Cambio de calendario escolar enfrenta a maestros con el Distrito

La Secretaría de Educación cambió las fechas de terminación e inicio de clases. Maestros se quejan y dicen que, si bien saldrán antes a vacaciones, también se reintegrarán antes, con lo que pierden días de descanso.

Los profesores se manifestaron contra la resolución de la Secretaría este viernes frente a las instalaciones de la entidad. /Fecode

Cuando los maestros del Distrito tenían todo cuadrado para trabajar hasta el 15 de diciembre y retomar a labores el 22 de enero, una resolución de la Secretaría de Educación les cambia los planes. Según la administración, el año académico terminará el 11 de diciembre (cuatro días antes de lo previsto) y deberán reintegrarse el próximo 9 de enero. Es decir, mientras en el plan inicial los profesores contaban con 37 días calendario de vacaciones, con la nueva resolución serán 28.

Toda la discusión alrededor del calendario académico tiene origen en los acuerdos que hicieron en julio pasado, cuando Distrito y docentes conciliaron cómo reponer los 26 días de clases que se perdieron en el paro de maestros, entre mayo y junio. Tras varias reuniones entre las partes, se definió un cronograma que establecía dictar clases algunos sábados y festivos, y terminar el año escolar el 15 de diciembre. Bajo estas condiciones se estructuraron las actividades del segundo semestre.

No obstante, la nueva disposición de la administración –que contó con el aval del Ministerio de Educación y que, según el Distrito, busca que estudiantes y docentes puedan disfrutar con sus familias las festividades de fin de año– lo cambia todo. De acuerdo con el presidente de la Asociación Distrital de Educadores (ADE), William Agudelo, al modificar el calendario, la Secretaría altera todas las actividades pedagógicas que se habían previsto en las instituciones, “como grados, actividades de formación o las jornadas de recuperación de materias”.

Sin embargo, la queja va más allá: reclaman que el ajuste implica un recorte en las semanas de sus vacaciones. Al adelantar la fecha de reintegro, ya no el 22 sino el 9 de enero, dicen que perderán nueve días de descanso. “Nosotros salíamos a partir del 15 de diciembre hasta el 22 de enero. Ahí están las cinco semanas que, por ley, nos corresponden al concluir el año. No obstante, con la modificación del calendario escolar, serán menos días. La reposición no se hace sobre las vacaciones, se hace sobre el tiempo académico. Es un derecho fundamental, al descanso y a la reposición física y psicológica de la labor durante el tiempo de trabajo”, manifestó Agudelo.

En respuesta a los reclamos, la secretaria de Educación de Bogotá, María Victoria Ángulo, explicó que al hacer el ajuste y fijar clases hasta el 11 de diciembre, no solo se reponen los días en los que no hubo jornada académica, sino que se logra “culminar el año en una fecha que permitirá el disfrute de las fiestas de Navidad y año nuevo, de los trámites que tienen que hacer los jóvenes que ingresan a la educación superior y de las vacaciones de los docentes”.

La funcionaria garantizó que las siete semanas de vacaciones que les corresponden a los maestros están pagas y que lo que se logró con el ajuste es que los profesores cuenten con “seis semanas y un día permitidos de disfrute, dada la coyuntura que presentó este año de cese de actividades (…) No nos da el año para más”, indicó Ángulo.

“Si se mira la resolución anterior, como estaba, solo permitía en total durante el año cinco semanas de disfrute; con este ajuste, pueden tener seis semanas y un día de disfrute, y garantizar los días que se dejaron de trabajar”, precisó la secretaria, que invitó a las comunidades educativas a unirse para concluir el año escolar 2017 y trabajar de manera conjunta por el bienestar de estudiantes y docentes.

“En este proceso de modificación del calendario, cabe recordar que la organización sindical Fecode se comprometió no sólo con el Gobierno Nacional, sino también con los padres de familia a recuperar los días de clase que dejaron de dictar a nuestras niñas, niños y jóvenes durante el cese de actividades realizado en los meses de mayo y junio, época en que el Gobierno reconoció y pago los salarios correspondientes y respetó los derechos sindicales de los maestros”, precisó la Secretaría de Educación.