‘Cerro Verde sí está en la reserva’

Según un concepto de Planeación, el predio está 80,19% dentro de la reserva forestal de los cerros orientales.

Predio donde se construiría el conjunto de edificios Cerro Verde. Allí se ubicaba el barrio Santo Domingo. / Gustavo Torrijos - El Espectador

“La reserva forestal de los cerros sigue existiendo y tenemos que protegerla”. Estas fueron las palabras del secretario de Planeación, Gerardo Ardila, a propósito del caso de Cerro Verde, el proyecto de edificios que denunció desde finales de 2014 el colectivo Amigos de la Montaña por posibles inconsistencias en la forma en que le otorgaron la licencia de construcción para una obra en área protegida.

El mensaje del Distrito sienta una vez más su posición frente al caso, mostrando la intención de analizar las presuntas irregularidades que hubo en la prórroga a la licencia de construcción que a mediados del año pasado autorizó la curadora urbana Nº 4. Además, el pronunciamiento también es una forma de responderle al gremio de la construcción (Camacol), que desde la semana pasada entró en la pelea por reclamar que le den vía libre al proyecto.

Camacol dijo hace unos días que Cerro Verde no estaba en zona de reserva forestal, sino en la franja de adecuación de los cerros (donde sí se permitirían ciertas construcciones en caso de que sus licencias estén en regla). Sin embargo, Planeación los controvirtió y dijo que está en zona de reserva.

De hecho, en un concepto que Planeación Distrital envió desde diciembre a la Alcaldía de Chapinero, la entidad aclaraba este dilema señalando que “el predio Cerro Verde se encuentra dentro de la franja de adecuación (19,8%) y dentro de la reserva forestal (80,19%), de tal forma que la licencia de urbanismo afecta tanto a la franja de adecuación como al área de reserva forestal”. Al estar en zona de protección, la administración debe revisar en detalle cada aspecto del proyecto de edificios.

Ante esto, Cerro Verde insiste en que cumple con los requisitos para continuar su plan de construir el conjunto de edificios y en que hay una persecución política en su contra. Sus representantes han señalado que comenzaron obras de urbanismo en 2006 y hay pruebas que lo demuestran. Por ello consideran que se deben respetar los derechos adquiridos en su caso.

Sin embargo, Planeación también explicó en su concepto de diciembre de 2014 que ningún curador urbano debía facilitar el desarrollo de construcciones en la zona de reserva forestal o en las áreas no ocupadas de la franja de adecuación hasta que se expida el Plan de Manejo Ambiental de la reserva. Esta orden quedó escrita en el Decreto 222 de 2014. Sin embargo, la curadora Nº 4 no tuvo en cuenta esta indicación y aprobó la prórroga de licencia a Cerro Verde.

Aunque la posición del Distrito está clara, la del alcalde de Chapinero genera dudas para muchos. Mauricio Jaramillo, el mandatario de la localidad, envió una carta a Planeación en la que señalaba que no tiene conocimiento de las obras de urbanismo que debía ejecutar Cerro Verde y que las entidades competentes para verificar son el Instituto de Desarrollo Urbano, entre otras, y no la Alcaldía local. Esto debido a que la administración está analizando si efectivamente los constructores cumplieron o no con este paso.

Lo paradójico es que ayer Jaramillo estuvo junto a Ardila anunciando que fue revocado el Plan de Manejo de Tránsito (requisito para comenzar obras de urbanismo) que tenía aprobada la constructora Megaterra, encargada de Cerro Verde, de manera que los constructores no pueden llevar maquinaria o elementos de construcción.

Aparte del apoyo expresado por el Distrito, no hay más decisiones de fondo frente al caso de la polémica construcción en los cerros. La única alternativa para revocar la licencia otorgada es una demanda de acción de nulidad que aún no ha sido presentada ni por la administración ni por los Amigos de la Montaña. Ardila dijo que “todavía esa decisión no se ha tomado” y que por ahora Planeación continúa revisando datos.