Cambios del SITP, a la fuerza

Ciudadanos tendrán que abordar los buses tradicionales en los paraderos del SITP.

Con la decisión del Distrito de dejar en manos de Transmilenio el control de 8.300 buses del Transporte Público Colectivo (TPC) que aún operan en Bogotá, quizás los cambios más sensibles que enfrentarán  los ciudadanos a partir de junio es que estos vehículos ya no se detendrán en cualquier lugar sino en los paraderos del     Sistema Integrado de Transporte Público (SITP). Además, sus rutas cambiarán, dependiendo de los ajustes que decida hacer   el Distrito en estas dos semanas. Así, que si usted aún no se había animado a usar los buses azules, prácticamente tendrá que aprender a la fuerza.
 
De los 8.300 buses tradicionales, 6.400 tienen su tarjeta de operación vigente y seguirán rodando por la ciudad. Para abordarlos la gente tendrá que ir a los paraderos del SITP que  están instalados o señalados en las calles actualmente y Transmilenio tendrá que encargarse de implementar algunos adicionales. Cubrirán, especialmente, las zonas de Fontibón, Perdomo y Suba Centro, donde hoy no hay vehículos suficientes para transportar a los pasajeros debido al incumplimiento de las empresas Coobús y Egobús (intervenidas por la Superintendencia de Puertos y Transporte).
 
En esta primera etapa la gente seguirá pagando con dinero en efectivo en estos buses tradicionales que quedan. Por ahora no cambia el esquema en el que estos buses han operado: seguirán afiliados a su empresa actual y los propietarios de los vehículos decidirán cómo contratan a sus conductores. Lo que cambia es  que esta empresa  ya no podrá operar los buses a su antojo, sino que ahora será Transmilenio la encargada de decirle qué recorrido, frecuencia y paradas deben cumplir los vehículos, como explica la Secretaría de Movilidad.
 
En resumen, la medida es una forma de garantizar que aunque los buses del TPC sigan circulando, porque no han podido ser chatarrizados o vinculados formalmente al  SITP, estén al servicio de este nuevo esquema de transporte y no sigan siendo una competencia para los buses azules.
 
Aunque la Secretaría de Movilidad y Transmilenio quieren acelerar la implementación del SITP con esta orden, en la práctica no tiene un efecto significativo. El paso definitivo para que desaparezcan por completo los buses tradicionales es chatarrizar la mayoría de ellos,  un proceso que, como lo ha contado El Espectador, está bastante retrasado.
 
De hecho,  este último aspecto generó un enfrentamiento entre los operadores privados del SITP y el alcalde Gustavo Petro. El representante de siete de las empresas del sistema, César González, dijo a este diario que es difícil cumplir rápidamente con la chatarrización pues necesitarían $150 mil millones para pagarles a los actuales propietarios de esos vehículos. También expresó su molestia por la forma en que Transmilenio está tomando las decisiones sobre  fechas sin tener en cuenta un diálogo con los empresarios.
 
Petro reaccionó ante los reclamos de González señalando que “los operadores tratan de incumplir su contrato. Hay una cláusula que dice que  deben pagarles a los propietarios de buses las rentas por salir de circulación y cumplir con la chatarrización. La pregunta  es: ¿van a incumplir? Pues habría que iniciar un proceso de incumplimiento del contrato como lo ordena la ley”, dijo el alcalde.
 
La Secretaria de Movilidad, Constanza García, también recordó la obligación de los operadores del SITP de chatarrizar los buses tradicionales. “No puedo decirle al propietario que le quito su tarjeta de operación y  se vaya a su casa a esperar que los concesionarios le paguen su renta en algún momento”. Ella también recordó que en este momento hay  $200 mil millones que el Distrito dispuso para que se puedan chatarrizar vehículos tradicionales. Este dinero es una especie de préstamo a los operadores, que luego deben reembolsar el dinero a Transmilenio. Pero con esa suma sólo alcanza para desintegrar 1.900 buses y quedarían pendientes 3.800, que tienen que asumir los privados.
 
Así que por el momento sigue en duda cuándo estará realmente listo el SITP. Falta que avance un plan de salvamento para rescatar a los operadores Coobús y Egobús de su crisis económica. Falta una real integración de las tarjetas para que la gente se pueda mover fácilmente con cualquiera de los medios de pago existentes. Faltan 4.845 buses para completar la flota del sistema. Y falta aún mucha pedagogía para que la gente conozca las modificaciones en las rutas que usan.
 
‘Tutelatón’ , la medida de los pequeños propietarios
 
Sebastián Galeano, representante del comité de usuarios del transporte público, dice que los propietarios de buses comenzarán una ‘tutelatón’ para proteger sus derechos hasta que el Distrito y los operadores del SITP cumplan con los contratos firmados.
 
Según él, con las decisiones anunciadas no se cumplen los acuerdos contractuales. “La cláusula 119 establece que frente a eventuales retrasos en la implementación del SITP, los propietarios del TPC no asumen ningún riesgo. porque ellos sólo deben salir del modelo cuando las operadoras les reciban sus buses, sin perjudicar su mínimo vital”.
 
Y aunque el Distrito tiene un afán por reducir las pérdidas que ha generado el retraso en la implementación del SITP, estimadas en más de $1 billón de recursos públicos, y por ello decide presionar a operadores del sistema y  a propietarios tradicionales para avanzar en la chatarrización, Galeano considera que el proceso no debe hacer se “a las carreras sin cumplir lo dispuesto en los contratos firmados. Les quitan las tarjetas de operación a los propietarios de vehículos y cuando van a las empresas del SITP para postularlos a la chatarrización, éstas  les dicen que no tienen plata. Así que se quedan sin poder trabajar en el TPC ni en el SITP”, concluye el representante.
 
Cambios para tener en cuenta  
 
Los buses tradicionales ya no se podrán abordar en cualquier lugar, sino en paraderos del SITP.
Además, Transmilenio hará una reorganización de las rutas de buses tradicionales que existen. Unas quedarán  tal cual están, pero otras cambiarán. El Distrito no ha definido si los buses tradicionales tendrán  tablas del SITP, pero aclaró que tendrán algún distintivo.
En los vehículos tradicionales, los ciudadanos seguirán pagando en efectivo en este primera etapa y en los zonales o azules con las tarjetas TuLlave, Cliente Frecuente y Monedero.