Camioneros "no darán un paso atrás" en protestas y Alcaldía dice que la restricción tuvo éxito

Se agudizó el choque entre el Distrito y el gremio de transportadores. Mientras las secretarías de Ambiente y Movilidad demostraron que la restricción a vehículos de carga impactó notablemente la calidad del aire y que por eso se mantendrá, el gremio afectado dice que no cesarán las movilizaciones, y que incluso se fortalecerán.

Un 18 % de los camiones de Bogotá tiene veinte años o más de operación, lo que hace que sea mayor su aporte a la polución de la ciudad.José Vargas - El Espectador

Si en los últimos días la movilidad en los accesos a Bogotá ha estado complicada, en los próximos días puede ser peor. El choque entre el Distrito y el gremio de transportadores de carga pesada puede tornarse más complejo, puesto que ninguna de las partes da su brazo a torcer en cuanto a las restricciones que determinó la Alcaldía para el tránsito de estos vehículos en la capital. A pesar de reuniones con líderes y de las múltiples explicaciones de las autoridades distritales en movilidad y ambiente, no se ha podido llegar a un acuerdo y las manifestaciones continuarán, con riesgo de que se enardezcan en las próximas horas.

Esta historia empezó en  diciembre de 2019, cuando la Secretaría de Movilidad planteó una medida restrictiva para transporte de carga en determinado perímetro del centro de la ciudad. La idea inicial fue crear un perímetro y una especie de pico y placa con el que se disminuyera el tránsito de vehículos pesados en la ciudad. Esto, con el objetivo de aliviar tanto el tráfico de la ciudad como la contaminación atmosférica, que es producida en su mayoría por estos vehículos, además de fuentes fijas como calderos, hornos y otras industrias. Tan grave fue el tema ambiental durante los primeros días del año que el Distrito decretó alerta amarilla en el suroccidente de la ciudad debido al aire contaminado. 

El pasado 31 de enero empezó a regir el decreto que quiso sacar de circulación los camiones del 40 % de las vías de la ciudad. Los primeros días de comparendos pedagógicos la medida se ejecutó sin problemas, pero con el paso de los días el gremio empezó a sentir serias afectaciones en su operación. Ahí empezaron los problemas y las protestas, que aún se mantienen, ya que si bien el Distrito levantó la alerta amarilla, mantuvo la restricción para camiones en el centro de la ciudad. 

“No daremos un paso atrás”, es lo que dicen los transportadores y en lo que radica el problema sobre el futuro del decreto. De acuerdo con John Cárdenas, uno de los líderes del gremio de volqueteros, “no se ha podido llegar a un acuerdo porque no nos dan garantías y nos están culpando de la contaminación, y eso no es así porque eso también viene del transporte público, de las empresas, de las fábricas, etc., pero solo nosotros tenemos que pagar por todos”. 

Agregan que la orden de levantar la alerta amarilla los ilusionó, pues pensaron que eso implicaba que el decreto se caía, pero dado que la medida se mantuvo, también van a mantener y fortalecer las movilizaciones. “Levantaron la alerta amarilla para que acabáramos la protesta, pero no vamos a dar un paso atrás. Seguiremos movilizándonos con bloqueos intermitentes y plan tortuga y, es más, mañana se unen varios grupos de camioneros”.

Los transportadores son enfáticos en que, pese a su férrea posición, su idea no es que se se elimine la norma, sino que sea más laxa en algunos temas. “No queremos que quiten el decreto, sino que lo modifiquen. Sabemos que tenemos algo de responsabilidad en la contaminación, pero si nos cambian el combustible y cambian el decreto, nos dejan trabajar. Es que, como están las cosas, nos están quitando un día a la semana y más de cinco horas cada día”. 

La advertencia no asusta al Distrito, ya que dicen tener soportes sólidos de por qué se tomó la medida y de los primeros efectos que esta ha generado en el ambiente y el tráfico de la ciudad. De acuerdo con la Secretaría de Ambiente, las medidas que tomaron permitieron una notable disminución en la concentración de material particulado en la capital, a tal punto que bajaron las concentraciones de partículas contaminantes en las zonas que registran el aire más contaminado.

Por ejemplo, en la estación de medición de calidad del aire de Carvajal – Sevillana, en el suroccidente de la ciudad, se reportó un 28 % menos de material contaminante, en la de Fontibón un 59 %, y en la de Kennedy un 56 %. Así lo reportó la secretaría de Ambiente, Carolina Urrutia: “entre el 6 y el 17 de febrero que estuvimos con la alerta amarilla en la ciudad tuvimos una mejoría notable en la calidad del aire. En toda la ciudad se disminuyó en 47 % el material particulado y, en específico, donde estábamos viendo la peor calidad del aire se redujo en 28 %”, afirmó la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia.

Asimismo, sobre los reclamos de los transportadores respecto a qué tanto contribuyen a la contaminación del aire, la entidad recordó no solo que el 79 % de material particulado lo aportan los vehículos y el 21 % las fuentes fijas, o industrias, sino que los vehículos de carga generan el 38,5 % de las emisiones de fuentes móviles. “La contaminación del aire contribuye a más de 4 millones de muertes en el mundo todos los años. En Bogotá tenemos alrededor de 2.000. Todos tenemos que poner de nuestra parte para mejorar la calidad del aire en la ciudad”, añadió la secretaria de Ambiente.

