Centro Día en Bosa: un elefante blanco en la mira de la Contraloría

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La obra, que se iba a usar para atender a adultos mayores, sigue inconclusa y abandonada. El ente de control relaciona un posible detrimento cercano a los $1.300 millones. Avanza un litigio entre la Secretaría de Integración y el Fondecun.

El esqueleto de un gran elefante blanco, en la localidad de Bosa, al fin llamó la atención de los entes de control. La Contraloría Distrital puso la lupa sobre las ruinas de una estructura incompleta, donde se suponía iba a funcionar desde mayo de 2019 un Centro Día para adultos mayores. Sin embargo, hoy solo hay una piscina de agua verde y putrefacta.

“Hoy la estructura presenta problemas de construcción bastante severos, que pondrían en riesgo la estabilidad de la construcción. Por ende, el especialista estructural recomienda reforzar o demoler la estructura, con el fin de garantizar su estabilidad y la continuidad de las obras”, dice el informe del ente de control, que anunció una indagación a fondo para confirmar o descartar un presunto detrimento cercano a los $1.300 millones.

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Como lo contó El Espectador en diciembre, la obra está en Campo Verde (Bosa), en el extremo suroccidental de la ciudad, donde se unen los ríos Bogotá y Tunjuelo. La historia comenzó en septiembre de 2017, cuando la Secretaría de Integración Social firmó un contrato por $15.746 millones con el Fondo para el Desarrollo de Proyectos de Cundinamarca (Fondecun) para el diseño y la construcción de cuatro centros Día, que debían estar listos en mayo de 2019.

Aunque cumplieron con tres de ellos, en Bosa los trabajos quedaron en veremos. Pero ¿qué pasó? La respuesta del Distrito es que tuvieron que liquidar el contrato de construcción porque en mayo de 2019, luego de varias prórrogas en tiempo y adiciones de dinero (casi $1.000 millones), solo se contaba con un avance del 17 %. Aunque el contratista pidió $2.163 millones más y un nuevo plazo, se lo negaron y desde entonces ni los trabajos ni el proceso por el incumplimiento avanzan.

La situación obligó a la administración a liquidar el contrato en octubre de 2019 y exigir a la entidad de la Gobernación devolver el dinero e imponerle una multa de $393 millones. Aunque todos los reparos del Distrito apuntan a Fondecun, la entidad departamental ha rechazado los cargos. No solo se han negado a devolver el dinero, sino a cuestionar el proceso, pues sostienen que la administración no tuvo en cuenta las razones de los retrasos.

Aseguran que se dieron por situaciones imprevistas: decisiones que correspondían a otros entes, como la Curaduría, el DADEP, la Personería, la UAESP y Constructora Bolívar, así como a las modificaciones de los diseños, que habrían aumentado el tiempo de construcción. Ante esto, radicaron una demanda de nulidad, que está en manos del Tribunal de Cundinamarca y está pendiente por resolver.

Tras la auditoría que hizo la Contraloría a la Secretaría de Integración Social, se advirtieron tres hallazgos fiscales que podrían representar un detrimento patrimonial para la ciudad cercano a los $1.300 millones, entre ellos uno por $925 millones que corresponde al valor del anticipo que se giró al contratista, que dejó la obra inconclusa; otro por $33 millones, por el incumplimiento de la interventoría, y finalmente uno de $322 millones por pago de cuotas de Gerencia del Proyecto, girado al Fondecun.

El detrimento podría ser mayor, ya que la Secretaría de Integración, entre las peticiones al constructor en medio de pleito que busca la indemnización a favor del Distrito, está pidiendo que se restituya el predio en las mismas condiciones en que fue entregado, es decir, sin ningún tipo de construcción.

Ante esta situación, la Contraloría de Bogotá anunció una indagación a fondo, sobre las acciones que ha venido tomando la Secretaria de Integración Social con el fin de subsanar este tema, “ya que las obras siguen detenidas, lo que allí se encuentra sigue deteriorándose y, lo más importante, la comunidad de adultos mayores de Bosa, que oscila entre las 58.000 y 60.000, siguen sin recibir los beneficios de una obra que se le prometió a la comunidad.

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