población más vulnerable, especialmente personas de la tercera edad, por lo que es necesario mejorar la atención y expandir el modelo de gestores en salud, encargados de velar por la defensa de los derechos de los beneficiarios de cualquier régimen.

El desarrollo de los Centros de Atención Prioritaria (CAP) y de las cuatro Subredes, en las que agruparon los 22 hospitales de la ciudad, es una buena apuesta, en la medida en que busca crear redes integradas de salud, lo cual es una tendencia en ciudades como Medellín , Barranquilla e Ibagué. Pero para que sea exitosa, es importante que la administración haga una evaluación permanente del modelo y monitoree los indicadores de oportunidad, accesibilidad y calidad de los servicios generales y especializados.

Asimismo, continuar el saneamiento de la cartera de las subredes para mejorar la eficiencia administrativa y financiera de Capital Salud y lograr la reestructuración de la Secretaría de Salud como autoridad sanitaria descentralizada en las localidades, podría mejorar la oferta de los servicios, como una vigilancia y control sanitario más eficientes. La dignificación del talento humano y la carrera administrativa del servidor público en salud son tareas que la actual administración inició y debe continuar.

Para ello, mejorar la gobernanza de la salud, mantener los boletines epidemiológicos al día, como la información en salud visible, oportuna y actualizada, es prioritario para garantizar el control social y descongestionar la atención a la ciudadanía.

En Bogotá nacen 110.000 niños al año y llegan cerca de 80.000 migrantes, incluyendo personas en condición de desplazamiento, y la población de tercera edad es cerca ya de 20 %. Es una ciudad que envejece, por lo que el reto es lograr una ciudad saludable para todos.

*Médico salubrista y profesor Universidad de los Andes.

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