Calle 153, una obra con tres años de retraso

Vecinos de Mazurén y Cedritos se quejaron por las demoras en el arreglo del corredor vial que conectará la avenida Boyacá con la Autopista Norte. IDU dice que la obra ha avanzado en un 83 por ciento.

La avenida la Sirena o calle 153 ha sido el epicentro de varias polémicas desde que fue adjudicada al Consorcio 153 en el año 2009 por $16.030.611.692 millones. La obra debió ser entregada a comienzos de 2011. Hoy, el tramo no ha sido terminado.

Los episodios comienzan tras las demoras en la reparación en 2010, año en que el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) inició un proceso de caducidad con el contratista (la asociación Mauros Food, Coespro y Coopmunicipal). En 2011 el juez 29 penal municipal suspendió ese proceso, argumentando que se podían afectar los intereses empresariales de la firma e incluso llevarla a la quiebra. El contratista ya tenía dos multas por incumplimiento en agosto y diciembre de 2010.

Posteriormente, ante el descontento, Héctor Jaime Pinilla, antiguo director del IDU, presentó su renuncia ante la entonces alcaldesa (e) Clara López, al parecer por estar en desacuerdo con la decisión del juez. Aunque el funcionario judicial Pablo Correa, quien profirió el fallo de tutela, defendió la decisión, el Concejo Superior de la Judicatura ordenó investigarlo por suspender la caducidad de la obra.

Por estas dificultades los trabajos han estado paralizados por tres y hasta cuatro meses durante cuatro periodos, según cuentan los vecinos del canal Córdoba, que cruza por debajo de la avenida la Sirena. Según el contrato inicial, esta calle debió ser entregada en un plazo de 15 meses a finales de febrero de 2011, y sin embargo a dos meses de finalizar el 2013, la obra está en un 83 por ciento.

Blanca Velandia, residente del sector afirmó que el contratista al que el Distrito otorgó la obra por segunda vez "vino en septiembre de 2012 y dijo que iba a estar terminada para Julio de 2013, pero mire, ya dijeron que para el otro año". Eduardo Agudelo, quien denuncia la situación, cuenta que desde que la obra fue concedida, el contratista "no hizo nada, las volquetas y obreros están todos los días sentados".

Aunque algunas personas que trabajan en esta zona afirman con apatía que "de todos modos la tienen que reparar", a los residentes de los conjuntos residenciales no les viene en broma, porque según cuentan, durante los últimos tres años les ha traído muchos problemas.

Jorge Díaz, residente del edificio Acacía (ubicado en la calle 152 con carrera 54) dice que les perjudica "la cantidad de volquetas que entran y salen de la obra. Las más pequeñas son de 18 toneladas y otras son de 30 toneladas, cuando pasan por aquí hacen temblar los edificios".

De otro lado, la señora Velandia manifiesta que es imposible vender un apartamento en esta zona porque no tiene vías de acceso: "Durante los tres años que llevan los trabajos en esta zona, que es estrato 4, se ha desvalorizado un montón. Nadie compra, nadie se viene a vivir acá", comenta.

Según fuentes del IDU, la obra tiene algunas demoras porque en el canal Córdoba, que se ha constituido como un punto crítico, "hubo un problema de unas redes que no estaban inventariadas y por la construcción de un colector de aguas para el canal", dicen.

Afirman que el término de la obra, ahora a cargo del contratista ICM S.A Ingenieros, será el 14 de enero del 2014 y la construcción del tramo vial de 1.8 kilómetros que conectará a la avenida Boyacá con la autopista Norte ha avanzado en un 83 por ciento.

@JhonPalomino