Un mes para volver a mirar a los cerros de Bogotá

Noticias destacadas de Bogotá

Además de las 1.673 especies de flora y fauna que se han identificado en el Bosque oriental de la ciudad, alrededor de 1.120 corredores hídrico se conectan con la Sabana y el río de Bogotá, un legado que se busca resaltar con la campaña “Los cerros nos salvan”.

La imponencia de los Cerros orientales se puede ver desde cualquier parte de la ciudad. A sus pies se encuentran localidades como Usme, San Cristóbal, Chapinero y Usaquén, mientras que en su interior 1.673 especies de fauna y flora y alrededor de 1.120 corredores cobran vida en las 14.000 hectáreas que lo componen, pues allí no solo está Monserrate y Guadalupe sino además una parte de la riqueza ambiental de la ciudad.

Es por ello, que su importancia no se niega. En el 2006, el Tribunal de Cundinamarca lo declaró zona de reserva forestal, mientras que en 2013 un fallo del Consejo de Estado ratificó la decisión y dejó en claro que esta zona debía recuperarse. Con esto, no solo se impide que dentro de esta zona se otorguen licencias de construcción, sino que además promueve la creación de un corredor ecológico sobre la Franja de adecuación, es decir las zonas que unen los cerros con la zona urbana de la ciudad.

“Son muchas las acciones integradas, sobre todo sociales, que se tienen que generar en estos lugares. En especial con los vecinos, para restaurar los senderos y cultivar especies nativas que reemplacen los pinos, eucaliptos y acacias que se encuentran en los cerros”, señala Diana Wiesner, directora de la Fundación Cerros de Bogotá, que este mes lanza la campaña Los cerros nos salva, con el fin de resaltar el papel de esta zona para la ciudad.

La organización cumple 11 años y además de darle una nueva cara a su página, en la que se encuentra un gran archivo de los Cerros, las acciones judiciales y comunitarias alrededor de ellos, organizó una serie de actividades encaminadas a que se cumpla el fallo por parte de las entidades públicas correspondientes.

Mientras que en la plataforma, que construyeron ciudadanos voluntarios, se encuentra información de los páramos, quebradas, flora, fauna y las personas que han aportado a la revitalización de los cerros, en territorio han trabajado en la reserva Umbral Cultural Horizontes que han convertido en un laboratorio para la restauración participativa.

“Desde hace 4 años, realizamos la cátedra Cerros, que durante la pandemia hemos hecho virtual, pero que esperamos reiniciar en la reserva a partir del 25 de septiembre con un taller de land art”, señaló Wiesner. Asimismo, el próximo sábado realizarán una siembra, como acto simbólico por las personas que han perdido la vida por el COVID-19 y que trasmitirán por redes sociales.

A la par, tienen abierta la convocatoria “Mi calle, listos, ¡Acción!” a través de la cual esperan escuchar las opiniones de los niños para contribuir a la construcción del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de Bogotá. De la misma forma, construirán visiones a través de los diálogos con comunidades, expertos y ciudadanos.

Para Wiesner es claro que se necesita de mucha convivencia para consolidar las redes entre barrios y las entidades públicas encargadas de la recuperación, pero además reconocer los trabajos que desde las comunidades se han venido haciendo en lugares como Las Delicias o las cuencas que rodean descienden de los cerros, pues el reto está en lograr la restauración y que junto al sentido de pertenencia se visiten estos lugares con la responsabilidad de cuidarlos.

Comparte en redes: