CAR se abstiene de calificar riesgo por construcciones en Campo Verde

La autoridad ambiental aseguró que la Alcaldía de Bogotá no les ha pedido ningún concepto sobre la viabilidad del proyecto, ubicado en terrenos que habían sido declarados como zona inundable.

El proyecto consta de un terreno de 85 hectáreas para construir proyectos urbanísticos; sin embargo persisten los interrogantes porque Campo Verde está contiguo a la ciudadela El Recreo, en donde 28 mil habitantes resultaron afectados por el desbordamiento del río Bogotá. / Archivo - El Espectador

Ante las dudas que persisten por la reactivación del proyecto de vivienda Campo Verde, en Bosa –en terrenos que habían sido declarados como zona inundable, pero que fueron recalificados por la Alcaldía– la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) emitió un comunicado de prensa en el que aclaró que no es la llamada a determinar el nivel de riesgo de los predios por eventuales inundaciones de los ríos Bogotá y Tunjuelo.

Pese a que la Corporación fue la que efectuó las obras de adecuación hidráulica sobre el río Bogotá para reducir los riesgos derivados de lluvias y evitar inundaciones como las que se registraron en la ciudadela El Recreo durante la ola invernal de 2011, advirtió que no es la encargada de asumir compromisos asociados a la gestión del riesgo en Bogotá. (Lea: Proyecto de casas para pobres en Bogotá sí se podría inundar)

“Somos respetuosos de las competencias de cada una de las entidades del Estado y por ello debemos destacar que es el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) el encargado en categorizar el nivel de riesgo que implica adelantar el proyecto Campo Verde en la localidad de Bosa”, aseguró Néstor Guillermo Franco González, director de la CAR.

Y es que precisamente, gracias a las obras de adecuación hidráulica que hizo la CAR en el río (por $180.000 millones), el IDIGER cambió este año la calificación del terreno a zona mitigable, lo que destrabó el proyecto de vivienda, el cual inició formalmente el pasado martes con la presencia del alcalde Enrique Peñalosa, el vicepresidente Germán Vargas Lleras y la ministra de Vivienda, Elsa Noguera. (Lea: Campo Verde: vivir a la orilla del río Bogotá)

Las obras de mitigación de la CAR en el tramo del río comprendido entre la calle 80 y Soacha consistieron en ampliar la capacidad del cauce luego de sacar unos seis millones de toneladas de basura y hacer jarillones. Hoy el afluente tiene capacidad de 200 metros cúbicos por segundo, suficientes para soportar otro crudo invierno.

Aunque el anuncio de reactivar la vivienda y construir en el sector 6.129 viviendas de interés social genera entusiasmo entre quienes quieren comprar casa, para el ingeniero Javier Pava, especialista en Evaluación de Riesgos y exdirector del IDIGER, el Distrito expondrá a estas familias a un riesgo, pues al estar el proyecto cerca del río Bogotá, y en la zona más baja del occidente, el peligro de inundación permanece.

“Faltan obras en la cuenca media y alta, y hasta que terminen, sigue la incertidumbre sobre el río, pues lo que suceda aguas arriba afecta aguas abajo”. Frente a los trabajos de adecuación hidráulica, como el dragado y los jarillones, señala que hay que tener en cuenta que la capacidad del afluente puede cambiar de forma rápida.

Insiste en que el nuevo análisis del IDIGER está incompleto, pues no tuvo en cuenta el cambio climático. “No es aceptable que con este nuevo concepto el IDIGER considere resueltas las incertidumbres sobre el comportamiento del río Bogotá y se pase por encima del principio de precaución, que busca evitar que otras familias sufran inundaciones”.

Al respecto, el director de la CAR explicó que han adquirido alrededor de 60 predios para devolverle al río Bogotá zonas de amortiguación y descanso para inundación controlada, que permitirá dar una mayor seguridad a las obras de adecuación hidráulica.

“A la fecha, la Alcaldía de Bogotá no nos ha pedido ningún concepto sobre la viabilidad o no del proyecto Campo Verde, ni sobre proyecto de vivienda alguno en zonas aledañas al río, lo que sí quiero destacar es que la CAR ha intervenido 52,5 kilómetros lineales en la cuenca media del Río Bogotá, entre las compuertas de Alicachín, en Soacha y la desembocadura del río Juan Amarillo, en la calle 80”, agregó Franco.

Pese a que las obras adelantadas por la autoridad ambiental minimizan los riesgos por inundaciones como consecuencia de las temporadas de lluvias, la CAR precisó que el nivel de riesgo depende del cuidado que se le dé a los sistemas de alcantarillado de la ciudad, evitando la disposición inadecuada de residuos sólidos.

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