A su turno, la Secretaría de Movilidad recordó que la restricción se emitió con base en dos cifras: que el 84 %, de los 21.693 vehículos de carga que hay en la ciudad, tiene motor diésel Euro III o inferior, una tecnología que se dejó de utilizar en Europa desde hace quince años. Además, que un 17 % de los camiones tiene 10 años o más de operación, lo que hace que sea mayor su aporte a la polución de la ciudad.

Reemplazar vehículos, la única solución

En medio del complejo escenario que plantea la restricción, en lo único que coinciden las partes es en que la solución radica en la renovación de la antigua flota de camiones y volquetas que transitan por la ciudad. Sin embargo, acá hay otro punto de discordia y es el costo de llevar a cabo este procedimiento. 

De acuerdo con Cárdenas, líder de los transportadores, primero se debe llevar a cabo para luego saber a cuánto pueden ascender los costos de llevar a cabo la renovación o, por lo menos, una repotenciación de los vehículos. “Si quieren hacernos una chatarrización o una repotencialización que brinden garantías, pero primero que hagan un censo. Además, queremos colaborar para que la calidad del aire sea mejor, pero el combustible no es de mejor calidad. Quieren que mejoremos, pero no nos dan ningún apoyo”. 

Entre tanto, para el Distrito, el tema debe trabajarse directamente con el Gobierno nacional. “Con la Nación tenemos que trabajar en aquellos incentivos positivos, cómo se van a financiar esas transiciones, de qué manera podemos asegurar de que se cumpla con el derecho al trabajo de esas personas; todo es importante, pero lo que no podemos es negociar la salud de los bogotanos”, puntualizó la secretaria de Ambiente.  

Otras cifras que deja la restricción

En paralelo a la aplicación de la norma para vehículos de carga, el Distrito adelantó otras medidas como operativos de control a las fuentes fijas y móviles dentro del área de restricción, que dio como resultado el sellamiento de ocho empresas por incumplir la normatividad ambiental en materia de emisiones atmosféricas. También se revisaron 830 vehículos, de los cuales se inmovilizaron 234 y a 482 se les impusieron comparendos.

De acuerdo con la Secretaría de Ambiente, en dichos operativos de control se revisaron 368 vehículos de carga. De ese total fueron inmovilizados 76 y a 199 se les impusieron comparendos ambientales. Por otra parte, dentro del polígono de la alerta amarilla se identificaron 108 empresas que operan con combustibles sólidos o líquidos, mientras que 666 industrias dieron el paso a la reconversión tecnológica y operan con equipos a gas o energía eléctrica en sus procesos de producción.

Apoyo de diferentes sectores

Será difícil que el Distrito negocie la medida con los transportadores, ya que esta recibió reconocimiento de concejales, expertos y activistas ambientales. Son varias las voces que destacaron no solo la implementación de la medida sino los resultados que se han obtenido hasta ahora, por lo que le piden a la alcaldesa Claudia López no dar su brazo a torcer.

Por ejemplo, el presidente del Concejo, Carlos Fernando Galán (Bogotá para la gente), afirmó que “los vehículos de carga con más de 20 años son los que más afectan la calidad del aire en Bogotá. La restricción decretada por el gobierno Peñalosa y mantenida por el gobierno actual es acertada. Si queremos reducir la contaminación tenemos que respaldarla”.

El partido de la alcaldesa, Alianza Verde, también aplaudió la efectividad de las medidas. “En Bogotá, apoyamos la decisión de Claudia López de restringir la movilidad a vehículos de más de diez años de antigüedad por ser altamente contaminantes.  Hay cifras de muertes causadas por la contaminación del aire y en 2019 se estima que hubo 2.427 muertes”. 

De igual forma, la bancada del partido respaldó la decisión de la mandataria. “Al restringir el tránsito de vehículos de carga pesada la Alcaldía ha logrado mejorar el aire de nuestra ciudad y salir de la alerta amarilla. Uno de cada tres vehículos contaminantes son camiones y volquetas”, destacó el cabildante Diego Cancino. 

“El 84% de la flota de vehículos de carga tiene tecnología inferior a Euro III y el 18% de la flota tiene una edad igual o superior a 20 años”, señaló Luis Carlos Leal. 

“La restricción de camiones es una oportunidad para mejorar calidad del aire, para que el Gobierno ⁦de Iván Duque saque el decreto y puedan chatarrizar y comprar con exención de IVA. La medida beneficia a los habitantes de sectores altamente contaminantes y es una posibilidad para desarrollar el proyecto de Bogotá 24 horas”, resaltó la cabildante Lucía Bastidas.

“Celebro la decisión de la Alcaldía de continuar con la restricción a vehículos de carga con más de 20 años de antigüedad; son grandes responsables de la contaminación del aire en Bogotá. Importante que el Ministerio de Transporte acompañe y facilite el reemplazo de los vehículos”, sostuvo por último el concejal Julián Rodríguez. 

La conclusión del debate, para Daniel Bernal, activista por la calidad del aire en la ciudad, es que “para los que sólo piensan en el pobre conductor y su volqueta de 50 años, ¿qué pasa con los 8 millones de bogotanos que sufrimos mala calidad del aire en gran parte por ello? Las externalidades las pagamos todos con nuestra salud. ¿Más de 20 años de explotación comercial no es suficiente?”.

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2020-02-19T15:44:58-05:00

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Felipe García Altamar ([email protected])

Bogotá

Camioneros "no darán un paso atrás" en protestas y Alcaldía dice que la restricción tuvo éxito

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